2026-08-19

NACIONALES

El Súper RIGI avanza en el Senado: qué propone el proyecto para atraer inversiones

El Senado realizará este miércoles la última reunión informativa antes de avanzar hacia el dictamen del régimen destinado a captar inversiones de al menos US$1.000 millones en sectores tecnológicos y productivos estratégicos.

El proyecto conocido como Súper RIGI entra este miércoles en una etapa clave en el Senado de la Nación, donde se realizará la última reunión informativa del plenario de comisiones antes de avanzar hacia la firma del dictamen y su eventual tratamiento en el recinto.

La reunión comenzará a las 16 en el Salón Azul y contará con la participación de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Economía Nacional e Inversión y Legislación General.

La iniciativa busca establecer un régimen especial para atraer mega inversiones vinculadas con nuevas industrias y sectores considerados estratégicos, entre ellos inteligencia artificial, biotecnología, energías renovables e industrialización de recursos naturales.

Uno de los principales requisitos para acceder al régimen será realizar una inversión mínima de US$1.000 millones, un monto considerablemente superior al establecido por el RIGI original, incluido en la Ley Bases de 2024, cuyo piso general era de US$200 millones.

El nuevo esquema también se diferencia del régimen anterior por su orientación. Mientras el RIGI original estuvo enfocado principalmente en infraestructura y recursos naturales, el Súper RIGI apunta a proyectos vinculados con nuevas actividades económicas y sectores tecnológicos de frontera, incluyendo iniciativas que todavía no tienen desarrollo en Argentina o se encuentran en etapas de experimentación.

Entre los principales beneficios previstos aparece una alícuota del Impuesto a las Ganancias del 15%, además de mecanismos de amortización acelerada de las inversiones y certificados de crédito fiscal para cancelar IVA y contribuciones patronales.

El proyecto también contempla exenciones de derechos de importación, eliminación de derechos de exportación y la eliminación de determinadas restricciones y cupos para operar.

En materia cambiaria, establece un esquema de disponibilidad progresiva de las divisas provenientes de exportaciones. Según la propuesta, los inversores incorporados al régimen podrían disponer del 100% de esos dólares a partir del tercer año.

Otro de los puntos centrales es la estabilidad fiscal, aduanera y cambiaria durante 30 años, mientras que el régimen de adhesión tendría una vigencia de cinco años, con posibilidad de una prórroga adicional.

La iniciativa también modifica las condiciones del denominado “Compre Nacional”. El texto aprobado por la Cámara de Diputados eliminó la obligatoriedad de destinar un porcentaje fijo de las compras a proveedores locales y establece que las empresas del régimen deberán recurrir a firmas nacionales cuando estas puedan ofrecer condiciones equivalentes de precio y calidad a las existentes en el mercado internacional.

Este punto generó cuestionamientos durante el tratamiento en comisiones. Algunos senadores plantearon dudas sobre el impacto que la flexibilización podría tener sobre proveedores y empresas argentinas.

La oposición también cuestionó el alcance de las actividades que podrían quedar comprendidas en el régimen. El senador Jorge Capitanich señaló la falta de precisión sobre algunas de las nuevas actividades económicas que podrían recibir los beneficios y advirtió sobre la posibilidad de otorgar ventajas a proyectos de gran magnitud que todavía no están identificados específicamente.

Desde el Gobierno, en cambio, los funcionarios que participaron de las reuniones informativas defendieron la iniciativa como una herramienta para generar condiciones que permitan incorporar al país a sectores tecnológicos y productivos de vanguardia.

El secretario de Coordinación Productiva, Pablo Lavigne, sostuvo que el objetivo está relacionado con la industrialización de los recursos naturales y con la posibilidad de desarrollar actividades en las que Argentina todavía no tiene una posición competitiva.

El proyecto también incorpora un incentivo para la investigación y el desarrollo (I+D). Las empresas que realicen inversiones en ese campo o aporten a determinados programas de becas podrán computar esos desembolsos por el doble de su valor para alcanzar el monto mínimo requerido por el régimen.

La propuesta ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados, donde fue aprobada el 24 de junio con 130 votos afirmativos, 106 negativos y siete abstenciones.

Mientras el proyecto avanza en el Senado, también surgieron cuestionamientos desde sectores vinculados con las universidades, la investigación científica y el desarrollo tecnológico.

Docentes, investigadores y representantes de universidades y organismos científicos difundieron una carta dirigida a los senadores en la que expresaron preocupación por los beneficios previstos para grandes inversiones y por el alcance de la estabilidad regulatoria.

Los firmantes plantearon que el régimen debería contemplar mayores compromisos vinculados con generación de empleo, transferencia tecnológica y desarrollo nacional, y advirtieron sobre el impacto que una estabilidad regulatoria de largo plazo podría tener sobre la capacidad futura del Estado para modificar las condiciones aplicables a sectores estratégicos.

Con la reunión prevista para este miércoles, el Súper RIGI queda así a las puertas de una nueva instancia parlamentaria. El próximo paso será determinar si las comisiones avanzan con un dictamen para que la iniciativa pueda ser debatida en el recinto del Senado.

(Fuente Noticias Argentinas)

 

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