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En los últimos años el mundo ha tomado conciencia de los efectos devastadores que ha generado el uso masivo de fuentes no renovables de energía. Estamos ingresando en una nueva era, en este artículo te presentamos las claves de este nuevo paradigma.
Un desafío interesante como necesario: la eficiencia energética
10/04/2018

Un desafío interesante como necesario: la eficiencia energética

No hay duda alguna de que la energía ha sido el factor más trascendente para el desarrollo mundial. La energía, en todas sus variantes, ha permitido al hombre avanzar en los procesos productivos, calidad de vida, salud, movilidad, crecimiento económico, etc. Hemos visto de primera mano los enormes beneficios que la energía está generando y como ha permitido avances extraordinarios en ciencia, tecnología e innovación. Sin duda alguna, nos ha permitido materializar nuestros mayores anhelos expandiendo nuestra creatividad como sociedad.

Durante muchos años hemos experimentado un uso irracional de la energía, básicamente por que considerábamos que los recursos naturales eran ilimitados, sin embargo, el Planeta nos hizo entrar en conciencia a través de los efectos y eventos perjudiciales que en la actualidad estamos viviendo por causa, y no hay dudas de ello, de la producción y el consumo desmedido de productos y servicios.

Debemos hablar de deforestación, extracción de petróleo y minerales, contaminación, emisiones de gases de efecto invernadero, cambio climático, etc. En buena parte, la energía forma parte de todos estos procesos mencionados con anterioridad, ya que aún continuamos utilizando recursos fósiles para la producción energética.

En los últimos años el mundo ha tomado conciencia de los efectos devastadores que ha generado el uso masivo de fuentes no renovables de energía, principalmente los combustibles fósiles. Estamos ingresando en una era, en un nuevo paradigma, que nos da la oportunidad de transformar nuestros hábitos cotidianos, productivos y de consumo a fin de promover y lograr de forma irrebatible el desarrollo sostenible.

Diariamente hacemos uso de la energía, en el transporte; producción; iluminación; construcción; industria; calefacción; ventilación; electrodomésticos, tecnología y tantos otros rubros.

Las estadísticas mundiales lo demuestran y confirman, que el uso de energía seguirá en aumento en los próximos años, el acceso a los recursos energéticos crudos será más costoso y por consecuencia aumentará el precio, es por ello, que es el instante exacto para asumir un desafío interesante como necesario: la eficiencia energética.

La eficiencia energética, como bien lo expresan el significado de sus palabras por separado, no es más que el uso eficiente de la energía, y cuando hablamos de energía hacemos referencia a los combustibles, la electricidad y el  calor o el frío.

El verdadero desafío interesante se encuentra, en primera instancia, en impulsar los cambios de actitudes que hoy nos hacen poco eficientes al momento de consumir energía. Este cambio conductual es completamente cultural. Es necesario comprender que los recursos son finitos y que cada acción y decisión que realizamos tiene un impacto ambiental, económico y social.

En el punto anterior hablamos del desafío interesante, ahora nos toca abordar por qué es necesario. Podemos remitirnos a los hechos para enfocarnos en la necesidad de ser eficientes en la utilización de la energía, cada vez resulta más costoso obtener energía de las formas convencionales, por ende las tarifas van en aumento; el consumo de energía a nivel mundial va en aumento, como así también la población y es por ello que debemos ser eficientes y eficaces para que todos los habitantes puedan tener acceso; está comprobado que es posible reducir el consumo de energía en todas las áreas del desarrollo humano, esto hace referencia a la industria, transporte, producción, ciudades, hogares, etc.

Los beneficios de aplicar medidas de eficiencia energética son enormes, podemos destacar entre los principales, mayor producción con iguales costos energéticos; ahorro económico, reducción de la emisión de gases de efecto invernadero; mayor competitividad empresarial; desarrollo de empleos nuevos asociados a la aplicación de herramientas para la eficiencia energética; menor impacto ambiental. En el caso de los gobiernos, seguridad energética; más recursos públicos disponibles; mayores recursos para invertir en innovación y tecnología, etc.

Hablemos de Eficiencia Energética:

  • Se estima que el  49% de las contribuciones para mitigar el cambio climático hacia el 2030 deberán venir de la implementación de programas de eficiencia energética.
  •  De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía, el ahorro conseguido con los diferentes dispositivos de eficiencia energética aplicados desde 2000 en el mundo supusieron el pasado año un 11 % menos de consumo del que habría habido sin ellos, dicho consumo equivale a toda la energía utilizada por la Unión Europea.
  • El costo global de la iluminación es de U$ 230 mil millones anuales. Modernizar tecnología despilfarradora energéticamente podría ahorrar hasta un 60% de energía.
  • La eficiencia energética y la energía renovable pueden reducir nuestra de pendencia de combustibles fósiles en un 70% al 2040.

¿Qué podemos hacer?

Son bastantes las acciones que podemos desarrollar en eficiencia energética, tanto en el cambio de hábitos cotidianos como en inversión, ahorro, y demás. Las acciones a realizar podemos separarlas en torno a diversos actores.

Gobiernos y Reguladores

  • Terminar con los subsidios a los combustibles fósiles.
  • Programas para la promoción de la eficiencia energética para diversos sectores.
  • Recursos económicos para instituciones y empresas para la aplicación de medidas de eficiencia energética. Créditos y fondos reembolsables y no reembolsables.
  •  Legislación que promueva el etiquetado de eficiencia energética en electrodomésticos y edificios.
  • La promoción interna de compras públicas sustentables.
  • Luminaria LED en el alumbrado público e institucional.
  • Promoción de nuevas tecnologías, tanto en eficiencia energética como en energías renovables.
  • Tarifas energéticas que reflejen los costos reales del sistema energético
  • Inversión y promoción de las energías renovables.
  • Difusión y comunicación para la eficiencia energética.

Empresas e Industria

  • Sistemas de control computarizado.
  • Instalación de detectores de presencia.
  • Compra y utilización de tecnología y maquinaría de bajo consumo o de clase más eficiente con etiquetado de eficiencia energética.
  • Medidores digitales de energía e integración con los sistemas de control.
  • En transporte, formación en conducción eficiente y logística de distribución eficiente.
  • Desarrollo de diagnósticos y auditorías energéticas e implementación de planes de acción.
  • Realizar el mantenimiento constante de los equipos y maquinaria optimizando el rendimiento y por ende el consumo de energía.
  • La formación interna del personal en el uso correcto de los equipamientos y en conductas eficientes energéticamente para cambio de comportamientos.

Edificios y Hogares

  • Utilización de lámparas y focos LED.
  • Compra de electrodomésticos con etiquetado de eficiencia energética Clase A (heladera, aire acondicionado, freezer, lavarropas).
  • Apagado completo de aparatos, sin stand by.
  • Utilización de transportes públicos, no motorizados, ejemplo, la bicicleta.
  • Aprovechamiento al máximo de la luz natural.
  •  Aislamiento de paredes y techos.
  • Cambio de ventanas por vidrios dobles y marcos eficientes.
  • Utilización de reguladores de intensidad lumínica.
  • Obtención de agua caliente a través de equipamiento termo-solar.

¿Qué sucede en el mundo?

El mundo está transitando un camino hacia nuevas formas de energía, principalmente las renovables, sin embargo en la actualidad la situación aún no ha vivido una transición o uso masivo de dichas fuentes. Al día de hoy los combustibles fósiles representan el 86% de la energía mundial, el consumo de energía sigue en aumento, esto implica que los mayores países consumidores de energía están aumentando su uso cada vez más. Las estadísticas internacionales lo confirman: el consumo mundial de energía primaria ha seguido aumentando desde el 2012.

Algunos datos interesantes respecto de la energía es que el 27% se pierde en la transmisión y en la generación a nivel mundial. Por ejemplo, los hogares suponen un tercio (1/3) del gasto energético mundial y el 55 % del eléctrico. El stand by puede representar hasta el 15% de consumo energético de un hogar o empresa.

Para el futuro, la Agencia Internacional de Energía ha dicho que el sistema energético mundial seguirá estando dominado por los combustibles fósiles, los cuales representarán casi el 90% del suministro total de energía en 2030. Hasta el 2030 la demanda mundial de energía aumentará a un ritmo aproximado del 1,8% anual. Se prevé que el mantenimiento del predominio de los combustibles fósiles implicará un incremento de las emisiones mundiales de CO2 superior al crecimiento del consumo de energía. Los precios del petróleo y el gas experimentarán una fuerte tendencia a la alza en relación con los niveles actuales y la utilización de carbón para producción energética continuara su caída actual.

¿Qué sucede en Argentina?

Actualmente Argentina cuenta con una matriz energética altamente dependiente de los combustibles fósiles y en los últimos años los niveles de importación energética generaron una notable dependencia del mercado internacional y desbalancearon las cuentas fiscales. El sistema eléctrico nacional también enfrenta dificultades para satisfacer una demanda que se ha incrementado incesantemente. Sin duda alguna, la actual situación energética del país apura el camino hacia la renovación, innovación y reconversión energética, impulsando un gran cambio de paradigma que incluye a todos los sectores sociales, productivos, económicos y gubernamentales.

En este contexto, la eficiencia energética es una política pública poderosa para Argentina. Según la publicación “Escenarios energéticos para la Argentina 2013-2030 con políticas de eficiencia” aplicando políticas de uso eficiente y racional de la energía se concretaría un ahorro semejante al de 6 centrales de ciclo combinado con un módulo de 800MW de potencia o; 5 veces la cantidad de plantas nucleares que Argentina posee actualmente o; 2 represas hidroeléctricas similares a Yacyretá.

 

FUENTE: RED ARGENTINA DE MUNICIPIOS FRENTE AL CAMBIO CLIMÁTICO

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