Pozas destacó el plan de obras de la CEB y apuntó a resolver el conflicto con el Municipio

El presidente de la Cooperativa de Electricidad Bariloche, Alejandro Pozas, destacó las inversiones realizadas para mejorar la calidad del servicio y reducir los cortes, especialmente durante el invierno. También se refirió a la renovación de subestaciones, la regularización de conexiones y la negociación con el Municipio por el alumbrado público y las deudas cruzadas.
jueves 01 de octubre de 2026

El presidente de la Cooperativa de Electricidad Bariloche, Alejandro Pozas, aseguró que las inversiones realizadas durante el último año permitieron mejorar la confiabilidad del sistema eléctrico de la ciudad y reducir los cortes, especialmente en la zona oeste. También habló del crecimiento de usuarios, la regularización de conexiones, la renovación de subestaciones y la negociación con el Municipio por el alumbrado público.

En diálogo con Tardes con Voz por Voz Radio 103.7, Pozas señaló que la CEB cuenta actualmente con unos 62.000 usuarios y mantiene un crecimiento sostenido.

“Justo ayer tuvimos una reunión de Consejo, que es donde se aprueba todos los meses la cantidad de usuarios. Dimos de alta 200 y dimos de baja 140. Es más o menos lo que se viene manejando por mes”, explicó.

Según indicó, la incorporación de nuevos medidores se registra principalmente en el sector domiciliario. “Se construye mucho en Bariloche y son más que nada nuevos medidores domiciliarios”, sostuvo.

A ese crecimiento se suma un trabajo de regularización que la cooperativa comenzó a desarrollar en diferentes sectores de la ciudad.

“Estamos haciendo algunos operativos de regularización en varios lugares de Bariloche que tenían vecinos colgados y se les ha propuesto regularizar. Empezamos con un trabajo mano a mano para tratar de que vuelvan al sistema”, explicó.

Pozas diferenció las distintas situaciones que pueden generar pérdidas de energía, desde problemas técnicos hasta conexiones irregulares.

“Tenés sobrecargas en la línea, bajas de tensión y después tenés los irregulares, que son directamente vecinos que han optado por colgarse al sistema. También hay otros que tienen fallas en su instalación. Identificamos los medidores, mandamos un inspector y revisamos si hay algún tipo de robo de energía”, detalló.

Sin embargo, destacó que existe predisposición de muchas familias para normalizar su situación.

“Hay muchas familias que quieren regularizar su situación, pero obviamente la Cooperativa los acompaña. No es un momento fácil en lo económico y esto significa comprar un pilar, hacer una conexión regular y una serie de cosas que tienen un costo”, sostuvo.

“Queríamos pasar un invierno sin cortes”

Uno de los principales objetivos de la actual conducción, según Pozas, fue mejorar la calidad del servicio frente a los problemas históricos que se registraban durante los temporales.

“Cuando llegamos, lo que buscamos como prioridad era lo que los vecinos nos reclamaban cuando caminábamos los distintos sectores: calidad en el servicio”, afirmó.

Y agregó: “El vecino nos decía: ‘No queremos tener más cortes, queremos pasar un invierno tranquilo’. El chiste era que soplaba alguien y se caía la línea, se caía el sistema”.

A partir de ese diagnóstico, la CEB realizó un relevamiento de los sectores considerados críticos.

“Vimos los puntos críticos que tenía nuestro sistema de distribución y atacamos rápidamente sectores muy difíciles como los kilómetros, donde teníamos puntos rojos, lugares de muy difícil acceso y de inevitable caída de árboles”, explicó.

En esos lugares se tomó la decisión de avanzar con el soterramiento de parte de las líneas.

“Se apostó al soterrado. El soterrado significaba una inversión importante, pero se hizo y se aplicó rápidamente”, remarcó.

También se reemplazaron líneas convencionales por nuevos sistemas de cableado ensamblado.

“Tenemos líneas de media históricas, esos tres cables que vemos habitualmente. Lo que hicimos fue cambiar por un sistema ensamblado, que lleva toda la línea junta y resiste muchísimo más la caída de ramas y árboles”, explicó.

A esto se sumó el recambio de postes, trabajos de poda y apeo y nuevos sistemas de monitoreo.

“Eso es lo que hicimos en el oeste fuertemente durante el primer año para ver el resultado. Nosotros lo notamos porque constantemente estamos midiendo los cortes y las bajas de tensión”, aseguró.

Ahora, el foco está en el centro

Luego de los trabajos realizados en el oeste, la CEB comenzó a intervenir las instalaciones del casco céntrico. “Ahora ya estamos atacando otro panorama, que es el centro del casco de la ciudad”, anticipó Pozas.

En ese sector se está desarrollando una renovación de las subestaciones eléctricas.

“Se está haciendo una renovación absoluta de nuestras subestaciones. El vecino muchas veces no las ve porque están soterradas”, indicó.

Pozas puso como ejemplo la instalación ubicada frente al Sanatorio San Carlos, en el kilómetro 1. “Todos ven unas chimeneas y no saben de qué son. Bueno, son las respiraciones de estas subestaciones que tenemos en diferentes puntos de la ciudad y que tenían celdas muy viejas”, explicó.

Uno de los problemas de esos equipos era la falta de monitoreo automático. “Cuando fallaban, no teníamos una alarma. Se cortaba y sabíamos que era una subestación en determinada distancia, pero no teníamos sistema de monitoreo”, señaló.

La nueva tecnología, aseguró, permite anticiparse a las fallas. “Hoy las nuevas celdas tienen todo un sistema de monitoreo automático y antes de la falla, no sobre la falla, antes de la falla, nos avisa”, destacó.

Esto permite que las cuadrillas intervengan rápidamente mientras desde el centro de operaciones se deriva la energía. “Rápidamente la guardia va al lugar y nuestro centro de monitoreo puede derivar la energía a alguna otra de nuestras líneas”, explicó.

Alumbrado público: “Tenemos toda la predisposición para seguir”

Pozas también se refirió al conflicto con el Municipio por el servicio de alumbrado público y confirmó que actualmente no existe un contrato definitivo.

“Hoy estamos sin contrato. Estamos en una situación de acta convenio con el Municipio para administrarlo durante el tiempo que dure el tratamiento de qué van a hacer y en qué condiciones se va a realizar un nuevo contrato”, explicó.

Paralelamente, continúa la discusión por las deudas cruzadas entre ambas instituciones. “Tenemos de la mano la deuda que tiene el Municipio con nosotros y nosotros con ellos. Eso está en la comisión de transacciones y tiene que terminar de tratarlo”, indicó.

A pesar del conflicto, Pozas sostuvo que la CEB quiere continuar prestando el servicio.

“De parte nuestra está toda la predisposición para seguir administrando el sistema. Estamos totalmente convencidos de que estamos en condiciones de ser el mejor prestador de este servicio”, afirmó.

Según aseguró, las diferencias no estuvieron relacionadas con la calidad del funcionamiento del alumbrado. “El convenio no se cayó porque fuera malo. Era una discusión de otro tipo. En materia de crecimiento, desarrollo y funcionamiento del alumbrado público no teníamos quejas del Estado municipal”, sostuvo.

Pozas manifestó además que confía en que pueda alcanzarse un acuerdo.

“Tengo la esperanza de que se pueda llegar a un buen acuerdo, que se puedan resolver los temas administrativos que tiene que llevar este nuevo contrato y resolver el tema de fondo, que obviamente nos preocupa de sobremanera: la deuda”.

La discusión por las deudas

Consultado sobre las versiones contrapuestas respecto de quién debe más dinero, Pozas afirmó que la cooperativa ya presentó una certificación formal.

“Nosotros hemos hecho una certificación de deuda. Cuando nos presentamos, lo hicimos con la deuda que el Municipio nos debe ya certificada y comprobada por los órganos de control”, señaló.

Y aseguró: “Es mucho más abultada la que tiene el Municipio con nosotros que la que tenemos nosotros. La nuestra es mucho menor”.

Parte de esa situación, explicó, está relacionada con los tableros comunitarios existentes en distintos asentamientos.

“Esta deuda parte, sobre todas las cosas, de los tableros comunitarios. Son tableros históricos que han firmado otros intendentes, pero es responsabilidad de la actual intendencia resolverlo”, afirmó.

Pozas planteó que el problema de fondo es la situación dominial de las tierras.

“Hasta tanto no se regularice la situación de la tierra de esas familias que están en los asentamientos, no se puede hacer un proyecto eléctrico”, explicó.

“Todos esperamos que el Estado municipal pueda resolver ese tema de fondo, porque complica muchísimo poder avanzar. El consumo está y el consumo tiene que ser pagado”, concluyó. (Bariloche Opina)

 

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