NACIONALES
Alerta vial en Argentina: hasta el 70% de las rutas nacionales están en mal estado y la Patagonia figura entre las más afectadas
La red vial nacional atraviesa una crisis profunda como consecuencia de la paralización de la obra pública y el abandono del mantenimiento preventivo. Así lo advierte un relevamiento técnico elaborado por la Federación del Personal de Vialidad Nacional (FEPEVINA), donde se señala que entre el 65% y el 70% de las rutas nacionales se encuentran en estado regular o malo.
El documento, titulado “Desmantelamiento institucional y Emergencia Vial”, vincula este deterioro directamente con el aumento de la siniestralidad. Según los datos relevados, las muertes por siniestros viales crecieron un 14% interanual, alcanzando las 4.369 víctimas fatales en todo el país.
Patagonia: rutas estratégicas en estado crítico
En la región patagónica, el informe destaca una situación especialmente preocupante. La Ruta Nacional 151, que atraviesa Río Negro y La Pampa, es señalada como uno de los corredores más deteriorados del país. Se trata de una vía estratégica para la actividad hidrocarburífera de Vaca Muerta, pero su estado es calificado como de “abandono total”, con baches de gran profundidad que obligan a los vehículos a circular por la banquina. El diagnóstico técnico indica que el bacheo ya no resulta efectivo y que la ruta requiere una reconstrucción integral para soportar el tránsito pesado vinculado al sector petrolero.
El relevamiento también advierte sobre otros corredores patagónicos, donde se registran tramos con superficie totalmente desgranada, pérdida de áridos y desgaste estructural, afectando tanto al transporte de cargas como al turismo, una actividad clave para provincias como Río Negro y Neuquén.
Región Centro y Sur: “ruleta rusa” para los conductores
En el centro del país, la Ruta Nacional 33, que conecta Buenos Aires y Santa Fe, es descripta como uno de los casos más críticos. Según el informe, transitar por esta ruta equivale a “jugar a la ruleta rusa”, debido a que la base del asfalto ha cedido en varios sectores. El tránsito pesado vinculado a la cosecha hace que los parches duren menos de seis meses.
También se mencionan la Ruta Nacional 35 y otros corredores del sur bonaerense y pampeano, donde se detectan tramos con calzada desgranada y pérdida total de material, elevando el riesgo de accidentes.
Litoral y pasos fronterizos: colapso logístico
La situación en el noreste argentino es calificada como alarmante por su impacto en el comercio exterior y los pasos internacionales. La Ruta Nacional 121, en Corrientes, que conecta con el Puente Santo Tomé–São Borja, presenta una falla estructural completa, con ahuellamientos severos que ya no admiten bacheo.
La Ruta Nacional 119, también en Corrientes, es identificada como un “punto rojo” de seguridad vial, especialmente en cercanías de Curuzú Cuatiá, donde conviven tránsito turístico y camiones sobre una calzada con efecto “piel de cocodrilo” y banquinas deterioradas.
El informe suma a la Ruta Nacional 120, que une Ituzaingó y Virasoro, donde el tránsito de la industria forestal dejó sectores directamente intransitables.
En Entre Ríos, las Rutas Nacionales A015 y 136, accesos a los puentes internacionales de Salto Grande y Fray Bentos, presentan descalce de banquinas y agotamiento estructural, pese a su importancia turística y exportadora. En Santa Fe, la Ruta Nacional 1V11 mantiene un deterioro crónico en la zona portuaria, con bacheos reiterados que no solucionan el problema de fondo.
Buenos Aires: obras paralizadas y riesgo creciente
En la provincia con mayor volumen de tránsito del país, la paralización de obras agravó la situación. La Ruta Nacional 5 es denominada por los usuarios como el “peaje hacia la muerte”, debido al aumento de tarifas sin mejoras visibles. La obra de la variante Suipacha avanza a ritmo lento o se encuentra detenida, generando congestión y siniestros.
La Ruta Nacional 3, especialmente en el tramo San Miguel del Monte–Gorchs, presenta obras paralizadas y altos índices de choques frontales, mientras que en la Ruta Nacional 7 la variante Chacabuco permanece detenida desde 2025, obligando al tránsito a atravesar zonas urbanas y desvíos peligrosos, con falta de iluminación y baches profundos en colectoras.
Noroeste argentino: proyectos inconclusos
En el NOA, la Ruta Nacional 34, que atraviesa Jujuy y Salta, es clasificada como de “Alto Riesgo”. Las obras financiadas por el Banco Mundial para convertirla en autovía quedaron inconclusas tras el abandono de las contratistas y el vencimiento del préstamo. El transporte de caña de azúcar y la logística internacional provocaron ahuellamientos profundos que agravan el deterioro.
Emergencia vial
Desde FEPEVINA advierten que el escenario actual configura una emergencia vial nacional, y sostienen que sin inversión sostenida, planificación y mantenimiento, viajar por las rutas argentinas se ha convertido en una situación de riesgo permanente, afectando la seguridad, el turismo y el desarrollo productivo, especialmente en regiones estratégicas como la Patagonia.
(Con información de Noticias Argentinas)