Análisis económico
Especialista advirtió sobre una economía desigual y reclamó reformas para sostener al turismo
El economista Osvaldo Giordano, referente nacional y presidente del IERAL de la Fundación Mediterránea, participó en Bariloche de un encuentro de charlas vinculado al turismo y la economía, donde expuso sobre el presente del país y los desafíos que atraviesan los distintos sectores productivos en medio de un proceso de cambios profundos.
Giordano explicó que uno de los ejes de su presentación apuntó a comprender por qué una misma realidad económica genera lecturas tan opuestas en la Argentina actual. Según planteó, conviven diagnósticos de fuerte optimismo con otros marcadamente pesimistas porque el país atraviesa una etapa de transformaciones que impactan de manera muy distinta según el sector, la empresa o el lugar desde donde se observe la economía.
En ese marco, consideró que el turismo no queda al margen de esa heterogeneidad. Por el contrario, sostuvo que se trata de una actividad estratégica por el valor agregado que genera, por su capacidad de creación de empleo y por su peso específico en muchas regiones del país, pero también remarcó que enfrenta hoy desafíos muy importantes para sostener su competitividad.
En diálogo con Ideas Circulares, el economista indicó que las empresas turísticas deben adaptarse a nuevas reglas de juego y al mismo tiempo reclamar condiciones más favorables para desenvolverse. En ese punto, mencionó como uno de los principales problemas a la presión tributaria, al señalar que el peso de impuestos nacionales, provinciales y municipales termina condicionando seriamente la viabilidad de muchas actividades.
Giordano mencionó específicamente la incidencia del impuesto al cheque, Ingresos Brutos y las tasas municipales, y afirmó que ese esquema afecta especialmente a los rubros intensivos en empleo y servicios, como el turismo. A su criterio, además del trabajo interno que cada empresa debe hacer para reconvertirse, también es necesario avanzar en reformas estructurales que mejoren el entorno en el que se mueve el sector privado.
Consultado sobre el debate en torno al tipo de cambio, reconoció que se trata de uno de los temas centrales del momento. Señaló que en otros períodos muchas actividades contaron con mayor holgura gracias a un dólar alto, aunque eso se daba en un contexto de alta inflación y deterioro general de la economía. Para el economista, el objetivo debería ser alcanzar un tipo de cambio de equilibrio que permita producir y competir sin necesidad de distorsiones permanentes.
De todos modos, aclaró que el valor del dólar no es el único elemento en discusión. Aseguró que también persisten problemas vinculados a las regulaciones, la carga impositiva y otras condiciones de funcionamiento que afectan a las empresas. En esa línea, sostuvo que la reforma laboral aprobada recientemente fue un paso relevante, aunque todavía insuficiente frente a la agenda de transformaciones que considera pendiente.
Giordano también evaluó la relación entre las reformas y la gobernabilidad política. Según afirmó, el dato más significativo de los últimos meses fue que el Gobierno logró acuerdos con parte de la oposición para avanzar en cambios complejos, algo que consideró clave de cara al futuro. A su entender, si esa dinámica se mantiene, podrían abrirse nuevas instancias para debatir otras reformas de fondo, entre ellas una reforma tributaria y otra previsional.
Sobre el contexto internacional, advirtió que el escenario global convulsionado no representa una buena noticia para la Argentina, aunque admitió que algunos sectores puntuales podrían encontrar oportunidades. Aun así, remarcó que la principal fortaleza del país pasa hoy por sostener el equilibrio fiscal, algo que definió como un giro importante después de décadas de desorden en las cuentas públicas.
Para Giordano, ese orden macroeconómico necesita ahora volverse más consistente y sostenible. En definitiva, planteó que la Argentina deberá fortalecer su competitividad interna para enfrentar un mundo cada vez más incierto. Y en ese camino, sostuvo que el turismo seguirá siendo una actividad central, siempre que logre contar con condiciones más favorables para crecer, invertir y generar empleo.