Personalidades

Ari Paluch: "Espero que el gobierno nos devuelva la ilusión y que se termine la maldita grieta"

El conductor radial transmitió su programa desde Bariloche. En esta nota, sus impresiones de la ciudad, la actualidad de su multipremiado programa "El Exprimidor" y la realidad política del país.
Ari Paluch: "Espero que el gobierno nos devuelva la ilusión y que se termine la maldita grieta"
Ari Paluch: "Espero que el gobierno nos devuelva la ilusión y que se termine la maldita grieta"
miércoles 06 de julio de 2016

En una nueva visita a Bariloche, el periodista, conductor radial y escritor, Ari Paluch, invitó al dirigente vecinal Sergio Herrero a compartir el programa que transmitió desde el hotel Llao Llao. En una nota especial para Bariloche Opina, compartió sus impresiones de la ciudad, la actualidad de su multipremiado programa "El Exprimidor" y la realidad política del país, entre otros temas.

Paluch, quien comenzó su carrera profesional junto a Mario Pergolini, ahora cumple 20 años al frente del ciclo que actualmente se emite dos veces al día por Radio Latina, FM 101.1. Fue galardonado con premios Martín Fierro, Clarín, y Broadcasting, entre otros.

-¿Qué significado tiene Bariloche para vos?

A Bariloche lo conocí bastante de grande porque hice el secundario en la época de la "plata dulce". En el año 79´ era más barato ir a Rio de Janeiro que a Bariloche, de modo que lo conocí con más de 30 años.

Me encanta y me gusta darle la satisfacción a Carolina (su esposa) y a los chicos de venir, porque ellos son esquiadores. Tengo el mejor de los recuerdos, siempre me invitan, son generosos, aunque nunca vine en verano, siempre en invierno.

-Contame sobre "El Exprimidor", ese hijo que viste crecer y que cada día alimentas

Como digo en las entrevistas, yo no tengo estrategias. Soy una hormiguita que va cada día tratando de que la gente se entere a nuestra manera de los tres o cuatro temas del día, sumándole dinámica, humor, pero no es algo que yo me propuse en particular, fue saliendo.

No soy de trazarme planes; cada día voy con la ilusión de hacer un buen programa. En la mañana hacemos un diario y por la tarde una revista, esa es la diferencia.

-¿Tenés un aprecio especial por alguno de los dos programas?

El de la mañana es muy intenso, tiene mucha tanda, mucha gente trabajando, pero también tenés momentos de mucha distensión. En la tarde estoy orgulloso, se armó un grupito de gente muy joven que han refrescado el programa.

- ¿Cómo es compartir el programa con tu hijo Nicolás?

Cuando tus hijos son adolescentes es mucho más difícil el vínculo, y trabajar todos los días con papá puede ser un "plomazo". Incluso a veces cuando vamos en el auto ni nos dirigimos la palabra, pero se prende la luz roja y el código que hay es increíble.

Igual quiero que esto sea una etapa y que más adelante el pueda trabajar con otra gente, y que pueda desarrollar una carrera.

- ¿Qué le podés decir a alguien de 16 o 17 años que está por empezar un programa de radio?

Es muy importante, más allá de la cuestión lúdica, jugar a la radio. Si estás empezando como un paso previo a desarrollar una carrera, tratá de formarte de la mejor manera posible. De profesionalizarte. Si estás hablándole a un micrófono escuchate para ver si se te entiende, sé didáctico, no te dejes llevar por el regodeo de la voz sino por el mensaje, y después hay cosas que se van incorporando con el tiempo.

La vocación es la primera pata, el resto viene por añadidura; pero vocación y formación es esencial.

-¿Es divertido?

Hay momentos muy divertidos. El ego es muy determinante. Yo le entregué a mi ego la valuación de mi carrera y entonces un día sentía que era un genio y otro que era un idiota.

Pero después aprendí que siempre somos útiles para alguien, que estamos cumpliendo una misión, y que no te estás sometiendo al exámen del ego. Estás haciendo lo que te gusta y como consecuencia llega el éxito y el reconocimiento.

Hay que fluir con aquello que te gusta sin darte cuenta del paso del tiempo y luego van a llegar las satisfacciones materiales y profesionales.

-Fuiste una parte muy importante a la hora de contar o denunciar cosas, y hoy hay otra realidad. ¿Cómo ves lo de antes y lo de ahora?

Mirá, cuando empezó el kirchnerismo, yo que estaba harto del menemismo tuve la ilusión de que viniera lo que Néstor prometía. Además quiso el destino que tuviéramos un buen vínculo al principio.

Estaba muy agradecido, era una persona desconocida para la mayoría, y las entrevistas que le hacíamos él las apreciaba y valoraba mucho. Incluso te contaba cómo iba implementando sus políticas, cómo enfrentaba a la deuda; en fin, al principio tenía un equipo de gente muy idónea.

Pero después de la elección legislativa del 2005 comenzó a cambiar el rumbo, no fue una nueva política. Intervino el INDEC, echó a Lavagna, hizo alianza con Moyano, generó inflación, empezó a "macanear" y lamentablemente a esas cosas vos como periodista las tenés que decir. Eso generó que en los últimos años, si no estabas alineado con el kirchnerismo, éste fuera bastante cruel.

La gente que nos contrataba siempre nos pagó el sueldo, pero no tenía pauta, y había que pelear porque otros programas con menos audiencia recibían millones del Gobierno.

Hubo críticas, difamaciones de otros medios, y yo observaba todo el "descalabro", pero fue una buena noticia que se terminara esa etapa que se estaba "deshilachando". Ahora hay una nueva, con una persona que conozco bastante bien como a Néstor, y yo creo que no hay nadie que sea "macrista", sino que mucha gente se pudrió del kirchnerismo y tiene la ilusión de esta alternativa.

La parte positiva es que tanto en Boca Juniors, como en la Ciudad de Buenos Aires, Macri cometió errores al principio de los que aprendió. No es cabeza dura. Pero el que hoy nos escucha y la está pasando muy mal con la recesión, con esta inflación, con estos tarifazos, no tiene porqué creer que la cosa va a mejorar.

Es muy difícil que la Argentina no mejore porque es un país que se está poniendo nuevamente de pie y va a tener que ser muy mala la gestión de Macri para no aprovechar que están dadas las condiciones para tener una continuidad democrática mucho menos extrema. Lo que había antes era un culto a la personalidad, prepotencia, altanería, corrupción. No sé si este gobierno va a ser muy bueno, pero no va a tener que ser muy meritorio para ser mejor que el segundo de Cristina.

Ese fue muy mal gobierno y lo puedo demostrar objetivamente. Sin crecimiento, con dificultades para importar insumos para la industria, con las dificultades porque se perdieron las reservas, la implementación del cepo, la no generación de empleo privado. Espero que el gobierno nos devuelva la ilusión y que se vaya apaciguando esa maldita grieta.

-Pasaron los primeros seis meses de Macri y con estos ajustes hay gente que ha perdido la ilusión. ¿Tenés fe de que lo va a poder corregir?.

En realidad el único ajuste que hizo Macri fue el de las tarifas, ya que implementó más planes, acaba de sacar la Ley Pymes, le devolvió a las provincias dinero que el kirchnerismo le fue sacando, levantó el cepo, ahora viene una gran reforma jubilatoria.

Primero que cuando se hace un ajuste, es porque primero hubo un "desbarajuste" y me parece que con las tarifas, si bien eran necesarias, se manejaron con "poca cintura". Pero después no hay muchas decisiones que haya tomado este gobierno de ajuste como nos quieren hacer creer.

Decían que se iban a caer todos los planes, que iba a echar a la gente, que iba a hacer cualquier cosa con tal de reducir el déficit fiscal, pero la realidad es que está tan alto como con el kirchnerismo y ha hecho un montón de cheques, como cuando redujo el mínimo no imponible, cuando le quita el impuesto a las ganancias al aguinaldo, o con la Ley Pymes, son millones que está haciendo el Estado.

Así que espero que por el bien de todos este país se reactive, no sé si el segundo semestre, pero por lo menos el último trimestre del año las variables van a ser buenas y además, la soja está subiendo, y por consecuencia la decisión que para el campo va a ser donde se va a ver primero la reactivación.

Cuando a la gente del campo le empieza a ir bien es la primera que cambia la "chata", pone una heladería en el pueblo, es donde la clase media del campo empieza a reactivarse.

Por otro lado en materia industrial, escoger qué productos se tienen que hacer en la Argentina, que por supuesto no puede reemplazar a la China, a Japón ni a la India, e importar con impuestos aquello que acá no se va a poder hacer. Esto de que en el país se puede hacer algo malo y caro no es negocio y no se ajusta para el trabajador.

Me parece que la Argentina va a andar mejor pero hoy en día es muy difícil decírselo al que nos escucha y la está pasando mal. (Bariloche Opina)