2026-09-01

CARTA ORGÁNICA

Fundación Impacta propone repensar Bariloche: “Estamos a tiempo”

Fernando López Peña, cofundador y vicepresidente de Fundación Impacta, planteó la necesidad de abrir una discusión ciudadana sobre la futura revisión de la Carta Orgánica. Desarrollo urbano, ambiente, paisaje, economía y participación son algunos de los ejes que propone llevar al debate.

Estamos a tiempo”. Con esa definición, Fernando López Peña, cofundador y vicepresidente de Fundación Impacta, planteó la mirada de la entidad frente al proceso que se abre en torno a la revisión y eventual modificación de la Carta Orgánica de Bariloche.

En diálogo con el programa Ideas Circulares, López Peña anticipó la jornada que Fundación Impacta realizará este martes en el Hotel Inacayal, donde se busca comenzar a convocar a distintos sectores de la comunidad para pensar qué ciudad se quiere construir hacia el futuro.

La propuesta apunta a reunir a vecinos, instituciones, organizaciones, representantes políticos y distintos sectores de las llamadas fuerzas vivas para comenzar a discutir los temas que deberían formar parte de una eventual reforma.

Hoy para nosotros nos convoca y nos interpela la renovación o la modificación, la revisión de la Carta Orgánica porque es un elemento, una estructura vertebral en términos jurídicos”, explicó.

López Peña recordó que Fundación Impacta comenzó a trabajar sobre algunos de los principales problemas de la ciudad, entre ellos la situación del Vertedero, y sostuvo que ahora la revisión de la Carta Orgánica representa otra oportunidad para abrir una discusión de fondo.

Tenemos que seguir mirando cuáles son aquellos puntos de acupuntura que la ciudad necesita”, señaló.

Uno de los conceptos que atraviesa su propuesta es el de construir una ciudad sostenible y regenerativa. Para el abogado, no alcanza solamente con conservar los recursos que todavía están en buenas condiciones, sino que también es necesario pensar cómo recuperar aquello que fue deteriorado.

Aquello que fue maltratado, destruido, requiere una regeneración, repensar para recomponer, para volver las cosas a su lugar y mejorarlas”, afirmó.

La mirada abarca tanto cuestiones ambientales como sociales y económicas. En ese sentido, mencionó entre los temas que deberían ser parte del debate el desarrollo urbano, las rezonificaciones, la economía, el turismo, el paisaje y la tecnología.

El paisaje de Bariloche ocupa un lugar central en su planteo. López Peña sostuvo que el entorno natural es parte de la identidad de la ciudad, pero también advirtió sobre los efectos que puede generar un crecimiento urbano sin criterios adecuados.

¿Qué queremos? ¿Un Bariloche que esté bordeado de edificios y que no tengamos vistas directamente?”, planteó.

En esa discusión incluyó particularmente las costas, los bosques y los espacios naturales, y consideró necesario establecer herramientas que permitan compatibilizar el desarrollo con la preservación de esos ambientes.

También propuso revisar el papel que pueden tener los colegios profesionales en el análisis del desarrollo urbano y de las obras privadas.

López Peña recordó que durante la elaboración de la anterior Carta Orgánica, cuando se desempeñaba como asesor letrado del Concejo Municipal, existía una participación importante de los colegios de ingenieros y arquitectos en cuestiones vinculadas con el urbanismo.

A lo mejor no volver a lo mismo como estaba estructurado en términos de vínculo legal con estos colegios profesionales, pero repensarlo, a ver qué injerencia tenemos nosotros a través de los colegios profesionales en la obra privada”, sostuvo.

Desde su visión, la futura Carta Orgánica también debería incorporar herramientas de prevención y protección ambiental que permitan actuar antes de que determinados daños sean difíciles de revertir.

Busquemos herramientas que busquen la protección, busquemos herramientas que tiendan a la regeneración”, expresó.

En esa línea, consideró que la ciudadanía debería contar con mecanismos que permitan recurrir a la Justicia y a las distintas herramientas del derecho administrativo cuando existan situaciones que puedan afectar el ambiente.

Que nos den la posibilidad de poder prevenir y reparar aquello que nos está dañando”, afirmó.

La discusión sobre el futuro de la ciudad también aparece atravesada por una pregunta inevitable: si todavía existe tiempo para corregir decisiones y modificar el rumbo frente al crecimiento urbano y los problemas acumulados.

La respuesta de López Peña fue contundente. “Si pensamos que no estamos a tiempo, ya se acabó. Hagamos renovación de la Carta Orgánica. Estamos a tiempo”, sostuvo.

Según explicó, la revisión de la norma no debería pensarse únicamente en función de los próximos veinte años. Las decisiones que se incorporen pueden establecer criterios con una vigencia mucho mayor.

Lo que vos incorporás y le das a la Carta Orgánica tiene vida y puede tener vida mucho más allá de los 20 años”, señaló.

Por eso, consideró necesario trabajar con una doble mirada: atender los problemas actuales, pero al mismo tiempo establecer un horizonte de largo plazo.

No perdamos el horizonte cercano ni el lejano, porque el lejano es lo que te da la pauta de lo que hoy debemos hacer”, afirmó.

La jornada de este martes en el Hotel Inacayal será el primer paso de esta convocatoria impulsada por Fundación Impacta. Participarán distintos sectores vinculados a la vida institucional y social de Bariloche, con la intención de comenzar a poner en común ideas y preocupaciones de cara al proceso de revisión de la Carta Orgánica.

Para López Peña, el desafío es que esa discusión pueda trascender la coyuntura y convertirse en una instancia donde la propia comunidad defina cuáles son las prioridades para la ciudad que viene.

La Carta Orgánica es una gran oportunidad de fijar las grandes líneas que nosotros, cuando hablo de nosotros, abro la ciudadanía a través de los representantes, de los convencionales”, sostuvo.

(Bariloche Opina)

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