TEMPORADA
La nieve volvió a mover el turismo y esperan esquiar hasta fines de septiembre
Las últimas nevadas renovaron las expectativas para la temporada de esquí en Cerro Catedral, luego de un comienzo de invierno marcado por la escasez de nieve natural y una llegada más tardía de las condiciones necesarias para habilitar distintos sectores de la montaña.
El escenario comenzó a modificarse a partir del 25 de julio, cuando las precipitaciones permitieron avanzar con la apertura progresiva de pistas y medios de elevación. Hasta ese momento, la nieve artificial había sido fundamental para sostener parte de la actividad, especialmente para los principiantes.
La situación también modificó el comportamiento de los esquiadores. Según explicó Fernando “Tano” Pasqui, instructor con una extensa trayectoria en Catedral y experiencia laboral en centros de esquí del exterior, muchos turistas que habían sufrido pérdidas el año anterior decidieron este invierno esperar a que hubiera nieve antes de realizar reservas.
“Este año sucedió que la mayoría dijo: hasta que no haya nieve, no pongo un peso”, explicó durante una entrevista con el programa Ideas Circulares.
El instructor recordó que durante la temporada pasada muchas personas habían reservado alojamiento y pasajes con varios meses de anticipación, pero finalmente no viajaron ante la falta de nieve suficiente para esquiar.
Este año, en cambio, una vez que las condiciones comenzaron a mejorar, aparecieron nuevas consultas y algunos visitantes decidieron organizar sus vacaciones sobre la marcha.
“No es la gran afluencia de otros años, pero sirve, suma”, señaló Pasqui, quien explicó que todavía recibe consultas de personas interesadas en permanecer entre tres y siete días en Bariloche para aprovechar la nieve.
La recuperación de las condiciones también requirió un trabajo adicional en la montaña. La nieve tuvo que ser redistribuida en determinados sectores para permitir la habilitación progresiva de pistas y medios de elevación, tareas que habitualmente se realizan durante junio cuando las condiciones de nieve son normales.
Ahora, las nuevas precipitaciones generan expectativas para las próximas semanas.
“Con la nevada que está programada estos días, obviamente esperemos que caiga lo que dice que va a caer y vamos a tener nieve sin problemas hasta el 30 de septiembre”, sostuvo.
El escenario resulta especialmente relevante para el público que viaja específicamente a Bariloche para esquiar, un segmento que, según explicó Pasqui, toma sus decisiones de viaje de manera diferente al turista tradicional.
Mientras quienes llegan a la ciudad por vacaciones pueden realizar diferentes actividades independientemente de la cantidad de nieve, el esquiador suele esperar condiciones concretas antes de confirmar su viaje.
Consultado además por el precio del pase de esquí de Cerro Catedral y su comparación con otros centros internacionales, Pasqui consideró que no puede afirmarse que sea el más caro del mundo.
“Hay centros de esquí en Estados Unidos que son mucho más caros”, señaló.
En ese sentido, explicó que el valor de un pase debe analizarse teniendo en cuenta los costos de mantenimiento de un centro de esquí, la infraestructura necesaria para operar los medios de elevación y la distancia respecto de los principales centros de provisión de repuestos.
También marcó diferencias con los centros europeos, donde un pase puede alcanzar valores elevados pero existe una temporada más extensa y una infraestructura de fabricación de nieve distribuida por buena parte de las montañas.
“El pase es un punto difícil para determinar si es caro o barato. Depende de muchísimas cosas”, sostuvo.
Pasqui, de 64 años, continúa además desarrollando su actividad profesional en el exterior. Aunque en los últimos años redujo su presencia en Catedral, mantiene algunos meses de trabajo en Italia, donde ya tiene una organización establecida.
“Es una profesión que realmente me reconforta hacerla, por eso trato de mantenerla acá y de seguir viajando al exterior”, contó.
El instructor también destacó la formación y el reconocimiento internacional de los profesionales argentinos. Explicó que la Asociación Argentina de Instructores de Esquí y Snowboard (Aadides) desarrolla distintos niveles de capacitación y señaló que los instructores argentinos son requeridos en destinos como Estados Unidos, Japón, Italia, España y Andorra.
A su entender, además de la formación técnica, existe una característica propia en la manera de enseñar de los argentinos.
“No es solo dar la clase de esquí. Es un poco todo: hablar con la gente, hacerle pasar un buen momento”, explicó.
Para Pasqui, esa combinación entre formación, trato personal y compromiso con el aprendizaje permite que muchos instructores argentinos encuentren oportunidades laborales en centros de esquí del exterior.
(Bariloche Opina)