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El robo que mereció un documental y una ficción

El robo que mereció un documental y una ficción
domingo 28 de agosto de 2022

En 2006, algunos años después que los bancos se quedaran con los ahorros de muchas personas, un grupo de hombres de diversos orígenes y trayectorias, entró al Banco Río del barrio bonaerense de Acassuso para robar a plena luz del día.


El hecho incluyó toma de rehenes y transmisión en vivo en todos los noticieros al mejor estilo “Tarde de perros” (Sidney Lumet, 1975). Lo curioso del caso es que los ladrones lograron escapar con el botín sin haber llevado rehenes, sin utilizar armas de fuego y sin que la policía entendiera por dónde se habían fugado. Un robo perfecto que fue etiquetado como “el robo del siglo”.  


Semejante hecho dio lugar a la edición de tres libros, una ficción estrenada en 2020 (“El robo del siglo”, Ariel Winograd), que se encuentra disponible en la plataforma Star Plus y un documental estrenado recientemente en Netflix que se centra en la historia de este grupo de excéntricos: “Los ladrones: la verdadera historia del robo del siglo” (Matías Gueilburt, 2020). 

Escuchá la columna de El Cine Según Sánchez en Ideas Circulares:

Si bien la ficción de Ariel Winograd, que incluye las actuaciones de Guillermo Franchella, Diego Peretti y Luis Luque, entre otros grandes actores, es una muy buena producción que atrapa por el guión y la forma en la que está narrada, el hecho en sí es tan rico que da lugar para la creación de un documental igual de atractivo.


En el caso de “Los ladrones…”, Gueilburt decidió centrarse en el relato coral de los cuatro protagonistas sobre el robo, su planificación previa, el “día D” y los meses posteriores al hecho. Las entrevistas se dieron durante la pandemia, con muchísimas horas de grabación que permitieron generar una cercanía entre los ladrones y la producción, dando lugar a testimonios profundos, con una cuota de espectacularidad acorde al hecho que cuentan. 

A diferencia de otros documentales, éste incluye una puesta en escena con luces, escenarios, interpretaciones y montajes para retratar el estilo de los ladrones (en especial el de Araujo) y reproducir la exhibición y pompa del robo real. En la producción de Netflix se pueden ver grandes escenas que hacen referencia a clásicos del cine, como “El Aviador” (Martin Scorsese, 2004) o representaciones teatrales como el momento en el que Vitette se convierte en “el hombre de traje gris” en el escenario de un teatro. Todo está puesto en función de relatar una historia extraordinaria. 


Sin embargo, el foco está en mostrar las características únicas de los cuatro protagonistas: Fernando Araujo, el ideólogo del robo es presentado como “el artista”. Un bohemio dedicado a las artes plásticas y al cultivo de marihuana que decidió robar un banco para trascender la muerte a través de un hecho artístico, según sus propias palabras. Luis Mario Vitette es presentado como “el actor”, quien tenía experiencia en robos anteriores e interpretó un personaje durante el robo al banco Río, para mantener contacto con el experto en rehenes. Rubén de la Torre, llamado en el documental “El hampón”  y Sebastián García Bolster nombrado “El ingeniero”, un técnico especializado en arreglos de motos de agua que fue clave para la obra de ingenierìa del boquete por el que se escaparon luego de hacerse del botín.

Uno de los aspectos rescatables del documental es que, si bien está contando una historia real, se ocupa de mostrar lo difusa que puede ser la línea entre “ficción y realidad” cuando la historia es relatada por los mismísimos protagonistas, acostumbrados a tergiversar la verdad para su propio beneficio. Hacia el final el director nos recuerda esto, dejándonos en jaque frente a lo que acabamos de escuchar. 

La cronología de los hechos durante el día del robo se comprenden mejor en la película de ficción ya que el documental no se centra tanto en este día como en el armado del plan y la construcción del perfil de cada uno de los ladrones. No obstante, en sus relatos, los protagonistas se encargan de desmitificar ciertos hechos que se fueron generando a lo largo de los años por los medios y luego reproducidos en la película de ficción.

Por este motivo, es recomendable ver ambas producciones para completar la información. Asimismo, tanto “Los ladrones: la verdadera historia del robo del siglo”, así como “El robo del siglo”, son disfrutables por las interpretaciones, el ritmo de la narración y la forma en la que está retratada una historia increíble, incluso para la Argentina.

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