PODER JUDICIAL
Autorizan a una madre a mudarse con su hija tras constatar violencia de género
Un fallo del Juzgado de Familia de Bariloche resolvió autorizar a una mujer a mudar de ciudad a su hija menor, luego de constatarse un contexto sostenido de violencia de género ejercido por el progenitor. La decisión incluyó violencia física, económica y simbólica, que, según el fallo, aún persisten.
La sentencia también tomó en cuenta la opinión de la niña, quien manifestó su deseo de mudarse con su madre, alejarse de su padre y continuar sus estudios en otra localidad.
En su demanda, la mujer relató una relación breve, marcada desde el embarazo por agresiones físicas y psicológicas. Tras la separación, continuaron las amenazas, lo que derivó en denuncias penales y una medida de restricción de acercamiento vigente.
Pese a ello, la madre había facilitado inicialmente el vínculo de la niña con su padre y los abuelos paternos, hasta que ocurrieron nuevos episodios denunciados.
La mujer explicó que trabajaba nueve horas por día, con un ingreso bajo, y que no recibía ningún aporte económico del progenitor. Debía sostener alquiler y niñera para cuidar a su hija, sin poder garantizar actividades extracurriculares ni estabilidad habitacional. En contraste, en la nueva ciudad contaba con una propuesta laboral concreta, vivienda asegurada y familiares cercanos.
La jueza analizó el caso desde una doble perspectiva: infancia y género. Señaló que el padre no había demostrado intención de revincularse, no aportaba económicamente y sostenía conductas que reforzaban el desequilibrio.
El fallo también expuso que los abuelos paternos comenzaron a hostigar a la mujer y a la niña tras conocerse el intento de mudanza, con actitudes que el tribunal calificó como “moralizantes y controladoras”.
Como resultado, la sentencia autorizó el cambio de centro de vida, dejó sin efecto una cautelar anterior que lo impedía y ordenó notificar a las fuerzas de seguridad para garantizar que madre e hija puedan salir de la jurisdicción sin obstáculos.