2026-08-28

TRÁNSITO

El Municipio advierte que la falta de señalización puede dificultar la llegada de emergencias

Rubén Guzmán, del área de Prevención y Seguridad Vial, expuso las dificultades para mantener y renovar la cartelería de calles y avenidas. Vandalismo, deterioro, geografía, falta de recursos y elevados costos se suman a una problemática que también afecta la localización de domicilios ante una emergencia.

La señalización de calles y avenidas representa un desafío permanente para el Municipio, tanto por las dificultades para mantener y renovar la cartelería como por su importancia para facilitar la llegada de los servicios de emergencia.

El tema fue abordado durante una entrevista en el programa Ideas Circulares con Rubén Guzmán, jefe del Departamento de Prevención y Seguridad Vial de la Subsecretaría de Tránsito y Transporte, quien fue convocado para aportar una mirada técnica en el marco del análisis de un proyecto de ordenanza sobre nomenclatura y señalización.

“Nosotros siempre acompañamos los requerimientos y las necesidades de la comunidad. Entendemos que es muy necesario tener bien demarcadas las calles y avenidas de nuestra ciudad, no solamente para localización de los lugares, sino también para los vehículos de emergencia”, sostuvo Guzmán.

El funcionario remarcó que una correcta identificación de las calles puede resultar determinante para los servicios de asistencia. “Hemos tenido que lamentar víctimas, lamentablemente fatales, donde no ha llegado a tiempo el servicio de emergencias médicas y eso nos parece gravísimo”, afirmó.

En ese sentido, Guzmán cuestionó que los servicios de emergencia puedan depender exclusivamente de las plataformas digitales para encontrar una dirección. “Los servicios de emergencia no se deben guiar solamente por lo que indican las plataformas digitales como Google, que están erróneamente, muchas veces indican alguna aproximación al lugar”, explicó.

Según señaló, la señalización debe ajustarse a las características establecidas por la Ley Nacional de Tránsito, con información clara sobre el nombre del lugar, las flechas que indican el sentido de circulación y la altura correspondiente.

Sin embargo, la instalación y el mantenimiento de los carteles presenta dificultades concretas en distintos sectores de la ciudad. Una de ellas está relacionada con la extensión del ejido municipal y las características geográficas de Bariloche.

“Si no se ha cumplimentado en este momento es porque el ejido municipal es muy extenso, tiene unas características que impiden a veces llegar a todos lados de la manera más eficiente”, explicó Guzmán.

La topografía montañosa también genera inconvenientes, especialmente en sectores donde no existen veredas consolidadas.

“En nuestra ciudad, lamentablemente los peatones se movilizan por las calles, por la imposibilidad de circular por las veredas y eso hace que los carteles no puedan estar ubicados en los lugares donde correspondan”, describió.

El área municipal cuenta con un taller de señalización, donde se realizan tareas de diseño y ploteo de carteles. No obstante, Guzmán reconoció que la cantidad de personal disponible es limitada.

“El cuerpo de personal es bastante reducido, pero trabajamos a un ritmo constante y parejo. Lamentablemente uno no tiene todo lo ideal que requiere para la función”, sostuvo.

También señaló que necesitan contar con una mejor movilidad para trasladarse hacia los distintos puntos donde deben realizar trabajos de instalación o mantenimiento.

“Nos está faltando una buena movilidad para trasladar y realizar todos los trabajos y de esa manera poder ser más efectivos en la labor”, afirmó.

A las dificultades operativas se suma el vandalismo, que obliga a reparar o reemplazar cartelería, además del deterioro producido por el paso del tiempo.

“Hay muchos barrios que necesitan la readecuación de cartelería por el vandalismo que tenemos o por el deterioro lógico del transcurso del tiempo y demás”, explicó.

“Hay mucho vandalismo y hay muchas situaciones que arreglar permanentemente por deterioros”, agregó.

Otro de los puntos señalados por Guzmán es el elevado costo de los materiales utilizados para fabricar los nomencladores. “El costo es elevadísimo”, afirmó.

El funcionario explicó que los caños deben contar con un espesor de 2,5 milímetros, tener una longitud de entre 3 y 3,50 metros y quedar enterrados más de 50 centímetros. Las chapas, en tanto, deben ser galvanizadas y contar con un calibre mínimo 16.

En cuanto a los valores, señaló que una chapa de 2 por 1 metro cuesta aproximadamente 130.000 pesos, mientras que cada caño ronda los 150.000 pesos.

“Por cada chapa sacamos siete nomencladores de 30 por 90”, detalló. De esta manera, el costo de los elementos necesarios para instalar cada cartel representa un desembolso importante para el área.

“Estamos hablando de números que superan cualquier presupuesto que tenemos en mente”, sostuvo.

Guzmán manifestó una valoración positiva del proyecto de ordenanza que se encuentra en análisis, aunque remarcó que el Municipio ya tiene responsabilidades específicas en materia de señalización.

El funcionario planteó así un escenario en el que la necesidad de mejorar la identificación de las calles se cruza con las dificultades concretas para hacerlo: una ciudad extensa y con una geografía compleja, recursos humanos y movilidad limitados, cartelería que sufre vandalismo y deterioro y materiales cuyos costos representan un desafío para las tareas de renovación.

(Bariloche Opina)

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