PREVISIONES METEOROLÓGICAS
Advierten una semana húmeda en Bariloche y déficit histórico de nieve: "Hay 60% menos que el promedio"
El inicio de noviembre llega con un cambio en el patrón meteorológico de la región. Según el meteorólogo Matías De Oto, se esperan precipitaciones en la Estepa y el norte de la Patagonia, con probables extensiones hacia Bariloche.
“Será una situación bastante húmeda, pero esta vez con humedad proveniente del este”, detalló en el programa Ideas Circulares. Dijo que los sistemas del Pacífico se encuentran bloqueados, lo que deja vientos del este y noreste y una leve disminución de las ráfagas características del oeste.
En cuanto a las temperaturas, De Oto indicó que se mantendrán dentro de los valores típicos de noviembre, alrededor de 18 grados, con algunos días más cálidos e incluso “pesados” debido a la humedad migrante desde el centro del país. “Es una humedad distinta a la del Pacífico, y eso se va a sentir en el ambiente”, explicó.
El especialista advirtió que la región ya atraviesa una etapa de marchitez en el follaje, lo que aumenta el riesgo de incendios. Datos del INTA confirman que el invierno fue particularmente seco y que la provincia de Río Negro registró un 60% menos de superficie nevada que el promedio histórico, desde que existen registros satelitales en la década del 90.
Durante una reunión reciente del Servicio Meteorológico Nacional, se analizaron las tendencias estacionales para los próximos meses. “La situación sigue siendo desfavorable en materia de precipitaciones y con temperaturas ligeramente superiores a las normales”, señaló De Oto. Esto implica que el déficit hídrico acumulado, estimado entre 200 y 250 milímetros anuales, será imposible de recuperar durante el verano.
En ese contexto, explicó que las lluvias más importantes en la región suelen concentrarse entre otoño e invierno, por lo que “lo que se perdió en la temporada fría no podrá recuperarse hasta el próximo otoño”. Sin embargo, aclaró que podrían registrarse tormentas aisladas en los próximos días, aunque sin revertir el panorama general.
Finalmente, De Oto reflexionó sobre los efectos globales del cambio climático, como el aumento del nivel del mar. Señaló que “en los últimos 30 años, el nivel medio global del océano subió entre 14 y 15 centímetros” y que esa tendencia se está acelerando.
“La mayor parte de la población mundial vive en zonas costeras, y esto ya genera erosión y pérdidas de playas en distintas partes del mundo”, remarcó.
Con un tono de advertencia, el meteorólogo concluyó que los fenómenos observados —desde la reducción de nieve hasta el aumento del nivel del mar— son manifestaciones locales y globales de un sistema climático que se está desequilibrando de manera cada vez más evidente.
(Bariloche Opina)