DEPORTE MOTOR
Bariloche, cuna del motocross argentino, recibe la primera fecha del Mundial de Motocross 2026
El 7 y 8 de marzo, Bariloche volverá a ocupar un lugar central en el mapa internacional del motocross con la realización de la primera fecha del Mundial de Motocross 2026, un evento que no solo marcará el inicio del calendario deportivo más importante de la disciplina, sino que también significará un fuerte reencuentro con la identidad histórica que la ciudad supo construir junto a este deporte desde sus orígenes.
La competencia se desarrollará en el nuevo circuito emplazado en inmediaciones del PITBA, un trazado diseñado especialmente para el mundial y que transita su etapa final de construcción. Se trata de una pista concebida bajo estándares internacionales, pensada tanto para el rendimiento deportivo como para la experiencia del público, posicionando nuevamente a Bariloche dentro de los grandes escenarios del motocross global.
Pero más allá del presente y de la magnitud del evento, el énfasis también está puesto en lo simbólico: el regreso del motocross mundial a Bariloche implica recuperar una historia profunda, rica y muchas veces desconocida para las nuevas generaciones.
El origen del motocross en Argentina
En ese sentido, la mirada del instructor de motocross Jorge “Tin” Martin aporta una dimensión histórica clave. Para él, hablar de motocross en Bariloche es hablar del origen mismo de la disciplina en el país.
“El comienzo del motocross en Argentina tiene su origen en Villa La Angostura, a comienzos de los años 60”, relata. Por entonces, el belga Jean-Pierre realizaba saltos desde el muelle hacia la costa como parte de un espectáculo improvisado para turistas. “Ahí empezó a correr el rumor de que había un gringo loco que saltaba del muelle a la costa. Eso fue a mediados del 63 o 64, y ahí arrancó toda la historia”, recuerda.
Jean-Pierre, técnico mecánico formado en Bélgica, fue protagonista del desarrollo de la actividad en la región. Junto a la familia Garagnani, transformaban motos de calle —principalmente Gilera 200— en máquinas de competencia, modificando tanques, asientos y estructuras.
Los primeros nombres no tardaron en sumarse: Eduardo Hensel, Juan Carlos de Yurca y Gregorio Martínez integraron aquella camada inicial que dio forma a las primeras competencias informales.
El primer gran hito llegó en 1967, con el primer campeonato formal disputado en el circuito del Cerro Otto, donde hoy se ubica la Universidad Nacional del Comahue. A partir de allí, la actividad creció de manera sostenida.
En 1974, el epicentro se trasladó a Colonia Suiza, escenario de campeonatos latinoamericanos de enorme convocatoria.
“Más de 10.000 espectadores estuvieron en Colonia Suiza en el 74 o 75. La fila de autos era desde el monolito hasta Colonia… una cosa impresionante”, rememora Tin.
Aquellas competencias, organizadas por la Unión Motocross Bariloche, marcaron una era dorada. “Era más fuerte para el turismo que el esquí en ese momento”, asegura.
Por eso, la llegada del Mundial tiene un valor emocional profundo. “Como barilochense y pionero, tener el campeonato mundial por primera vez en la ciudad es un orgullo enorme. Nos corresponde históricamente tener esta fecha”, afirma.
Un circuito pensado para el público
Además del valor histórico, uno de los aspectos más destacados del nuevo trazado es su diseño orientado a la experiencia del espectador.
“Desde cualquier ubicación se va a poder observar entre un 60% y un 70% del circuito, e incluso en algunos puntos hasta un 80%”, destaca Tin, remarcando que este nivel de visibilidad supera ampliamente al de otros escenarios internacionales.
La recomendación para el público incluye protección solar, calzado cerrado tipo trekking y, de ser posible, sillas o banquitos plegables para mayor comodidad durante la jornada.
La Carpa de las Leyendas
Otro espacio destacado será la Carpa de las Leyendas, dedicada a poner en valor la historia del motocross en Bariloche. Allí se exhibirán fotografías históricas, materiales de archivo y estarán presentes protagonistas que marcaron distintas etapas del deporte.
Entre ellos se destacan Claudio Pesce, Gustavo Beamonte y numerosos pilotos barilochenses. También habrá un sector dedicado a Jean-Pierre, con material aportado por su familia.
La propuesta se completará con referentes internacionales como los chilenos Kurt Horta y Erhard Kausel, y el uruguayo Gustavo Cerdeña, entre otras leyendas.
“Bariloche es la tierra santa del motocross, la meca del motocross en Sudamérica”, resume Tin. “Arrancó acá y después se desparramó por todo el país”.
Un orgullo que trasciende lo deportivo
La realización del Mundial tendrá impacto económico y turístico, pero también un fuerte valor simbólico.
“No es solo lo económico, es orgullo argentino”, sintetiza.
El 7 y 8 de marzo, cuando se baje la primera largada del campeonato 2026, no solo comenzará una nueva temporada internacional: volverá a encenderse una historia que nació en la cordillera y hoy regresa a su punto de origen para proyectarse al mundo.