PODER JUDICIAL

Autorizan en Bariloche la donación de un riñón entre amigos tras una decisión judicial

Una jueza de Familia autorizó a una mujer a donar un riñón a un amigo que lleva 12 años en diálisis y espera un trasplante. El fallo consideró acreditado el vínculo afectivo y descartó intereses económicos.
sábado 09 de mayo de 2026

La Justicia de Bariloche autorizó a una mujer a donar uno de sus riñones a un amigo con quien mantiene una relación cercana desde hace más de una década y que actualmente atraviesa una insuficiencia renal terminal, tras pasar los últimos 12 años sometido a tratamientos de diálisis mientras espera un trasplante.

El caso llegó al fuero de Familia debido a que la legislación vigente establece restricciones para los trasplantes entre personas que no poseen vínculo familiar o convivencial, con el objetivo de prevenir cualquier forma de comercialización de órganos.

Según se informó desde el ámbito judicial, la mujer decidió ofrecer voluntariamente uno de sus riñones luego de acompañar durante años el deterioro de salud de su amigo, con quien construyó una relación de profunda confianza y cercanía.

La presentación fue realizada mediante una medida autosatisfactiva, un mecanismo excepcional que permite obtener una resolución urgente cuando no existe otra vía eficaz para resolver la situación.

Durante el proceso intervinieron organismos especializados como el INCUCAI y el CUCAI Río Negro, que remarcaron que este tipo de trasplantes solo pueden concretarse de manera excepcional y con autorización judicial, garantizando la voluntariedad, gratuidad y carácter altruista de la donación.

La Unidad Procesal de Familia reunió distintos estudios médicos, psicológicos y sociales para evaluar el caso. Los informes confirmaron que existía compatibilidad médica entre ambas personas y que el trasplante representaba la mejor alternativa terapéutica para el paciente.

Además, las evaluaciones psicológicas concluyeron que tanto la donante como el receptor comprendían plenamente los alcances y riesgos del procedimiento. En el caso de la mujer, se destacó su capacidad para decidir con autonomía y sin ningún tipo de presión externa.

Las pericias sociales también acreditaron la existencia de un vínculo estable y sostenido en el tiempo, descartando intereses económicos o beneficios indirectos relacionados con la donación.

Durante la audiencia judicial, la mujer ratificó su decisión y explicó que su único objetivo era mejorar la calidad de vida de su amigo. La magistrada dejó asentado que podrá revocar su consentimiento en cualquier momento antes de la cirugía.

Con todos los elementos reunidos, la jueza concluyó que se trataba de un caso excepcional que justificaba apartarse de la restricción legal prevista para donantes sin parentesco directo.

La autorización judicial habilita la donación, aunque el procedimiento deberá cumplir igualmente con todos los controles y requisitos médicos establecidos por la normativa vigente.

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