CONCEJO MUNICIPAL
Quedó firme el veto a la ordenanza que reducía las velocidades máximas en Bariloche
El Concejo Municipal de Bariloche trató este lunes una de las iniciativas más debatidas de las últimas semanas: el veto total dispuesto por el intendente Walter Cortés sobre la Ordenanza N° 3574-CM-26, que establecía nuevos límites máximos de velocidad para la circulación vehicular dentro del ejido urbano.
La normativa había sido impulsada por la concejal Laura Totonelli y aprobada previamente por mayoría en el cuerpo legislativo. Sin embargo, el Ejecutivo municipal resolvió dejarla sin efecto mediante la Resolución 1395-I-2026, argumentando objeciones de carácter técnico, jurídico y operativo.
La autora del proyecto no estuvo presente durante la sesión extraordinaria, situación que fue mencionada por varios concejales durante el debate. En representación de su bloque, el concejal Juan Pablo Ferrari defendió la iniciativa y sostuvo que el proyecto había atravesado un amplio tratamiento legislativo.
Ferrari remarcó que durante el análisis participaron distintos equipos técnicos y que los fundamentos de la propuesta fueron expuestos en las comisiones correspondientes. Además, anticipó que desde el bloque continuarán trabajando para volver a impulsar una iniciativa de características similares.
Por su parte, el concejal Leandro Costa Brutten recordó que el proyecto había recibido un respaldo mayoritario cuando fue tratado originalmente y destacó la importancia de promover medidas orientadas a mejorar la convivencia vial y la seguridad en el espacio público.
Durante su intervención, señaló que las restricciones vinculadas a la velocidad suelen generar resistencia en una parte de la sociedad, pero sostuvo que este tipo de herramientas buscan precisamente reducir riesgos y mejorar las condiciones de circulación para todos los usuarios de la vía pública.
Una de las exposiciones más llamativas fue la de la concejal Roxana Ferreyra, quien recordó que había votado en contra de la ordenanza cuando se debatió originalmente. Sin embargo, aclaró que tampoco acompañaría el veto impulsado por el Ejecutivo.
Ferreyra sostuvo que el uso reiterado del veto sobre proyectos aprobados por el Concejo termina debilitando el trabajo legislativo y afecta el equilibrio institucional entre los distintos poderes del Estado municipal. Por ese motivo, anticipó que su voto estaría orientado a ratificar la ordenanza sancionada por el cuerpo deliberativo.
En tanto, el concejal Facundo Villalba ratificó su postura contraria a la iniciativa. Consideró que una reducción generalizada de los límites máximos de velocidad no necesariamente resolvería los problemas de siniestralidad vial que enfrenta la ciudad.
Según expresó, los principales riesgos continúan asociados a conductores que actualmente ya incumplen la normativa vigente y circulan muy por encima de las velocidades permitidas. En ese sentido, señaló que las medidas deberían concentrarse en quienes cometen infracciones graves y no en quienes respetan las reglas de tránsito.
Durante el debate también tomó la palabra el presidente del Concejo Municipal, Gerardo Del Río, quien informó que mantuvo conversaciones con la concejal Laura Totonelli respecto de posibles alternativas para continuar trabajando la problemática.
Del Río explicó que una de las posibilidades sería avanzar sobre sectores específicos de la ciudad identificados como "puntos calientes", es decir, lugares donde se registra una mayor cantidad de accidentes de tránsito. La propuesta permitiría aplicar medidas focalizadas en esas áreas en lugar de establecer una reducción general para todo el ejido urbano.
La sesión también dejó espacio para cuestionamientos políticos. La concejal Julieta Wallace criticó la convocatoria a la sesión extraordinaria en ausencia de varios integrantes del cuerpo deliberativo y cuestionó que el tratamiento se realizara sin la presencia de la totalidad de los concejales.
Wallace sostuvo que no es la primera vez que una sesión extraordinaria es convocada sin contar con la presencia completa del cuerpo y planteó objeciones respecto del momento elegido para abordar un tema de relevancia institucional.
Finalmente, al momento de la votación, la propuesta de insistencia legislativa no logró reunir los votos necesarios para revertir el veto del Ejecutivo municipal.
De esta manera, la Ordenanza N° 3574-CM-26 quedó sin efecto y el veto total firmado por Walter Cortés quedó firme, por lo que no se implementarán los cambios previstos en los límites máximos de velocidad dentro de la ciudad.
No obstante, durante el debate surgieron señales de posible consenso para avanzar en futuras propuestas vinculadas a la seguridad vial, especialmente mediante intervenciones focalizadas en sectores con mayores índices de accidentes, una alternativa que podría volver a ser analizada en próximas instancias legislativas.
(Bariloche Opina)