La madera de los pinos retirados será reutilizada para casillas sociales y mobiliario urbano
El retiro de pinos sobre la Costanera de Bariloche continúa generando repercusiones, mientras el Municipio avanza con los trabajos de intervención en distintos sectores de la Avenida 12 de Octubre. Desde el área de Obras y Servicios Públicos remarcaron que la decisión se tomó con un criterio preventivo, ante el estado de los árboles y los riesgos que representaban para quienes circulan por la zona.
El subsecretario de Obras y Servicios Públicos de Bariloche, Omar Mallet, sostuvo que las tareas se vienen realizando de manera coordinada entre distintas áreas municipales, con participación de Parques y Jardines, las delegaciones y equipos operativos que colaboran con camiones y maquinaria.
“Se está trabajando mucho, se está trabajando muy bien con todas las áreas del Municipio, Parques y Jardines, las delegaciones que están colaborando con los camiones, y se tomó la decisión y se está haciendo”, señaló Mallet, en diálogo con Ideas Circulares.
El funcionario respaldó los argumentos expresados por el intendente Walter Cortés, quien había planteado que la prioridad era evitar accidentes y resguardar la vida de las personas. En ese sentido, Mallet afirmó que el estado de los árboles retirados confirmaba la necesidad de avanzar con la intervención.
“Muy valederos los dichos del Intendente en cuanto a salvaguardar las vidas. Todos los troncos que se han retirado están sumamente secos, lo cual implicaba ya un peligro de por sí”, indicó.
Mallet recordó que durante su paso por la Delegación Cerro Otto pudo observar distintas situaciones vinculadas a la caída de árboles o ramas, especialmente durante jornadas de viento. Si bien en muchos casos no hubo consecuencias mayores, consideró que la intervención actual busca anticiparse a posibles tragedias.
“Durante estos dos años que estuve allá, tuve la oportunidad de ver y vivir muchas caídas de árboles que no han pasado a mayores, pero hoy se está priorizando eso: la seguridad”, expresó.
Además del riesgo por caída de ramas o troncos, el subsecretario mencionó otros aspectos que se buscan mejorar con los trabajos en la Costanera, como la iluminación, la circulación y las condiciones del paseo durante el invierno. Según explicó, muchos sectores quedaban con luminarias tapadas por los árboles, lo que afectaba la visibilidad y la seguridad.
“En invierno va a haber menos hielo y, sobre todo, más seguridad para las personas. No había luz porque las luminarias estaban todas tapadas y se está avanzando sobre eso también”, agregó.
Consultado por la reacción de los vecinos, Mallet dijo que la mayoría comprende la necesidad de la obra una vez que se explican los motivos de la intervención y el proyecto previsto para el sector. “Es muy poquita la gente que viene. Igual la gente que viene pregunta por qué, y ahí se le explica, se le comenta lo que se va a hacer a futuro, y va a quedar una costanera como tiene que ser, hermosa”, afirmó.
Otro de los puntos destacados por el funcionario tiene que ver con el destino de la madera extraída. En línea con lo señalado por el Intendente, confirmó que el material será reutilizado con fines sociales y también para obras vinculadas al propio espacio público.
“Esta madera se va a aprovechar mucho para las casillas sociales. Empieza el frío, normalmente siempre hay incendios y se terminan haciendo casillas para la gente. También se van a hacer bancos y mucho de lo que se reutilice va a ser usado ahí en la Costanera”, explicó.
Por último, Mallet pidió paciencia a los vecinos por los cortes de tránsito y las modificaciones en la circulación mientras se desarrollan las tareas. Aseguró que el operativo cuenta con señalización y acompañamiento de Tránsito y Protección Civil.
“Está bien señalizado, se está trabajando con Tránsito y con Protección Civil. Es la seguridad del que pasa caminando, del que pasa en bici, del peatón y también del turista”, remarcó.
En esa misma línea, sostuvo que muchos vecinos reconocen el riesgo que existía al circular por el sector durante los días de viento. “Hasta nosotros, cuando pasamos por ahí un día de viento, pasamos mirando, pensando que se puede caer un gajo de esos que suelen caer siempre”, concluyó. (Bariloche Opina)