PREVISIONES METEOROLÓGICAS

Anticipan más precipitaciones para la cordillera y descartan un escenario similar al invierno pasado

El meteorólogo y licenciado en Oceanografía, Matías de Oto, aseguró que el fenómeno de El Niño comienza a fortalecerse y que durante los próximos meses aumentarán las precipitaciones en la región. También explicó el origen de la intensa niebla registrada durante los últimos días en Bariloche.
lunes 01 de junio de 2026

Luego de un mayo con escasas precipitaciones y temperaturas superiores a las habituales en sectores altos de la cordillera, comenzaron a surgir interrogantes sobre cómo será el invierno en la región.

En diálogo con el programa Ideas Circulares, el meteorólogo y licenciado en Oceanografía Matías De Oto explicó el escenario climático actual y sostuvo que las perspectivas para los próximos meses son más alentadoras que las registradas durante la temporada pasada.

Según indicó, el fortalecimiento progresivo del fenómeno El Niño favorecerá un aumento de las precipitaciones en la cordillera patagónica, aunque el proceso presenta cierto retraso respecto de lo previsto inicialmente.

De Oto señaló que las condiciones secas observadas durante mayo estuvieron asociadas a una situación atmosférica de bloqueo que limitó el ingreso de sistemas provenientes del Pacífico.

“Lo que estuvimos teniendo ahora es una situación de bloqueo que no responde a las características estacionales. Van a empezar a volver las precipitaciones; después hay que analizar si esa precipitación tiene una línea de nieve a 2.000 o a 1.200 metros, pero sí van a llegar”, explicó.

El especialista indicó que actualmente ya se registran precipitaciones débiles provenientes del sector este, aunque aclaró que los sistemas más importantes comenzarían a manifestarse durante la segunda semana de junio.

“Ya hacia la segunda semana de junio arrancan las precipitaciones o los sistemas más fuertes del Pacífico”, sostuvo.

El meteorólogo remarcó que la evolución de las temperaturas superficiales del océano Pacífico es uno de los factores más importantes para proyectar el comportamiento del invierno.

En ese sentido, señaló que el aumento térmico asociado al fenómeno de El Niño debería favorecer un incremento progresivo de las precipitaciones en la región.

“Cuando se empieza a reactivar El Niño, las precipitaciones van a ir llegando y es probable que por primera vez tengamos una temporada con mayores precipitaciones desde la mitad hacia la segunda parte del invierno”, afirmó.

Asimismo, explicó que los mayores aportes de humedad y nieve se esperan principalmente entre los meses de julio, agosto y septiembre.

“Se espera que con el aumento de las temperaturas del Pacífico empiecen a aumentar las precipitaciones y haya un superávit”, indicó.

Consultado sobre la posibilidad de repetir un invierno con escasas nevadas como el registrado anteriormente, De Oto fue categórico.

“Definitivamente no”, respondió al ser consultado sobre si el comportamiento climático podría ser similar al de la temporada pasada.

No obstante, aclaró que todavía resta observar cómo evolucionará la altura de la cota de nieve y la intensidad de los distintos sistemas que ingresen a la región durante los próximos meses.

Otro de los fenómenos que llamó la atención durante los últimos días fue la presencia de densos bancos de niebla y nubosidad baja sobre Bariloche y gran parte de la región andina.

Según explicó el especialista, esta situación estuvo directamente relacionada con una marcada inversión térmica registrada durante el fin de semana.

“Si uno subía a 1.400 o 1.500 metros prácticamente estaba en una silla de verano tomando sol”, describió.

De Oto detalló que existe actualmente un importante reservorio de aire cálido sobre la cordillera chilena que está ingresando hacia la región impulsado por sistemas de alta presión.

Ese contraste entre aire cálido en altura y aire más frío en superficie generó la formación de extensos bancos de nubes bajas.

“La niebla es una nube que toca la superficie y que, por la concentración de gotículas de agua, genera una visibilidad muy pobre”, explicó.

El especialista señaló que este tipo de fenómenos no sólo afecta la circulación vehicular, sino también las operaciones aeronáuticas.

“Cuando el mar de nubes toca la superficie dificulta la actividad aeronáutica. En Bariloche muchas veces hay que operar por instrumental y eso puede complicar las operaciones”, indicó.

Respecto de las condiciones previstas para los próximos días, De Oto anticipó una semana con abundante nubosidad, algunas precipitaciones débiles y temperaturas relativamente estables.

Según explicó, predominarán los vientos provenientes del este y del norte, con una breve interrupción durante el miércoles, cuando se espera el ingreso de viento del oeste y noroeste con mayor intensidad.

“Va a ser una semana inestable en general, con algunas precipitaciones débiles y encuadrada por un viento que es de preferencia del lado de Argentina”, señaló.

En sectores bajos de Bariloche, las temperaturas se mantendrán entre los 8 y 11 grados, mientras que en las zonas más elevadas de la montaña los valores oscilarán entre los 0 y 3 grados, con baja visibilidad y presencia de nubosidad persistente.

(Bariloche Opina)

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