OFTALMOLOGÍA

Polen, alergias y sol: cómo cuidar los ojos durante la primavera en Bariloche

Con la llegada de los días más cálidos aumenta la exposición al polen y a la radiación ultravioleta. La oftalmóloga Hebe Mangold explicó cuáles son los síntomas más frecuentes, por qué conviene evitar la automedicación con gotas y qué tener en cuenta al elegir anteojos de sol.

La primavera trae días más largos, temperaturas agradables y más actividades al aire libre, pero también puede intensificar las molestias oculares vinculadas con el polen y las alergias estacionales. En Bariloche, a eso se suma la importancia de proteger la vista de la radiación solar, incluso cuando el cielo está nublado.

La oftalmóloga Hebe Mangold, entrevistada en el programa Tardes con Voz, explicó que durante esta época pueden aparecer síntomas como picazón, ardor, inflamación y sequedad ocular. Frente a esas molestias, recomendó prestar atención a los productos que se utilizan y evitar recurrir a cualquier gota sin orientación profesional.

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Picazón y ardor: cuidado con las gotas

Cuando los ojos pican o se enrojecen, es habitual buscar una solución rápida en la farmacia. Sin embargo, Mangold advirtió que algunas gotas pueden aliviar los síntomas momentáneamente, pero generar complicaciones si se utilizan de manera repetida.

“En la farmacia a veces les dan gotas con corticoides, que les van a calmar, pero, repetidas en el tiempo, pueden generar problemas de presión ocular”, señaló.

El aumento de la presión dentro del ojo es un factor relevante para la salud visual, especialmente por su relación con el glaucoma. Por eso, que una gota reduzca la inflamación o el enrojecimiento no significa que sea adecuada para utilizarla sin control.

La especialista también alertó sobre las gotas descongestivas que se emplean para reducir el enrojecimiento. Su uso reiterado puede provocar un efecto rebote, por el cual los ojos vuelven a enrojecerse y la persona siente la necesidad de aplicarlas nuevamente.

Cuando la molestia está relacionada con una sensación de sequedad, arenilla o irritación, Mangold mencionó el uso de lágrimas artificiales o gotas lubricantes como una alternativa para hidratar la superficie ocular. De todos modos, si los síntomas persisten o son intensos, lo indicado es consultar con un profesional antes de sumar otros medicamentos.

Anteojos de sol también en días nublados

Otro de los cuidados importantes durante la primavera y el verano es la protección frente a la radiación ultravioleta (UV). En la Patagonia, la exposición puede ser considerable incluso cuando el sol no parece tan intenso o está parcialmente cubierto por las nubes.

“Necesitamos protegernos los ojos con anteojos de sol, pero que tengan filtro”, remarcó la oftalmóloga.

La clave es no elegir los anteojos solamente por el color o la oscuridad de los cristales. Un lente oscuro no garantiza por sí mismo protección contra los rayos UV. Al comprar anteojos de sol, conviene verificar que indiquen protección UV400 o una protección ultravioleta equivalente, y adquirirlos en comercios que puedan informar sobre sus características.

La radiación también puede reflejarse en superficies como el agua y la nieve, por lo que la protección ocular resulta importante durante actividades al aire libre, excursiones y jornadas junto al lago.

La prevención no se limita a las molestias

El cuidado de la vista no consiste únicamente en aliviar la picazón o el enrojecimiento. Algunas enfermedades oculares pueden avanzar durante un tiempo sin provocar síntomas evidentes, por lo que los controles periódicos tienen un papel importante, especialmente en personas con factores de riesgo.

Mangold destacó la importancia de prestar atención a antecedentes familiares de glaucoma y a enfermedades como la diabetes y la hipertensión, que pueden afectar la salud de los ojos. En particular, el control oftalmológico permite buscar señales de alteraciones en la retina y detectar problemas que requieren seguimiento o tratamiento.

La recomendación es no esperar a que aparezcan molestias para consultar. Y si durante la temporada de polen los ojos comienzan a picar, arder o enrojecerse, evitar la automedicación puede ser tan importante como protegerlos del sol.

(Bariloche Opina)

Imagen IA

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