2026-01-05

Cómo detectar si tus zapatillas están desbalanceadas y afectan tu pisada

Para saber si una zapatilla está mal equilibrada, hay pruebas simples que se pueden hacer en casa.

Saber si tus zapatillas están desbalanceadas y afectan tu pisada es clave para evitar molestias, dolores y hasta lesiones más graves en pies, rodillas o espalda. Con un par de observaciones y pruebas simples podés darte cuenta si tu calzado ya no acompaña bien tu andar, y tomar acción antes de que la cosa pase a mayores.

Señales claras de que el calzado no acompaña bien al andar

Cuando unas zapatillas no acompañan bien la pisada, suelen aparecer ciertas señales que no conviene ignorar. Entre los síntomas más comunes están el dolor en el talón o en la planta, ampollas que aparecen siempre en el mismo lugar, o una sensación de inestabilidad al caminar o correr. Si notás que una pierna te queda más cansada que la otra o que apoyás diferente cada pie, ojo: puede ser que el calzado esté desbalanceado. Muchas personas también sienten que el pie “se va” para un costado o que la zapatilla “cede” raro en alguna parte.

Cómo la suela desgastada puede jugarte una mala pasada

La suela desgastada en zapatillas es uno de los factores más evidentes de un desbalance. Cuando la suela pierde material de un lado más que del otro, el apoyo deja de ser parejo y puede modificar la forma de caminar. El desgaste irregular suele notarse en el borde externo o interno, en la parte del talón o en la punta. Si ves que una zapatilla está más baja que la otra, o el dibujo de la goma desapareció sólo de un lado, es momento de considerar un cambio. Muchos runners y caminantes notan que empiezan a apoyar distinto el pie, generando molestias o incluso lesiones por compensación.

Chequeo casero: trucos para testear en casa

Para saber si una zapatilla está mal equilibrada, hay pruebas simples que se pueden hacer en casa:

Observá la suela y la plantilla

Poné las zapatillas una al lado de la otra sobre una superficie plana y mirá si ambas tienen la misma altura, si alguna se inclina hacia un costado, o si la plantilla está hundida más en un pie que en el otro.

Prueba de balanceo

Apoyá la zapatilla sobre la mesa y empujala levemente de un lado a otro. Si se tambalea o se va para un lado, probablemente esté desbalanceada.

Caminá y sentí

Ponete ambas zapatillas y caminá unos metros. Prestá atención si sentís inestabilidad, si un pie toca antes el piso, o si notás presión extraña en alguna zona. Esas pequeñas diferencias suelen indicar que ya no están equilibradas.

Consejos para elegir el par ideal según tu pisada

Elegir zapatillas ideales según tu tipo de pisada ayuda a prevenir problemas futuros. Si tenés pie plano, alto o pisás hacia adentro (pronador) o afuera (supinador), buscá calzado que se adapte a tu forma de caminar. Los locales especializados suelen ofrecer un análisis de pisada gratuito para recomendarte el modelo más adecuado. Prestá atención al tipo de amortiguación y a la firmeza de la suela. No te guíes solo por la moda o la marca: lo más importante es que la zapatilla respete la biomecánica de tu pie y te acompañe en cada paso.

Preguntas frecuentes

¿Por qué una zapatilla desbalanceada puede causar dolor de espalda?

El desequilibrio altera la forma de caminar y puede generar compensaciones en caderas y columna, provocando molestias o dolores.

¿Con qué frecuencia conviene revisar el estado de las zapatillas?

Se recomienda chequearlas cada pocas semanas, especialmente si las usás para caminar mucho o hacer deporte.

¿Sirve cambiar solo la plantilla si noto desbalance?

A veces ayuda, pero si la suela está muy gastada o el calzado perdió la forma, lo ideal es reemplazar el par completo.

¿Cómo sé si una zapatilla nueva está bien equilibrada?

Probala caminando en el local, asegurate que no se incline ni presione raro, y sentí que el apoyo es parejo y cómodo.

Te puede interesar