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Karina Riquelme, la pareja de Sergio Cárdenas; y Carmen Curaqueo, madre de Nino Carrasco, dos de los jóvenes asesinados por la policía en las jornadas violentas de junio de 2010, marcharon este miércoles hasta el Centro Cívico junto a un numeroso grupo de amigos y miembros de organizaciones sociales para reclamar justicia.
"Después de cinco años estamos como el primer día"
17/06/2015

"Después de cinco años estamos como el primer día"

En diálogo con Bariloche Opina coincidieron en que el mayor dolor es la falta de "compromiso político" para lograr justicia y castigo a los culpables por la muerte de sus seres queridos.

"Siento una gran tristeza y angustia por no tener respuestas después de cincos años", expresó Carmen, y agregó: "Es difícil sobrellevar la soledad, aunque una se sienta acompañada por toda esta gente, solo una madre que perdió a su hijo sabe el dolor que se siente". "Aunque pase el tiempo, el dolor no cesa, si no que es más grande".

Contó asimismo que se siente "defraudada por la Justicia, porque no nos da respuestas; y también por el Estado por la falta de compromiso de sus representantes políticos", y pidió a la comunidad de Bariloche que "reaccione", ante la muerte de tres chicos en manos de la policía en un mismo día. Aún así reconoció que le "quedan fuerzas y esperanza en que pronto llegue la justicia que tanto anhelamos".

Karina también mostró su desilusión: "Han pasado cinco años y siento que estamos como el primer día; lo que pienso hoy es similar a lo que pensaba hace un año, siento que vivo en una provincia en donde reina la impunidad, donde no hay justicia para los pobres, y no por la falta de pruebas como en este caso, si no por falta de compromiso para buscar una resolución".

"Fue el estado quien los mató, y deben ser sus principales responsables de que hoy haya justicia", agregó. "Después de cinco años sigue siendo muy difícil procesar el dolor. Parece mucho tiempo, pero para mis hijos y para mí es como que esto hubiese pasado ayer", dijo.

Reconoció que su esperanza está en sus hijos: "Es difícil levantarse todos los días después de haber perdido a un ser querido, es difícil seguir, pero me aferro a ellos porque soy lo único que les queda".

"Si bien mis hijos conocen lo que le pasó al papá, me gustaría el día de mañana pueda decirles todo lo que hice para que haya justicia". "He golpeado muchísimas puertas, he andado por muchos lugares, hasta funcionarios políticos han estado sentados en mi casa, pero en cinco años no tengo nada", expresó.

Por último se mostró defraudada con la dirigencia política: "La actitud del gobernador, de venir a mi casa a prometerme su ayuda y no hacer nada, me pareció una burla para mí y mis hijos". "No sé cómo reaccionaría si hoy quisiera volver a hablar conmigo", concluyó. (Bariloche Opina)

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