2025-06-04

OCURRIÓ EN 2024

Condenaron a 12 años de prisión al homicida del cementerio de Bariloche

El hecho ocurrió en octubre de 2024, cuando un hombre asesinó de un disparo a Sebastián Ojeda Ferro dentro del cementerio municipal. El juicio fue abreviado y la pena comenzó a cumplirse ayer martes.

En el marco de un juicio abreviado celebrado entre la fiscalía y la defensa penal oficial, la Justicia condenó a 12 años de prisión a un hombre acusado de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, por el asesinato de Sebastián Ojeda Ferro. El hecho ocurrió el 18 de octubre de 2024 en el interior del cementerio municipal.

La pena comenzó a cumplirse desde ayer martes, ya que ambas partes renunciaron a los plazos procesales para la presentación de recursos posteriores.

Durante la audiencia, la fiscal jefe relató que el crimen se produjo alrededor de las 18 horas, cuando la víctima caminaba junto a su pareja y el hijo menor de ésta por calle Beschtedt. Al llegar a la intersección con calle Lengas, Ojeda tuvo un encuentro casual con el imputado y su hermana.

El acusado —quien se hallaba prófugo en ese momento— le pidió a Ojeda que lo acompañara a cruzar por el interior del cementerio, argumentando que había presencia policial en la zona. La víctima accedió, y junto con el acusado y su hermana, saltaron el muro perimetral del predio, mientras la pareja y el niño siguieron por calle Lengas.

Una vez dentro del cementerio, y de manera sorpresiva, el imputado extrajo un arma de fuego calibre .22 y disparó a corta distancia. El proyectil impactó en la región subescapular derecha de Ojeda, provocándole una hemorragia interna que causó su muerte pocos minutos después.

Según detalló la fiscal, uno de los testimonios clave fue el de la pareja de la víctima, quien presenció la secuencia desde la vía pública. La mujer gritó desesperadamente, señalando al agresor. Otros dos testigos confirmaron la versión de los hechos.

El accionar inmediato del personal policial, que ya se encontraba en el sector por otro procedimiento, permitió iniciar la investigación rápidamente. Ese mismo día, el imputado fue detenido en su domicilio, donde intentó deshacerse del arma.

El revólver fue recuperado durante un allanamiento, y más tarde peritado por personal de criminalística. El análisis balístico confirmó que el proyectil hallado en el cuerpo de la víctima coincidía con el arma secuestrada.

La fiscalía presentó también el informe de autopsia, los peritajes balísticos, declaraciones de testigos y el reconocimiento del lugar junto a la defensa técnica. Todo ello permitió reconstruir con precisión el desarrollo del hecho.

La defensa pública, al encontrarse en turno, tomó conocimiento inmediato de la evidencia. Durante la audiencia, el imputado expresó su conformidad con el juicio abreviado, la calificación legal y la pena impuesta, lo que resultaba condición necesaria para la homologación.

Luego de dos cuartos intermedios, el tribunal declaró al acusado como autor penalmente responsable del delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego (arts. 45, 79 y 41 bis del Código Penal), y lo condenó a 12 años de prisión más costas.

Además, se declaró la reincidencia del imputado conforme a lo establecido en el artículo 50 del Código Penal.

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