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Río Negro y Neuquén buscan aumentar la producción de truchas en la Patagonia
Los gobiernos de Río Negro y Neuquén comenzaron a profundizar una estrategia conjunta para fortalecer el desarrollo de la acuicultura en los embalses compartidos de la Norpatagonia, una actividad que se consolida como uno de los sectores productivos con mayor potencial de crecimiento de la región.
El tema formó parte de la primera reunión de gabinete entre los ministerios productivos de ambas provincias, donde se analizó la necesidad de consolidar una visión regional para una actividad que comparte recursos, desafíos y oportunidades de expansión.
Actualmente, los sistemas de embalse Alicurá y Piedra del Águila concentran alrededor del 82% de la producción acuícola nacional, posicionando a la región como el principal polo productor de la Argentina.
La producción de trucha alcanza actualmente entre 13.000 y 15.000 toneladas anuales, aunque las proyecciones indican que podría llegar a las 20.000 toneladas en los próximos años si se mantienen las inversiones y el crecimiento sostenido del sector.
Durante el encuentro, funcionarios de ambas provincias coincidieron en la necesidad de fortalecer los espacios de articulación técnica e institucional para garantizar una gestión coordinada de los embalses compartidos y acompañar el desarrollo de la actividad bajo criterios de sustentabilidad.
Entre los principales temas abordados se destacó la preservación del estatus sanitario que distingue a la región, considerado uno de los activos más importantes para mantener la competitividad y el acceso a mercados nacionales e internacionales.
Asimismo, se planteó la necesidad de reforzar los sistemas de monitoreo ambiental, realizar controles permanentes sobre la calidad del agua y coordinar acciones de gestión en los cuerpos de agua compartidos por ambas jurisdicciones.
En Río Negro, la acuicultura se presenta como una alternativa productiva cada vez más relevante frente a la disminución de los recursos pesqueros tradicionales. La actividad permite aumentar la producción de alimentos de manera controlada, sustentable y con importantes perspectivas para la generación de empleo.
El director de Acuicultura de Río Negro, Pablo Javier Felipe, destacó el crecimiento registrado en los últimos años. “Se dio un crecimiento exponencial de la actividad desde 2023 hasta la actualidad. La acuicultura superó la extracción del mar, con 95 toneladas frente a 91 toneladas. Estamos alcanzando una buena producción de manera controlada y con un crecimiento que puede generar mucho más trabajo”, afirmó.
El desarrollo del sector está acompañado por inversiones en infraestructura, tecnología y sanidad. Entre los avances se destacan la incorporación de alimentadores automáticos, nuevas maquinarias, estructuras flotantes especializadas y sistemas de monitoreo ambiental que permiten incrementar la producción manteniendo el cuidado de los ecosistemas acuáticos.
Además de diversificar la matriz productiva regional, la acuicultura genera oportunidades para el agregado de valor, la atracción de inversiones y la creación de empleo, consolidándose como una actividad con creciente presencia en los mercados nacionales e internacionales.