2026-08-05

Advierten por el “desmantelamiento” del sistema científico y la salida de investigadores del país

El investigador del Centro Atómico Bariloche describió una situación crítica por la caída salarial, la finalización de becas, los despidos y la paralización de proyectos estratégicos. También llamó a coordinar las protestas de los distintos organismos y sectores afectados.

El investigador Armando Aligia, vinculado al Centro Atómico Bariloche y al sistema científico nacional, advirtió que la investigación argentina atraviesa una de sus crisis más profundas de las últimas décadas.

En diálogo con Ideas Circulares, sostuvo que la situación actual puede compararse con el proceso de deterioro experimentado durante la década de 1990, aunque consideró que el escenario podría ser incluso más grave.

“La investigación está en una crisis muy importante que no sufríamos desde el menemismo. En aquella época hubo una baja paulatina de salarios y muchos tuvieron que irse al exterior porque no conseguían trabajo. Ahora volvemos a esa etapa y creo que es un poco más grave”, afirmó.

Aligia puso el foco en la situación de cientos de becarios que están próximos a finalizar sus contratos sin garantías de continuidad dentro del CONICET.

Explicó que anteriormente se otorgaban prórrogas mientras se resolvía el eventual ingreso a la carrera de investigador, pero que actualmente esos plazos se cierran y obligan a los profesionales a buscar otra fuente laboral o emigrar.

“Hay 400 becas que terminan. La persona que quiere investigar tiene que buscarse otro trabajo mientras espera que le aprueben el ingreso al CONICET o irse. Muchos se van porque no ven un futuro cercano”, señaló.

El investigador también se refirió a los cerca de 60 contratos finalizados en el Centro Atómico Bariloche y advirtió que la salida de personal especializado afecta directamente el funcionamiento de equipamiento y áreas técnicas.

Como ejemplo, mencionó el caso de una profesional encargada de operar un microscopio de barrido, cuyo contrato fue discontinuado pese al conocimiento específico necesario para manejar el instrumento.

“Son personas importantes. Si se va quien está especializada en un equipo, después no queda nadie que pueda utilizarlo. La situación es terrible”, sostuvo.

Aligia cuestionó además la paralización del proyecto CAREM, destinado al desarrollo de un reactor nuclear modular, y consideró que las decisiones adoptadas responden a un proceso deliberado de debilitamiento de las capacidades científicas y tecnológicas del país.

“El CAREM es un proyecto esencial y está paralizado. Parece un desmantelamiento hecho a propósito”, manifestó.

Frente a este panorama, valoró la conformación de espacios intersindicales y la coordinación entre trabajadores del Centro Atómico, CONICET, INTA, INTI, Parques Nacionales, ATE y UNTER, entre otros sectores.

Aunque consideró que la CGT debería encabezar una medida nacional de mayor alcance, sostuvo que las organizaciones de base están avanzando en la unidad de las distintas luchas.

“Lo ideal sería que la CGT se pusiera a la cabeza y convocara a un paro general. Como eso no ocurre, las organizaciones de base estamos tratando de juntarnos y coordinar las peleas para resistir este avance”, expresó.

Aligia consideró que el malestar social puede incrementarse si continúan los recortes y las reformas impulsadas por el Gobierno nacional.

“Hay indicios de movimientos populares que muestran que la paciencia se está acabando. Hay que ser prudentes, pero si se produce algo contundente en la calle, la situación puede cambiar”, concluyó.

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