Estudiantes de Medicina realizan un relevamiento comunitario en Dina Huapi

La actividad se lleva adelante en los barrios El Milagro y Lomas del Huemul, como parte de la formación de estudiantes de Medicina de la Universidad Nacional de Río Negro. El trabajo busca conocer condiciones de vida, salud y alimentación de la población.
lunes 08 de junio de 2026

Estudiantes de la carrera de Medicina de la Universidad Nacional de Río Negro llevan adelante un relevamiento comunitario en Dina Huapi, como parte de una propuesta educativa que busca vincular la formación académica con el territorio y las condiciones reales de vida de la población.

La actividad se desarrolla en los barrios El Milagro y Lomas del Huemul, ubicados en el sector comprendido entre la Ruta 40 y la Ruta 23. Allí, los estudiantes recorren las viviendas identificados con ambos y credenciales, acompañados por el equipo docente y en articulación con el sistema de salud local.

En diálogo con Ideas Circulares, la profesora de Medicina de la UNRN, Nancy Correa, explicó que la carrera funciona en Bariloche desde 2022 y que tiene una modalidad distinta a la formación tradicional. Una de sus características principales es que los estudiantes comienzan a trabajar en territorio desde el primer año.

“Desde el primer año los estudiantes y las estudiantes están en algún terreno designado. En este caso, desde el año 2024 nos ha tocado el municipio de Dina Huapi, con su centro de atención primaria de la salud, en conjunto con el equipo de salud de la salita”, señaló.

Correa indicó que el aula de trabajo del grupo ha sido el polideportivo de Dina Huapi, donde se realizan las clases de los miércoles. Desde allí, los estudiantes vienen observando y analizando desde hace más de dos años las condiciones que pueden afectar positiva o negativamente la salud de la población.

El relevamiento forma parte de un trabajo final que deben realizar los estudiantes. A los datos habituales que se registran desde el Ministerio de Salud, vinculados al saneamiento básico de la vivienda, datos personales, salud infantil, discapacidad o embarazo, el grupo decidió sumar preguntas relacionadas con otros aspectos de la vida cotidiana.

“Los chicos le han sumado una encuesta con algunos datos que les parece interesante investigar, que tienen que ver más con la alimentación, por ejemplo. El objetivo es ver qué problemas se detectan y si es posible tomar alguna acción desde nosotros”, explicó la docente.

Uno de los puntos centrales de la convocatoria es lograr que los vecinos participen del relevamiento, ya que muchas veces el desconocimiento genera dudas o cierta resistencia a responder. Por eso, Correa pidió acompañar el proceso de aprendizaje de los futuros profesionales de la salud.

“Invito a la comunidad a que participe en este proceso educativo que están realizando los chicos, que tiene que ver con su formación. Van a ser los futuros médicos y médicas que nos atenderán”, expresó.

La profesora aclaró que, a partir de trabajos y observaciones previas en Dina Huapi, se identificaron problemáticas que atraviesan a distintos sectores de la comunidad, aunque no necesariamente forman parte directa de esta encuesta. Entre ellas mencionó situaciones vinculadas al consumo, la violencia y las enfermedades crónicas no transmisibles, como diabetes e hipertensión.

“Problemas de salud tenemos en todos los sectores de la Argentina y del mundo. Por ahí lo que se ha observado es que hay cuestiones que ocurren puertas adentro, como problemas de consumo y violencia, y también muchas enfermedades crónicas no transmisibles”, indicó.

En ese marco, recordó que el año pasado los estudiantes realizaron una campaña de toma de presión arterial en el ingreso a un supermercado de Dina Huapi, como parte de las acciones relacionadas con la prevención y la salud cardiovascular.

El territorio como aula

Correa remarcó que uno de los aspectos más importantes de esta propuesta educativa es que la formación no se limita al aula tradicional, sino que se construye en contacto directo con la comunidad.

“Esta clase no se desarrolla dentro de un aula con silla y una mesa, sino que nuestro objeto de estudio son los barrios directamente, la población, la gente y las condiciones en las que vive”, afirmó.

La docente sostuvo que la salud debe entenderse como un derecho y que involucra múltiples dimensiones sociales, económicas, educativas y emocionales. Por eso, consideró fundamental que los estudiantes puedan salir del esquema clásico del consultorio y observar a las personas en su integralidad.

“El aula es el barrio, el aula es el terreno, el aula son las instituciones. La salud es un derecho e involucra un montón de aspectos que hacen a la salud de la población”, señaló.

Como parte del recorrido formativo, los estudiantes ya tuvieron contacto con instituciones educativas y comunitarias de Dina Huapi y su zona de influencia, como el secundario, el jardín, la escuela de Ñirihuau, grupos de jubilados e instituciones de salud privadas.

Correa explicó que Dina Huapi también permite analizar una característica particular del sistema sanitario local, ya que una parte importante de la población cuenta con obras sociales o prepagas. Por eso, el estudio del territorio no se limita al sistema público, sino también a la forma en que funciona la atención privada.

“Es parte de la formación, porque en la formación tradicional de Medicina generalmente los estudiantes no tienen contacto con la población hasta otro tramo de la carrera. En cambio acá, desde primer año ya desarrollan habilidades que tienen que ver con lo social, lo vincular y la comunicación”, destacó.

La propuesta apunta a que los futuros médicos y médicas puedan reconocer necesidades reales, desarrollar herramientas de prevención y comprender que los problemas de salud no se explican solo desde lo biológico, sino también desde las condiciones de vida de cada persona y comunidad.

“Hay que poder ver a las personas en su integralidad. No es solo un cuerpo al que hay que darle una medicación o una operación, sino que a la gente le pasan un montón de cosas que tienen que ver con lo social, lo económico, la educación, lo emocional y el manejo del estrés”, expresó.

El relevamiento continuará en los barrios El Milagro y Lomas del Huemul, con la expectativa de que los vecinos puedan recibir a los estudiantes y colaborar con una experiencia que forma parte de su aprendizaje, pero que también puede aportar información valiosa para pensar acciones de salud comunitaria.

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