ENERGÍA

VMOS: Río Negro controla las obras del ducto offshore y explica cómo llegará el petróleo al mar

La Provincia continúa con los controles técnicos y ambientales en Punta Colorada, donde se construye el tramo submarino del VMOS. La infraestructura conectará el oleoducto terrestre con las instalaciones de carga para grandes buques.
lunes 21 de septiembre de 2026

El Gobierno de Río Negro continúa con los controles sobre el tramo offshore del VMOS en Punta Colorada, una etapa de la obra que permitirá conectar el oleoducto terrestre con el sistema de carga de petróleo ubicado mar adentro.

Los equipos técnicos provinciales realizan un seguimiento de la calidad constructiva y ambiental de los trabajos. En esta instancia, uno de los principales puntos de control son las soldaduras que unen los distintos tramos de la cañería submarina.

La fiscalización contempla los procedimientos utilizados, la calificación de los soldadores, el registro de cada unión y los ensayos destinados a verificar la calidad de los trabajos. Estas uniones serán sometidas posteriormente a distintas verificaciones antes de que la infraestructura entre en operación.

El VMOS puede entenderse como un único recorrido que atraviesa la provincia desde Allen hasta Punta Colorada y continúa varios kilómetros mar adentro. Desde Allen se impulsará el petróleo a través del oleoducto hasta la terminal costera y, una vez que el sistema esté operativo, el trayecto completo demandará aproximadamente 48 horas.

Desde la costa, el ducto continuará primero bajo tierra y luego por debajo del mar. Para atravesar el sector costero se utiliza la técnica denominada Perforación Horizontal Dirigida, que permite instalar la tubería por debajo de la playa y del fondo marino sin abrir una zanja sobre la superficie.

Mediante este procedimiento, la cañería aparecerá bajo el agua a unos 700 a 750 metros de la costa. Desde ese punto comenzará el tramo que avanzará hacia las instalaciones de carga ubicadas mar adentro.

La instalación del ducto submarino se realiza desde un buque especializado. A bordo se van uniendo mediante soldadura sucesivos tramos de cañería de 38 pulgadas, que además cuentan con un revestimiento especial de hormigón.

Mientras la embarcación avanza, la tubería desciende progresivamente hasta apoyarse sobre el lecho marino. El sistema genera una curva suave entre el buque y el fondo, similar a una letra “S”, por lo que se lo conoce internacionalmente como S-lay.

Precisamente en esas uniones se concentra parte del seguimiento técnico provincial, debido a que cada soldadura forma parte de una infraestructura que deberá superar distintos controles antes de entrar en funcionamiento.

El tramo offshore tendrá aproximadamente siete kilómetros y llegará hasta estructuras submarinas conocidas como PLEM, donde se distribuirá y controlará el flujo antes de continuar hacia las dos monoboyas que integrarán el sistema de exportación.

Las monoboyas funcionarán como puntos de conexión entre el oleoducto y los buques petroleros. Aunque permanecerán visibles en la superficie, estarán sujetas al fondo marino mediante cadenas y anclas.

Cuando un buque llegue para cargar petróleo, se amarrará a la monoboya y recibirá el crudo mediante un sistema de mangueras flotantes. El diseño permitirá que la embarcación pueda girar alrededor del punto de amarre y orientarse de acuerdo con el viento, las corrientes y el oleaje durante la transferencia.

¿Qué te genera esta noticia?