El Ejército Argentino suma los nuevos blindados Stryker M1126

El Ejército Argentino incorpora los vehículos blindados Stryker M1126, un salto tecnológico que refuerza su movilidad, protección y capacidad operativa.
jueves 13 de noviembre de 2025

El Ejército Argentino avanza en la modernización de su equipamiento con la llegada de los primeros vehículos de combate blindados a rueda VCBR 8×8 Stryker M1126, un modelo producido por General Dynamics y empleado por fuerzas de la OTAN. Esta incorporación representa un salto cualitativo en movilidad, protección y versatilidad, y marca un hito dentro del proceso de actualización de las capacidades operativas de la Fuerza.

Los Stryker fueron seleccionados por su equilibrio entre potencia, velocidad y adaptabilidad. Equipados con un motor diésel Caterpillar C7 de 350 caballos de fuerza, pueden superar los 100 km/h, lo que los convierte en vehículos ágiles y confiables en distintos escenarios tácticos. Su sistema de suspensión hidroneumática, sumado al control automático de presión en los ocho neumáticos, les permite operar en terrenos irregulares, caminos de montaña, zonas rurales y ambientes con baja adherencia, manteniendo estabilidad y capacidad de maniobra.

En materia de protección, el Stryker destaca por su blindaje resistente al fuego de armas ligeras y metralla, además de incorporar un sistema central de extinción de incendios que mejora la seguridad de quienes viajan a bordo. Su estación de armamento remoto (RWS) permite montar tanto una ametralladora pesada M2QCB calibre 12,7 mm como un lanzagranadas automático MK19, dos sistemas actualmente en uso por el Ejército Argentino. La operación remota permite que el tirador actúe sin quedar expuesto, una característica clave en misiones de reconocimiento, patrullaje o protección de convoyes.

El interior del vehículo está diseñado para transportar hasta nueve soldados, con un espacio optimizado para facilitar movimiento, evacuación y operación en situaciones de estrés. El conductor y el tirador cuentan con periscopios y visión térmica, lo que les permite mantener el control del entorno incluso de noche o en condiciones climáticas adversas.

Uno de los aspectos más valorados por el Ejército es la facilidad de mantenimiento del Stryker. Su diseño permite extraer el motor y la transmisión en aproximadamente dos horas, lo que acelera la reparación en campaña y reduce tiempos de inactividad. A esto se suma la compatibilidad logística con vehículos ya operativos en el país, como los camiones Oshkosh, que utilizan el mismo motor Caterpillar C7. Esta coincidencia tecnológica agiliza la adaptación a la cadena de mantenimiento, ya conocida por las bases logísticas y batallones de arsenales.

Mientras los vehículos se preparan para arribar al país, una comisión de conductores del Ejército Argentino se encuentra en Estados Unidos realizando un curso especializado dictado por instructores de la empresa fabricante. La formación incluye seguridad operativa, estudio técnico de los sistemas principales y, como paso previo a la certificación, prácticas en simulador. Uno de los puntos destacados es que el entrenamiento se lleva adelante sobre las unidades destinadas a la Argentina, permitiendo que el personal se familiarice desde el inicio con la configuración específica elegida para el país.

La incorporación de los Stryker M1126 consolida un avance estratégico dentro del sistema de defensa nacional. Para las autoridades militares, esta tecnología refuerza la capacidad de despliegue rápido, la protección del personal y la interoperabilidad con estándares internacionales, fortaleciendo el proceso de profesionalización que la institución viene impulsando en los últimos años.

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