2026-06-05

EN CALLE MITRE

Bajo los pies del turismo: instalan la primera Ventana Arqueológica de Río Negro

El dispositivo está ubicado en Mitre al 50, a metros del Centro Cívico. A través de un vidrio de alta resistencia, permite observar los restos de un antiguo pozo de basura de entre 1880 y 1930 que perteneció al almacén de Carlos Wiederhold y revela cómo era la vida cotidiana de los pioneros.

Una innovadora propuesta patrimonial transforma por estos días el paisaje de la cuadra más transitada de la ciudad. La primera Ventana Arqueológica de Río Negro fue instalada sobre la vereda de la calle Mitre al 50, a escasos metros de los arcos del Centro Cívico.

Esta estructura subterránea, protegida por un vidrio transitable de alta resistencia e iluminación perimetral, invita a residentes y turistas a mirar directamente hacia el pasado de Bariloche, exponiendo un bloque estratigráfico recreado con materiales originales recuperados en pleno centro urbano.

El proyecto surge a partir de los intensos trabajos de monitoreo y rescate arqueológico iniciados en enero de 2016, en el marco de la obra de remodelación y puesta en valor de la arteria principal.

Las excavaciones en el sitio permitieron identificar un antiguo pozo de descarte de basura que funcionó entre los años 1880 y 1930. El basural estaba ubicado en los fondos de lo que fue el primer almacén de ramos generales de la zona, perteneciente inicialmente a Carlos Wiederhold, en una época donde el entramado rural dominaba el paisaje y la actual traza de la calle Mitre aún no existía.

La arqueóloga Solange Fernández Do Río, integrante de la Dirección de Patrimonio de Museos de la Secretaría de Cultura de Río Negro y miembro del Ente de Patrimonio Histórico de Bariloche, explicó que era una práctica muy típica de comienzos del siglo XX intercalar los residuos con paladas de ceniza para evitar los olores.

El pozo quedó finalmente sellado y tapado en el año 1938, cuando se aplanó el sector para la apertura formal de las primeras cuadras de la calle Mitre, la posterior construcción del Centro Cívico y el posterior asfaltado definitivo en 1940.

Entre los valiosos materiales recuperados que hoy se pueden observar, se destaca vajilla histórica de la reconocida tienda Gath & Chaves de 1914, vajilla belga que conmemora la Revolución de Mayo, botellas de gres y vidrio importadas de Inglaterra e Italia, elementos de higiene personal como peines de carey, botones de vidrio, tinteros y restos de alimentos.

El análisis de estos objetos determinó que la gran mayoría ingresaba al país a través de Chile, una ruta comercial que cambió definitivamente a mediados de la década de 1930 con el corte del comercio con Alemania y la histórica llegada del tren a la localidad.

El origen de este hallazgo científico tiene una historia particular que se remonta a 1999, cuando el reconocido arqueólogo local Adam Hajduk detectó que un comercio de la cuadra exhibía botellitas antiguas encontradas casualmente en la vereda.

Años más tarde, ante la repavimentación de 2016, se conformó un equipo interdisciplinario e interinstitucional para resguardar el patrimonio, compuesto por la Universidad Nacional de Río Negro, el Centro Regional Universitario Bariloche (CRUB), el Museo de la Patagonia, el Inibioma, el Centro Atómico y el municipio local.

La flamante Ventana Arqueológica, impulsada de manera conjunta por el Ente de Patrimonio local y la provincia, cuenta además con cartelería explicativa y un código QR para que los transeúntes puedan profundizar en los detalles del rescate urbano.

Con esta intervención, la ciudad se posiciona a la vanguardia en la gestión del patrimonio socioambiental, consolidando un nuevo atractivo cultural y educativo que resguarda la memoria histórica de la comunidad, mientras que la totalidad de las piezas recuperadas durante las campañas se encuentran bajo custodia del Museo de la Patagonia.

(Bariloche Opina)

Foto Gentileza

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