LEGISLATURA
Impulsan la creación del Observatorio Provincial para la Prevención del Suicidio en Río Negro
El vicegobernador Pedro Pesatti presentó un anteproyecto de ley para crear el Observatorio Provincial de Estudio y Prevención de las Conductas Suicidas, una herramienta destinada a fortalecer las políticas públicas en salud mental. La iniciativa surge a partir del trabajo conjunto con la Red Argentina de Suicidología, que logró reducir un 20,6% los suicidios consumados en la provincia.
En diálogo con el programa Ideas Circulares, Marcelo Mandri, presidente de la Red, explicó los fundamentos de la propuesta y el enfoque comunitario que permitió alcanzar resultados alentadores en Río Negro.
“Esta iniciativa surge a raíz del trabajo que venimos realizando en la provincia, donde hemos visto que, a través de las acciones volcadas en el territorio, redujimos la tasa de suicidios consumados en un 20,6% interanual. Eso nos muestra que el camino es el correcto y que debemos fortalecerlo”, señaló Mandri.
El anteproyecto fue impulsado por el vicegobernador junto a legisladores y legisladoras provinciales, y busca institucionalizar las acciones desarrolladas por la Red.
“Este observatorio va a plasmar, desde el Estado, las acciones que hasta ahora realizamos como asociación civil. Nosotros no tenemos el alcance que se lograría desde un organismo estatal”, explicó el referente.
Un enfoque basado en la comunidad
Consultado sobre el método que permitió alcanzar estos resultados, Mandri explicó que el enfoque parte desde la concientización social y el trabajo en las bases comunitarias.
“Cuando los cambios y la concientización se realizan desde la comunidad, es más fácil impulsar la concientización institucional. Hemos comprobado que los cambios que surgen desde abajo se proyectan en el tiempo, a diferencia de los que se imponen desde las cúpulas del poder”, afirmó.
El presidente de la Red destacó que Río Negro se diferencia del resto del país, donde los índices de suicidios tienden a aumentar.
“Mientras en la mayoría de las provincias los índices suben, Río Negro registra una pendiente descendente. Esto demuestra que debemos redoblar esfuerzos y avanzar en la complementariedad con el Estado”, agregó.
La importancia de contar con datos y herramientas
Mandri remarcó la necesidad de mejorar la recopilación de estadísticas y ampliar la mirada sobre la problemática: “Hoy las estadísticas se basan en tentativas y suicidios consumados. Pero también debemos medir las ideaciones suicidas, porque no hay que esperar a que una persona esté en riesgo de vida para intervenir. Si logramos detectar esos casos, podremos actuar antes”.
El observatorio —afirmó— sería una herramienta clave para sistematizar información, coordinar políticas y facilitar la prevención temprana.
Capacitación, líneas de ayuda y trabajo articulado
El proyecto también contempla la capacitación constante, tanto para organismos del Estado como para la comunidad.
“Necesitamos una línea de asistencia especializada y equipos capacitados para intervenir en situaciones críticas. En Buenos Aires existen grupos especializados en intervenciones con personas suicidas; Río Negro también debería contar con ellos”, sostuvo Mandri.
Además, subrayó el rol de los medios de comunicación: “La prensa rionegrina ha mostrado un cambio notable. Hoy aborda la problemática con responsabilidad, y eso contribuye a la prevención del suicidio. Este fenómeno se conoce como el efecto Papageno, cuando el tratamiento responsable de la información promueve mensajes esperanzadores y evita la repetición de conductas”, explicó.
“Todos debemos crecer en esta construcción”
Mandri fue contundente al señalar que el camino de la provincia es el correcto, aunque aún hay mucho por hacer: “Hace seis años, en Río Negro nadie hablaba del suicidio. Era un tema escondido bajo la alfombra. Hoy estamos en un lugar distinto, pero todavía falta crecer: la prensa, las instituciones, la comunidad, y también nosotros”.
Cómo detectar señales y acompañar con empatía
Consultado sobre cómo actuar frente a posibles señales, el especialista fue claro: “Cuando una persona manifiesta ideas suicidas, no está llamando la atención, está pidiendo ayuda. Tenemos que entender que muchas veces las personas piden ayuda como pueden, no como a nosotros nos resulta cómodo”.
“La persona que piensa en el suicidio no quiere morir, quiere dejar de vivir como está viviendo. No es egoísta ni cobarde: es alguien que sufre y necesita acompañamiento. Escuchar con empatía, sin juzgar ni comparar experiencias, es fundamental. Y el paso más importante siempre será buscar ayuda profesional”, destacó.
También aclaró que la ideación suicida no implica necesariamente un trastorno mental: “Cualquiera puede atravesar un momento difícil. Cuando las cosas se ponen pesadas, está bien pedir ayuda”.
Una cultura que debe volver a abrazar la vida
En cuanto al contexto social actual, Mandri reflexionó: “Vivimos tiempos donde abundan mensajes que no hacen bien, pero también vemos cada vez más personas solidarias que acompañan. Este trabajo es enorme: quizás hoy mismo alguien que lea o escuche esto necesite ayuda, y tenemos la oportunidad de tenderle la mano”.
“Si somos más los que tenemos conciencia social y solidaria, vamos a construir una comunidad más fuerte. Siempre habrá dificultades, pero si estamos juntos, avanzaremos hacia la superación”, expresó.
Llamado a la acción y formación permanente
Finalmente, Mandri destacó que el impulso del proyecto debe venir también desde la sociedad: “Necesitamos que esto se visibilice, que la comunidad acompañe. Que los legisladores comprendan que no se trata de un tema menor, sino de una cuestión que nos involucra a todos”.
Mientras tanto, la Red continúa con su trabajo territorial y educativo. “Dictamos el curso de Operador Sociocomunitario en Prevención del Suicidio, que es virtual y autogestionable. Actualmente lo estamos implementando en la Línea Sur, y el año próximo lo haremos en instituciones del Ministerio de Seguridad y Justicia”, informó.
Líneas de ayuda y contacto
Si vos o alguien que conocés está atravesando una crisis, recordá que no estás solo.
Podés comunicarte con:
Línea de Salud Mental 0800-999-0091 (gratuita y nacional).
Línea 135 (Ciudad de Buenos Aires y Gran Buenos Aires).
También podés escribir a la Red Argentina de Suicidología a través de su línea de asesoramiento por WhatsApp (+54 9 2920244099).
(Bariloche Opina)