SECTA RUSA
Liberaron a 20 imputados en la causa de trata en Bariloche, pero el líder de la secta rusa sigue detenido
20 personas imputadas en la causa que investiga una presunta organización criminal transnacional dedicada a la trata de personas y reducción a la servidumbre fueron liberadas por orden judicial. El único que continuará detenido es Konstantin Rudnev, ciudadano ruso sindicado como líder del grupo, quien permanece alojado en un penal federal de máxima seguridad en Rawson.
La causa se inició a partir de la denuncia de una joven rusa de 22 años que dio a luz el 21 de marzo en el Hospital Zonal. La mujer manifestó haber sido trasladada a la ciudad por integrantes de la organización con el fin de que su hijo fuera registrado como hijo biológico de Rudnev.
De acuerdo con la investigación, este hecho formaría parte de un plan para facilitar la nacionalización del líder y su permanencia en el país.
Los 20 liberados, entre ellos 19 mujeres y un hombre, todos de nacionalidad rusa, seguirán sometidos al proceso judicial. La Justicia les impuso una serie de medidas restrictivas: la prohibición de salir del país durante un año, presentaciones semanales ante la comisaría federal más cercana al domicilio declarado y la prohibición de cualquier tipo de contacto con la víctima, ya sea directo o a través de terceros.
Al momento de la audiencia de revisión, 13 de los imputados permanecían detenidos en distintas unidades de detención de la región. El resto ya había sido excarcelado días antes, también bajo condiciones impuestas por la Justicia. Con la nueva resolución, sólo Rudnev continúa privado de su libertad.
El fiscal federal Fernando Arrigo, en declaraciones radiales, explicó que la organización comenzó a asentarse en Bariloche en octubre del año pasado, con ingresos escalonados al país por parte de sus miembros.
La agrupación alquiló propiedades en distintos puntos de la ciudad, además de vehículos de alta gama. Parte del objetivo de su instalación sería también ampliar su presencia hacia Brasil.
Durante los procedimientos judiciales se secuestraron numerosos elementos que, según la acusación, refuerzan la hipótesis de una estructura organizada con prácticas de control sobre sus miembros.
Entre ellos se mencionan dispositivos electrónicos con mensajes que revelarían restricciones en la alimentación, castigos por no cumplir reglas internas, una alacena con alimentos bajo llave y anotaciones manuscritas que reflejarían un esquema jerárquico de obediencia y disciplina.
En paralelo, la situación procesal de Rudnev y de otra imputada, Tamara Saburova, sufrió un revés esta semana luego de que sus abogados defensores renunciaran a la representación legal.
Según la notificación presentada el 7 de abril ante la Oficina Judicial de General Roca, los letrados argumentaron haber sufrido impedimentos para ejercer con normalidad la defensa, incluyendo la falta de acceso a la causa, la nula comunicación con sus representados y restricciones derivadas del secreto de sumario.
La joven denunciante continúa bajo resguardo e internada, mientras la investigación sigue avanzando en manos del Juzgado Federal de Bariloche y la Fiscalía Federal. El expediente permanece bajo secreto de sumario y no se descartan nuevas medidas ni posibles ampliaciones de imputación en las próximas semanas.
(Bariloche Opina)