PODER JUDICIAL
Condenan a una empresa por mobbing laboral y burnout de una trabajadora en Río Negro
El fuero laboral de General Roca condenó a la firma Gestiones Comerciales Flex S.A.S. por una situación de mobbing laboral sufrida por una trabajadora que terminó con un severo cuadro de agotamiento extremo, depresión y trastornos de ansiedad producto del hostigamiento sostenido en su lugar de trabajo.
La mujer se desempeñaba en el rubro de gestiones comerciales y tenía a su cargo la atención al público y la responsabilidad de una sucursal en Roca. Según quedó acreditado en el expediente, su jornada laboral pasó de una rutina administrativa habitual a un escenario de presiones permanentes, maltrato y desgaste emocional.
De acuerdo con la denuncia judicial, sus superiores comenzaron a asignarle tareas ajenas a su puesto, como mover muebles, mientras se repetían críticas destructivas, aislamiento y conductas destinadas a desvalorizarla profesionalmente.
La sentencia sostuvo que existió un proceso sistemático orientado a generar desgaste y forzar su renuncia, configurando así una situación de acoso laboral o mobbing.
Una pericia psicológica confirmó que la trabajadora debió recurrir a asistencia profesional debido a un cuadro de burnout, acompañado por falta de sueño, pérdida de apetito, tristeza profunda, depresión y trastornos de ansiedad.
Cuando intentó pedir el cese de los maltratos para proteger su salud mental, la respuesta de la empresa fue el silencio o la negación de los hechos. Ante esa situación, decidió considerarse despedida e iniciar acciones judiciales.
La empresa no se presentó en el proceso y fue declarada en rebeldía, lo que llevó al tribunal a presumir como verdaderos los hechos relatados por la trabajadora, respaldados además por prueba documental y el intercambio de comunicaciones.
Sobre esa base, la Justicia dio por acreditada la relación laboral, la modalidad de trabajo y la ruptura del vínculo por decisión de la empleada, fundada en incumplimientos graves por parte del empleador.
El fallo reconoció las indemnizaciones correspondientes por despido indirecto, incluyendo antigüedad, preaviso, integración del mes de despido, salarios adeudados y una reparación por daño moral, además de intereses y la obligación de entregar los certificados laborales.
Sin embargo, el tribunal rechazó el reclamo por diferencias salariales por falta de prueba concreta y también desestimó multas vinculadas al empleo no registrado y la falta de entrega de certificados, debido a incumplimientos formales en las intimaciones.
La sentencia también comprobó que la relación laboral presentaba irregularidades desde el inicio, como un registro tardío y el pago de salarios que no se correspondían con la verdadera jerarquía y responsabilidades de la trabajadora.