Pinos e incendios: advierten que el cambio climático puede profundizar el problema en Bariloche
La proximidad de la temporada de mayor riesgo de incendios vuelve a poner en discusión cómo convive Bariloche con su entorno natural y, particularmente, qué sucede con la expansión de los pinos fuera de las áreas donde originalmente fueron plantados.
En diálogo con Tardes con Voz, el biólogo Pedro Laterra, investigador de Fundación Bariloche y referente de Red Pinos, explicó que el problema requiere una mirada de largo plazo y una participación que exceda al ámbito científico.
“La Red Pinos casi pretende ser un modelo de acción, no solo desde el sector científico-técnico, sino de articulación de ese sector con la ciudadanía para juntos generar acciones”, señaló.
La organización se constituyó en 2021 por iniciativa de investigadores y rápidamente incorporó a otros sectores de la comunidad. Actualmente participan especialistas de Parques Nacionales, INTA, INIBIOMA-CONICET y Fundación Bariloche, además de integrantes de la Subsecretaría de Bosques, organizaciones sociales, juntas vecinales y voluntarios.
Laterra advirtió que enfrentar la expansión de las especies invasoras implica asumir que se trata de un proceso que demandará años de trabajo sostenido.
“Esta es una carrera de muy largo aliento. Los procesos de invasión no se miden ni se resuelven en la escala de dos, tres, cuatro o cinco años; son décadas las que tenemos por delante de acción coherente y sostenida si queremos contener el avance”, sostuvo.
Según estudios realizados por investigadores que integran la red, alrededor del 10% de la cobertura considerada como bosque dentro del ejido de Bariloche ya está ocupada por pinos adultos que crecieron espontáneamente, sin contabilizar las plantaciones forestales.
Para Laterra, contar con esa información permite determinar dónde concentrar los esfuerzos. “Cuando los recursos son limitados es muy importante conocer la espacialización del problema”, explicó.
“No somos antipinos”
Uno de los desafíos que identifica la organización es la percepción positiva que históricamente existe sobre estas especies. Laterra explicó que una encuesta realizada años atrás mostró que el 95% de las personas consultadas relacionaba los pinos con conceptos positivos como naturaleza, paz o verdor, mientras que menos del 5% los asociaba con cuestiones como incendios, pérdida de biodiversidad o invasiones.
El estudio fue repetido recientemente y mostró cambios, aunque todavía existe una valoración mayoritariamente positiva.
“Nosotros no somos antipinos en cualquier contexto y lugar. El pino es una maravilla biológica, si se quiere. Uno podría pensar que individualmente un ejemplar de pino es muy bello”, aclaró.
El problema, sostuvo, aparece cuando las especies se expanden sin planificación sobre ambientes naturales. “Hay contextos en los que aparece el pino sin que nosotros lo hayamos decidido”, explicó.
Laterra remarcó además que no puede atribuirse cualquier incendio a la presencia de estas especies. “Tampoco somos reduccionistas y vamos a explicar todo incendio por causa de los pinos, eso no es cierto. Pero los pinos contribuyen muy significativamente a ese problema”, afirmó.
Una relación de ida y vuelta con los incendios
El especialista planteó que el escenario futuro debe analizarse además en relación con el cambio climático.
“El cambio climático no juega a favor en este asunto. Como tendencia, el clima se va volviendo más favorable a los incendios y por ello a los pinos”, sostuvo.
Explicó que existe una relación recíproca entre el fuego y la expansión de estas especies: los pinos pueden contribuir a incrementar las condiciones para los incendios, pero los propios incendios también facilitan posteriormente su avance.
“Hay una relación recíproca entre fuegos y pinos, no solo porque el pino favorece los incendios, sino porque los incendios favorecen la expansión de los pinos”, indicó.
Esto ocurre porque algunas especies de coníferas poseen adaptaciones que les permiten responder con ventajas frente al fuego en comparación con parte de la vegetación nativa.
“En el largo plazo este problema lamentablemente se va a ir agudizando y por eso la importancia de responder a tiempo”, advirtió Laterra.
Detectar los pinos antes de que crezcan
Red Pinos también impulsa un Registro Ciudadano de Pinos para identificar focos tempranos de invasión que no siempre pueden ser detectados mediante imágenes satelitales.
La importancia de localizarlos a tiempo radica en que, cuando los ejemplares todavía son pequeños, pueden retirarse manualmente. Una vez que adquieren mayor porte, la extracción requiere herramientas, más recursos y puede quedar alcanzada por normativas que limitan la intervención sobre árboles adultos.
La propuesta busca que los propios vecinos colaboren identificando ejemplares jóvenes, tomando fotografías y enviando su ubicación a la organización.
Además, Red Pinos elaboró un proyecto de ordenanza municipal para desalentar la plantación de pinos en espacios públicos. La iniciativa ya fue presentada, aunque hasta el momento no avanzó en el Concejo Municipal.
Para Laterra, el desafío es lograr que este tipo de políticas ambientales pueda sostenerse más allá de las urgencias coyunturales.
“Después de cada incendio todos nos conmovemos, nos decimos qué puedo hacer yo”, señaló. Pero insistió en que el verdadero desafío pasa por mantener una acción organizada, coherente y sostenida durante muchos años. (Bariloche Opina)