Un eclipse cubrirá más del 90% de la Luna y podrá verse desde Bariloche
Bariloche volverá a tener una cita especial con el cielo la próxima semana. Durante la noche del jueves 27 al viernes 28 de agosto se producirá un eclipse lunar que cubrirá más del 90% del disco de la Luna y que, si las condiciones meteorológicas acompañan, podrá observarse claramente desde la región.
El doctor en Física Guillermo Abramson, investigador principal del CONICET y profesor del Instituto Balseiro, explicó los detalles del fenómeno en diálogo con el programa Tardes con Voz, que se emite por Voz Radio 103.7, y anticipó además otro acontecimiento astronómico de gran importancia que llegará en febrero de 2027.
“Se vienen dos buenos eclipses”, resumió Abramson. El primero será el eclipse lunar de la próxima semana y el segundo, un eclipse solar anular previsto para el 6 de febrero del año próximo.
En el caso del fenómeno de agosto, explicó que no será técnicamente un eclipse total, aunque estará muy cerca de serlo.
“La sombra de la Tierra va a cubrir un poquito más del 90% del disco de la Luna, o sea, va a estar casi completamente oculta por la sombra de la Tierra”, detalló.
El momento más interesante comenzará alrededor de las 23:34 del jueves 27, cuando podrá apreciarse cómo la sombra terrestre avanza progresivamente sobre la superficie lunar.
El máximo del eclipse se producirá a la 1.10 de la madrugada del viernes 28, cuando más del 90% de la Luna quedará dentro de la sombra de nuestro planeta. Luego comenzará el proceso inverso hasta que el satélite vuelva a quedar completamente descubierto cerca de las 3 de la mañana.
Una prueba visible de que la Tierra es redonda
Abramson señaló que uno de los detalles más interesantes para observar durante un eclipse lunar es precisamente el borde de la sombra terrestre proyectándose sobre la Luna.
Ese borde, explicó, se observa claramente curvo, algo que ya había sido advertido por los astrónomos de la antigüedad.
“Hace 2.500 años los astrónomos griegos, observando la sombra de la Tierra en los eclipses de Luna, se dieron cuenta de que la única explicación posible era que la Tierra fuera redonda”, recordó.
También se refirió con humor a las imágenes que periódicamente circulan en redes sociales mostrando una Tierra aparentemente irregular o deformada. Explicó que se trata de representaciones en las que el relieve está enormemente exagerado para poder visualizar diferencias de altura que, en proporción al tamaño del planeta, son mínimas.
¿La Luna se pondrá roja?
Otro de los atractivos de los eclipses lunares es el cambio de tonalidad que experimenta la Luna cuando queda dentro de la sombra de la Tierra.
Abramson explicó que suele adquirir un tono rojizo o amarronado, aunque relativizó la popular denominación de “Luna de sangre” que suele aparecer en medios y redes sociales.
“Es más bien un color ladrillo”, describió entre risas, y agregó que seguramente la expresión “Luna de ladrillo” resulta menos atractiva para los títulos periodísticos.
A diferencia de los eclipses solares, para observar este fenómeno no será necesario utilizar anteojos especiales, filtros ni ningún tipo de protección ocular.
“No hace falta ninguna protección. Se ve a simple vista”, explicó Abramson.
La razón es sencilla: durante el eclipse la Luna se encuentra incluso menos brillante de lo habitual, por lo que no existe riesgo para la visión. Binoculares o telescopios pueden mejorar la experiencia, pero no son indispensables para disfrutar del fenómeno.
La principal incógnita será el clima. Abramson señaló que los pronósticos todavía no resultaban demasiado alentadores, aunque aclaró que una nubosidad parcial no necesariamente impedirá observar el eclipse.
Incluso con un cielo similar al registrado este jueves en Bariloche, consideró que el fenómeno podría apreciarse, por lo que recomendó seguir la evolución de las condiciones meteorológicas durante los días previos.
Más allá de las explicaciones científicas, Abramson destacó la fascinación que los eclipses generan desde hace miles de años.
Recordó que los astrónomos babilonios ya podían predecir estos fenómenos y que actualmente su funcionamiento físico es comprendido con absoluta precisión. Sin embargo, sostuvo que vivir la experiencia continúa provocando una reacción difícil de explicar únicamente desde la ciencia.
“Cuando uno está en el lugar y lo experimenta, te corre un escalofrío por la espalda. Es más fuerte que uno”, expresó.
También recordó el último eclipse solar total que pudo observar cerca de la región y para el cual viajó hasta Piedra del Águila.
“La gente cuando termina el eclipse aplaude, llora, se abraza. Es una cosa emocionante, realmente”, relató.
Para Abramson, parte de esa experiencia tiene que ver tanto con tomar dimensión de la escala del universo como con sentirse parte de él.
Un eclipse solar que no conviene dejar pasar
El investigador también puso el foco en el eclipse solar anular que ocurrirá el sábado 6 de febrero de 2027.
Será un acontecimiento particularmente relevante porque marcará el cierre de una extraordinaria sucesión de eclipses solares que pudieron observarse desde diferentes regiones de Argentina durante los últimos 17 años.
Según explicó Abramson, desde 2010 se produjeron siete eclipses solares, de los cuales cuatro fueron totales y tres anulares.
El de febrero será el último de esa serie.
“Después, a esperar, porque el siguiente eclipse solar va a ser en 2048”, advirtió.
A diferencia del eclipse lunar, para observar el fenómeno solar sí será indispensable contar con protección adecuada para los ojos, aunque Abramson anticipó que las recomendaciones específicas serán difundidas cuando se acerque la fecha.
Una charla abierta para prepararse
Precisamente estos dos acontecimientos serán el eje de la charla “Dos décadas a puro eclipse”, que Abramson brindará este viernes a las 18 horas en el auditorio de la Cooperativa de Electricidad Bariloche, ubicado en John O'Connor 56, quinto piso.
Durante el encuentro repasará el eclipse lunar de agosto, el eclipse solar de febrero de 2027 y la particular seguidilla de fenómenos astronómicos que pudo observarse durante las últimas dos décadas.
También hablará sobre el Sol, su importancia para la vida terrestre y las posibilidades que brindan los eclipses para estudiarlo.
La actividad será libre y gratuita y no requiere inscripción previa.
“El salón es muy grande, no se va a llenar ni de lejos, así que no hay ningún problema que vaya todo el mundo que quiera”, invitó Abramson, quien además adelantó que responderá preguntas del público sobre estos fenómenos astronómicos.