PODER JUDICIAL
Un padre deberá pagar cuota alimentaria tras cobrar asignaciones y no entregarlas a la madre
El fuero de Familia de Roca hizo lugar a la demanda de alimentos presentada por una madre en representación de sus tres hijos, luego de comprobar que el padre cobraba las asignaciones familiares pero no las transfería para su manutención. El fallo dispuso una cuota alimentaria mensual calculada sobre los ingresos del hombre.
La mujer trabaja como empleada doméstica, niñera y cuidadora de adultos mayores, además de haber realizado cursos de manicura para ampliar sus ingresos. A pesar de estos esfuerzos, atraviesa una situación económica precaria, con ingresos irregulares propios de la informalidad.
Actualmente vive con sus hijos y su hermana en una vivienda alquilada, descripta en un informe social como muy precaria, reducida y sin acceso a servicios básicos.
El hombre, con quien estuvo en pareja por 15 años, permanece en la casa familiar sin pagar alquiler y realiza aportes económicos esporádicos. En su defensa, negó los hechos y aseguró participar en el cuidado de los niños; sin embargo, la prueba reunida mostró que la atención diaria y constante recae exclusivamente en la madre.
La jueza destacó que las tareas de cuidado realizadas por madres y otras mujeres suelen describirse como un “trabajo de amor”, pero remarcó que no se trata solo de afecto, sino de trabajo intenso, tiempo, responsabilidad, dinero y pérdida de oportunidades, cuyo valor económico debe ser reconocido dentro de la organización familiar.
El fallo también señaló que el incumplimiento del padre respecto de sus obligaciones esenciales hacia sus hijos constituye una forma de violencia económica de género contra la madre.
Un informe pericial confirmó que se trata de un grupo familiar monoparental, con escasos recursos y condiciones habitacionales deficitarias. El padre no logró demostrar cuidado compartido, ni presencia constante en la vida cotidiana de los niños.