Ola de calor en Bariloche: temperaturas cercanas a 30° y noches templadas

El clima en Bariloche estará marcado por temperaturas elevadas, viento del oeste y mínimas inusualmente altas, condiciones que podrían configurar un episodio de ola de calor, según especialistas y el Servicio Meteorológico Nacional.
jueves 01 de enero de 2026

El inicio de enero encuentra a Bariloche atravesando una semana poco habitual para la región, con temperaturas máximas cercanas a los 30 grados y un comportamiento atmosférico que favorece noches templadas, un factor clave para la posible configuración de una ola de calor.

El meteorólogo y licenciado en Oceanografía Matías de Oto explicó que el rasgo más destacado de estos días es la amplitud térmica, producto de mañanas con viento débil o variable y tardes en las que el flujo gira al oeste, alcanzando velocidades moderadas.

En ese sentido, señaló que “durante la primera parte del día vamos a tener poco viento, generalmente brisas variables, con los lagos prácticamente planchados, y recién después de las tres o cuatro de la tarde entra una componente más del oeste, con velocidades de entre 20 y 30 kilómetros por hora”. Aclaró que no se trata de un viento significativo en términos de intensidad, pero sí suficiente para modificar la sensación térmica y el comportamiento de la humedad.

En diálogo con el programa Ideas Circulares, De Oto remarcó que las temperaturas elevadas, con registros que se moverán entre 29 y 31 grados, estarán acompañadas por una baja de la humedad relativa cuando se afiance el viento del oeste, lo que hará que el calor se sienta más seco durante las tardes. A diferencia de otros episodios cálidos en Bariloche, donde las mínimas suelen descender por debajo de los 10 grados, en esta oportunidad el ingreso del viento puelche “no va a permitir que baje la temperatura mínima”, generando noches templadas, incluso agradables para circular en remera.

Este escenario es el que abre la posibilidad de que Bariloche ingrese formalmente en un episodio de ola de calor, de acuerdo a la definición del Servicio Meteorológico Nacional, que establece que deben registrarse al menos tres días consecutivos con temperaturas máximas superiores a 26 grados y mínimas iguales o mayores a 10 grados. El especialista explicó que normalmente la ciudad queda fuera de esa categoría porque, aun con máximas elevadas, “las mínimas suelen bajar bastante, sobre todo en zonas como el aeropuerto”, lo que impide cumplir con el criterio técnico.

Sin embargo, a partir del viernes y hasta el lunes, las condiciones previstas podrían sostener mínimas más altas de lo habitual, algo poco frecuente para la región cordillerana. De Oto incluso mencionó que este tipo de noches templadas favorecen la aparición de insectos alados, un fenómeno típico cuando el calor se mantiene durante la madrugada. “Vamos a tener noches realmente cálidas, algo que no es común en Bariloche”, resumió.

Desde el punto de vista estadístico, enero y febrero son los meses con mayor probabilidad de olas de calor en la ciudad, aunque estos eventos siguen siendo poco frecuentes. Un dato histórico llamativo es que la ola de calor más extensa registrada en Bariloche ocurrió en 1971, con cinco días consecutivos superando los umbrales establecidos. En tiempos más recientes, el último episodio formal se produjo el año pasado y tuvo una duración de tres días, que es el promedio habitual cuando se dan estas situaciones.

El alivio llegaría hacia el inicio de la próxima semana. Según el pronóstico, lunes y martes podrían presentarse tormentas y un refuerzo de los vientos del oeste, lo que provocará una baja de las temperaturas y un retorno a valores más típicos de enero. Ese cambio marcaría el cierre del período de calor sostenido y devolvería al clima local su comportamiento habitual, con noches más frescas y máximas moderadas.

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