HANTAVIRUS

Aumentaron los casos de hantavirus en el país y advierten sobre la situación en la región sur

Un informe oficial revela un incremento de los casos de hantavirus y de su letalidad en Argentina. En la Patagonia, si bien los contagios son menos frecuentes, el riesgo sigue siendo alto.
miércoles 17 de diciembre de 2025

Los casos de hantavirus en Argentina registraron un aumento del 17 por ciento durante el último año en comparación con el promedio del período 2020-2024, de acuerdo con datos del Boletín Epidemiológico Nacional elaborado por el Ministerio de Salud. En ese mismo lapso, la letalidad de la enfermedad se incrementó un 39 por ciento, lo que volvió a encender las alertas sanitarias.

Durante el año en curso se confirmaron 23 casos en todo el país, de los cuales 9 resultaron fatales. La mayor concentración se dio en la región centro, que abarca las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos, con alrededor del 70 por ciento de los contagios, mientras que la región sur, integrada por Neuquén, Río Negro y Chubut, concentró cerca del 17 por ciento.

Especialistas señalan que el aumento debe analizarse con cautela, ya que los años previos estuvieron marcados por una disminución general de enfermedades infecciosas a raíz de la pandemia de Covid-19, lo que incide en las comparaciones estadísticas actuales. Aun así, remarcan que el hantavirus sigue siendo una enfermedad endémica en amplias zonas del país.

En la Patagonia, el número de casos suele ser reducido —este año se registraron cuatro—, un valor considerado dentro de los parámetros esperados para la región. Sin embargo, se trata de una zona donde el virus presenta mayores niveles de letalidad, con porcentajes que pueden oscilar entre el 40 y el 50 por ciento, a diferencia del norte argentino, donde hay más contagios anuales pero una tasa de mortalidad menor y sin transmisión entre personas.

El hantavirus es una zoonosis, una enfermedad viral grave que se transmite principalmente por el contacto con secreciones de roedores silvestres, especialmente el ratón colilargo. La infección se produce al inhalar partículas virales presentes en el ambiente, sobre todo en espacios cerrados, poco ventilados o con abundante vegetación, aunque también puede ocurrir al aire libre.

En la Patagonia existe una particularidad epidemiológica: es la única región del mundo donde se ha registrado transmisión interhumana del virus, aunque se trata de episodios excepcionales. Los brotes documentados fueron esporádicos y de carácter intrafamiliar, sin registros recientes en Bariloche en más de una década.

Los datos oficiales indican que el contagio se da con mayor frecuencia en adultos jóvenes, especialmente en varones, lo que se vincula a una mayor exposición a actividades de riesgo, como trabajos rurales, tareas forestales, limpieza de galpones, recolección de leña o permanencia en zonas naturales.

Entre los síntomas más frecuentes se encuentran la fiebre alta, dolores musculares y articulares, cefaleas, náuseas y vómitos. En etapas avanzadas puede presentarse dificultad respiratoria, momento en el cual el cuadro se vuelve grave y requiere atención médica urgente. El diagnóstico temprano resulta clave, aunque suele ser complejo debido a la similitud inicial con cuadros gripales.

En Bariloche se confirmaron cuatro casos durante este año, uno de los cuales correspondió a un adolescente, que evolucionó favorablemente. En ese episodio no se logró identificar con precisión el nexo epidemiológico, lo que refuerza la importancia de extremar las medidas de prevención incluso en ausencia de actividades consideradas de riesgo.

Formas de transmisión

El hantavirus puede transmitirse por inhalación de partículas virales provenientes de orina, heces o saliva de roedores infectados, por contacto directo con estos animales vivos o muertos, por mordeduras y, en casos excepcionales en la Patagonia, por contacto estrecho entre personas.

Medidas de prevención

Para reducir el riesgo de contagio, se recomienda evitar la presencia de roedores en viviendas, sellar posibles accesos, limpiar ambientes con soluciones de lavandina diluida, humedecer superficies antes de barrer, ventilar espacios cerrados antes de ingresar y utilizar barbijos adecuados en tareas de limpieza. También se aconseja mantener leña y huertas alejadas de las viviendas y no manipular roedores muertos sin protección.

(Bariloche Opina con información de Diario Rio Negro)

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