La Comisaría de la Familia cumple 10 años con más de 30.000 intervenciones en Bariloche

La comisaria María Julieta Giordano destacó el crecimiento del área, el trabajo interdisciplinario y la demanda sostenida de una dependencia que funciona las 24 horas y se consolidó como primer espacio de acceso a la Justicia para muchas familias.
miércoles 13 de mayo de 2026

La Comisaría de la Familia de Bariloche celebró su décimo aniversario con una actividad institucional en la que se repasó el camino recorrido desde su creación, el crecimiento del equipo de trabajo y el rol que cumple en la atención de situaciones vinculadas a violencia familiar, de género, denuncias penales y exposiciones.

La dependencia, ubicada en Vizcachugio 931, comenzó a funcionar en 2016, en un contexto social especialmente sensible para la ciudad, marcado por femicidios que aceleraron la necesidad de fortalecer los dispositivos de atención y acompañamiento. Desde entonces, la comisaría fue ampliando su estructura, su personal y sus herramientas de intervención.

La comisaria María Julieta Giordano, actual jefa de la unidad, recordó que la dependencia “empezó en este edificio, en un lugar más pequeño, con menor cantidad de personal”, y que con el paso del tiempo fue creciendo hasta adaptar sus espacios a las necesidades actuales. También destacó el acompañamiento de la comisaria inspectora García, quien inauguró la institución y actualmente coordina a nivel provincial las Comisarías de la Familia.

En diálogo con Ideas Circulares, Giordano remarcó que se trata de “una comisaría grande en términos de demanda social” y precisó que, en estos 10 años, se registraron más de 30.000 escritos, entre denuncias tomadas bajo la Ley 3040, la Ley 26.485, denuncias penales y exposiciones. “Da un promedio de unos 3.000 escritos por año, y a la fecha ya tenemos unos 1.000, que es el tercio del año”, explicó.

La funcionaria señaló que el volumen de trabajo responde también a las características de Bariloche, “una ciudad grande, con cierto conflicto”, donde la demanda requiere equipos preparados y una articulación permanente con otros organismos. En ese sentido, destacó que el personal no solo cuenta con formación específica, sino también con una fuerte capacidad humana para recibir, escuchar y orientar a quienes se acercan.

“Tenemos personal muy capacitado, contamos con un equipo interdisciplinario, con abogadas, trabajadora social, psicóloga, y también un equipo de capacitación que sale a hacer prevención a escuelas, universidades y juntas vecinales donde lo requieran”, indicó Giordano.

La jefa de la Comisaría de la Familia también subrayó que el trabajo no se limita a la recepción de denuncias. Durante este mes aniversario se realizaron distintas acciones de formación y prevención, entre ellas charlas con personal policial de la zona, capacitaciones internas sobre detección temprana de víctimas del delito de trata de personas y actividades previstas en universidades y escuelas secundarias.

Uno de los puntos más destacados por Giordano fue el trabajo en red con otras instituciones. “Necesitamos trabajar en red porque aunamos criterios y esfuerzos”, expresó, al mencionar la participación en mesas interdisciplinarias junto a organismos como Salud y otras áreas que intervienen en situaciones de vulnerabilidad. Según planteó, esa articulación permitió construir en Bariloche una red amplia y eficiente de abordaje.

En el marco del aniversario, la dependencia también incorporó mejoras vinculadas a la accesibilidad y la identidad institucional. Se colocó una rampa, piso antideslizante, cartelería renovada, señalética en sistema Braille y códigos QR con información y preguntas frecuentes para quienes se acercan a la unidad. Para esto, contaron con el asesoramiento de Rocío Pulgar y Guillermo Rondó, de la agrupación Alas de Águila.

Además, se acondicionó un espacio destinado a niños y niñas que llegan acompañando a sus familias. Allí se dispusieron juguetes, un mural y un nuevo mobiliario donado por el colegio Jean Piaget, con el objetivo de que puedan permanecer en un lugar más cuidado y separado de la conflictividad propia de la guardia.

Giordano resaltó que muchas de estas mejoras surgieron por iniciativa del propio personal. “Pintamos la puerta del color característico de las Comisarías de la Familia, como para darle identidad y que la gente sepa dónde está ingresando y qué es acá”, explicó, al señalar que la dependencia forma parte del Centro Administrativo y necesitaba una identificación más clara para la comunidad.

Finalmente, la comisaria recordó que la atención se brinda las 24 horas, todos los días del año, en Vizcachugio 931, y que el teléfono de contacto es 442-697. “Estamos para atenderlos, para asesorarlos, para escucharlos, para lo que necesiten. Este es el primer eslabón, el acceso a la Justicia, y a partir de acá empieza el camino de la solución”, afirmó.

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