2025-09-25

Trabajadores del Centro Atómico Bariloche denuncian vaciamiento y exigen respuestas

Con una carta abierta dirigida a Germán Guido Lavalle, presidente de la CNEA y directivo en otras empresas del sector, los trabajadores del Centro Atómico Bariloche reclamaron por salarios, proyectos paralizados y servicios básicos interrumpidos, advirtiendo un riesgo para la soberanía energética nacional.

Los trabajadores del Centro Atómico Bariloche difundieron una carta abierta en la que expresaron su preocupación por el rumbo que atraviesa la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). El documento, dirigido a Germán Guido Lavalle, quien además de presidir la CNEA ocupa la vicepresidencia de Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA), denuncia un escenario de vaciamiento institucional, desfinanciamiento y paralización de proyectos estratégicos.

En la nota, los trabajadores afirman que la situación actual “pone en riesgo la soberanía tecnológica, energética e industrial del país”, y exigen una postura clara en defensa del organismo, de sus empleados y del futuro nuclear argentino. Según detallaron, los salarios se encuentran por debajo de la línea de pobreza, congelados frente a la inflación y con el consecuente impacto en la fuga de recursos humanos calificados. A esto se suman servicios médicos adeudados durante ocho meses en el CAB, que afectarían a numerosas familias, además de la falta de pago a la empresa de limpieza, lo que compromete el funcionamiento diario del centro.

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Los trabajadores también remarcaron que proyectos centrales se encuentran paralizados, entre ellos el reactor CAREM, reconocido internacionalmente como un desarrollo innovador, y los programas de medicina nuclear en provincias como Salta, que consideran fundamentales para la salud pública. Denunciaron además un desfinanciamiento generalizado que corta suministros, posterga investigaciones y frena cualquier iniciativa de desarrollo científico, situación que compararon con la crisis de los años 90.

La carta advierte que esta política de ajuste forma parte de un plan más amplio de desmantelamiento, que incluye la posibilidad de privatizar las centrales nucleares, un escenario que, aunque no dependa formalmente de la CNEA, afectaría de manera directa al conjunto del sector. “La entrega de NA-SA y de las centrales atenta contra la soberanía energética del país”, afirmaron en el texto, al tiempo que subrayaron que la CNEA es el organismo rector del Plan Nuclear Argentino y cumple un papel central en la investigación, la formación de recursos humanos y la innovación tecnológica.

El mensaje apunta directamente a Guido Lavalle y su rol en organismos estratégicos, al señalar que no basta con atribuir la crisis a “ajustes generales” o “decisiones de gobierno”, y que su responsabilidad es indelegable.

En ese sentido, reclamaron cuatro medidas urgentes: una recomposición salarial inmediata, la reactivación y financiamiento de proyectos estratégicos como el CAREM y la medicina nuclear, la normalización de los servicios médicos y básicos en el CAB, y un compromiso público en defensa de la CNEA y del Plan Nuclear Argentino.

Finalmente, los trabajadores advirtieron que no permanecerán pasivos frente a la situación y responsabilizaron a Lavalle por la falta de respuestas. “Los trabajadores de la CNEA no vamos a quedarnos de brazos cruzados mientras se destruye una institución que pertenece al pueblo argentino”, expresaron.

El documento lleva la firma de representantes de distintas organizaciones del sector, entre ellas la Asociación de Técnicos de la CNEA (ATCNEA), la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE CNEA), la Asociación de Profesionales de la CNEA y la Actividad Nuclear (APCNEAN) y la comunidad del Instituto Balseiro, en respaldo a un reclamo que se replicó en los distintos centros atómicos del país. (Bariloche Opina)

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