PREVISIONES METEOROLÓGICAS

Clima: Por qué este octubre es diferente y qué se espera para los próximos días

El meteorólogo y licenciado en Oceanografía Matías De Oto, describió un escenario de humedad e inestabilidad poco habitual para la región, que podría extenderse durante todo octubre. Para los próximos días anticipó chaparrones, tormentas eléctricas y precipitaciones intensas en sectores puntuales, por lo que pidió mantener las medidas de prevención.

Octubre presenta condiciones meteorológicas atípicas en Bariloche y la región cordillerana, con una circulación del oeste prácticamente inhibida, elevada humedad y una sucesión de jornadas inestables que podría prolongarse durante todo el mes.

Así lo explicó Matías De Oto, meteorólogo y licenciado en Oceanografía, durante su participación de este miércoles en el programa radial Ideas Circulares.

“No hay octubre con estas características. Si vamos cinco o diez años atrás no lo vamos a encontrar”, sostuvo al describir el comportamiento de la atmósfera. Según explicó, el bloqueo de la circulación habitual del oeste favorece el ingreso de humedad desde el Atlántico, el norte argentino y también desde Chile, una combinación que propicia la formación de nubosidad, chaparrones y tormentas.

La situación se refleja desde las primeras horas del día, con mucha humedad, nieblas localizadas y nubes bajas. De Oto explicó que los puntos de rocío se ubican alrededor de los 10 grados, lo que favorece la condensación cuando la temperatura desciende durante la madrugada. En sectores del oeste de Bariloche pueden aparecer bancos de niebla densos que se disipan a medida que avanza la mañana.

Para este miércoles se espera que continúe la inestabilidad durante buena parte de la jornada, con temperaturas máximas de entre 17 y 18 grados, períodos de nubosidad variable y posibles lluvias aisladas. Durante la tarde aumenta la posibilidad de tormentas eléctricas, en un contexto en el que las condiciones pueden cambiar de un sector a otro.

Para los próximos días, el especialista anticipó la continuidad de un patrón de inestabilidad, chaparrones y tormentas aisladas, con una probabilidad ligeramente mayor de tormentas más generalizadas en sectores de la cordillera.

Según explicó, estas condiciones podrían persistir durante el resto de octubre, aunque la intensidad y la distribución de las precipitaciones variarán según la evolución de la atmósfera.

Tormentas localizadas y riesgo de inundaciones repentinas

Uno de los aspectos que más preocupa al especialista es la posibilidad de que algunas tormentas descarguen grandes cantidades de agua en períodos breves. Aunque por ahora se presentan de manera aislada, pueden generar consecuencias importantes en los lugares donde se desarrollan.

“Estamos generando un ambiente propicio para que posteriormente se vayan generando tormentas que sean cada vez más intensas”, advirtió De Oto. Aclaró que todavía no se observa un escenario generalizado de tormentas severas en la región, pero remarcó que la acumulación de humedad y las condiciones de inestabilidad requieren atención.

A diferencia de un río atmosférico, que puede producir precipitaciones extendidas sobre amplias áreas, las tormentas convectivas pueden concentrar lluvias intensas en un barrio, una localidad o un sector de la cordillera, sin afectar necesariamente a las zonas cercanas.

En ese sentido, señaló que pueden producirse inundaciones repentinas y escorrentías intensas, especialmente en áreas vulnerables. Como ejemplo de los riesgos asociados a este tipo de episodios, mencionó los daños registrados recientemente en distintos puntos de la región y el descarrilamiento de la locomotora del Tren Patagónico, ocurrido en medio de las condiciones meteorológicas adversas.

“No nos tenemos que dormir. Hay que estar preparados”, insistió, al señalar que los próximos días seguirán presentando condiciones favorables para el desarrollo de tormentas vespertinas.

El impacto del fenómeno de El Niño

De Oto vinculó el comportamiento atmosférico observado con señales asociadas al fenómeno de El Niño, en un contexto regional que también registra precipitaciones importantes en otras zonas del país y episodios de tormentas intensas en Chile.

El especialista explicó que la masa de aire húmedo que actualmente afecta a la Patagonia presenta características poco habituales para esta época del año. La persistencia del bloqueo atmosférico impide el ingreso sostenido de los vientos secos del oeste y favorece que la humedad permanezca sobre la región.

Las consecuencias, sin embargo, no serán necesariamente iguales en todos los sectores. La distribución de las tormentas dependerá de cómo evolucione la inestabilidad y de dónde se desarrollen los núcleos de precipitación.

Por eso, el meteorólogo insistió en que será importante observar el comportamiento de las tormentas durante las tardes y seguir de cerca los cambios en las condiciones meteorológicas.

Una primavera más verde, pero con atención a las alertas

El escenario también tiene efectos visibles en el paisaje regional. La humedad y las precipitaciones favorecen que los campos de la estepa, Dina Huapi y otros sectores de la zona mantengan una vegetación verde durante más tiempo.

De Oto destacó que, pese a la cobertura nubosa, la radiación solar continúa llegando a la superficie y contribuye al crecimiento de la vegetación. Esto podría prolongar los colores verdes característicos de la primavera antes de que, hacia mediados de noviembre, comiencen a predominar los tonos amarillos en algunos sectores.

Sin embargo, el especialista pidió no confundir las condiciones agradables de algunas tardes con la ausencia de riesgos meteorológicos. La combinación de humedad elevada, inestabilidad y tormentas localizadas exige mantener la atención durante las próximas semanas.

(Bariloche Opina)

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