PODER JUDICIAL
Contrató a otro profesional sin avisar y deberá indemnizar al Maestro Mayor de Obras original
Un conflicto vinculado a una obra particular en Fernández Oro terminó en los tribunales y derivó en una condena económica contra el propietario de una vivienda que decidió reemplazar al profesional encargado del proyecto sin comunicarle previamente la decisión.
Todo comenzó cuando el dueño de la propiedad contrató a un Maestro Mayor de Obras para realizar una ampliación en su casa. Ambas partes acordaron un presupuesto y el profesional inició las tareas técnicas y administrativas necesarias para avanzar con la obra.
Según quedó acreditado en el expediente, el técnico elaboró los planos de construcción, realizó el correspondiente visado municipal y avanzó con los trámites necesarios para obtener el permiso de obra ante la Municipalidad.
El caso avanzaba con normalidad hasta que el propietario decidió comenzar la construcción antes de contar con la aprobación definitiva. Durante una inspección, el área de Obras Privadas detectó irregularidades vinculadas a dos vigas y una columna que requerían una verificación estructural adicional.
A partir de esa observación, la Municipalidad solicitó una evaluación técnica complementaria. Sin embargo, el propietario se negó a afrontar el costo de esa verificación y el trámite quedó paralizado cuando estaba en instancias finales.
La situación se agravó meses después. En diciembre de 2024, sin informar nada al profesional que había trabajado durante meses en el proyecto, el propietario contrató a otro Maestro Mayor de Obras para continuar con las gestiones.
El primer técnico recién tomó conocimiento de lo ocurrido tiempo después, cuando recibió un correo electrónico de la Municipalidad donde se hacía referencia a un nuevo permiso firmado por otro colega.
Para ese momento, el segundo profesional ya había utilizado como base los planos confeccionados originalmente por el primer Maestro Mayor de Obras.
Frente a esa situación, el técnico desplazado decidió iniciar un reclamo formal. Primero envió una carta documento y luego presentó una demanda ante el Juzgado de Paz.
Durante la audiencia judicial no hubo acuerdo entre las partes. El propietario negó adeudar dinero y sostuvo que el profesional había incumplido con los plazos pactados, argumentando que las demoras lo obligaron a contratar a otro colega.
Sin embargo, el análisis realizado por el juzgado llegó a conclusiones diferentes a partir de la prueba presentada durante el proceso.
La propia Municipalidad informó que el trámite iniciado por el primer profesional se encontraba prácticamente terminado cuando se interrumpió. Además, el segundo Maestro Mayor de Obras declaró como testigo y reconoció que tomó como referencia los planos elaborados previamente.
A eso se sumaron mensajes de WhatsApp aportados por el propio propietario, donde el técnico le advertía que avanzar con la construcción sin permiso municipal podía traerle inconvenientes administrativos.
El fallo también analizó el aspecto contractual del conflicto. El Código Civil y Comercial establece que para rescindir un contrato por supuesto incumplimiento es necesario notificar previamente a la otra parte y otorgarle la posibilidad de cumplir con sus obligaciones.
Según entendió el Juzgado de Paz, el propietario nunca realizó esa notificación y simplemente contrató a otro profesional sin comunicar formalmente la decisión.
La sentencia calificó esa conducta como contraria al principio de buena fe contractual y finalmente hizo lugar a la demanda presentada por el técnico.
En consecuencia, el propietario fue condenado a pagar al Maestro Mayor de Obras por la parte del trabajo efectivamente realizada, además de los gastos adicionales, las gestiones extra efectuadas fuera del presupuesto original y los daños y perjuicios derivados de la rescisión intempestiva del vínculo profesional.
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