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Carta Orgánica: UTHGRA propone debatir el impacto de la inteligencia artificial en el turismo

El gremio planteó que la futura Carta Orgánica contemple el impacto de la inteligencia artificial y la automatización sobre el empleo turístico. También propuso discutir qué tareas deberían conservar una presencia humana.
lunes 14 de septiembre de 2026

La UTHGRA Seccional Bariloche quiere llevar a la discusión de la futura Carta Orgánica el impacto que pueden tener la inteligencia artificial, la robótica y la automatización sobre el trabajo, particularmente en la actividad turística.

El planteo fue realizado este lunes por el secretario general de la seccional, Nelson Rasini, y el asesor gremial Ovidio Zúñiga, quienes sostuvieron que el avance tecnológico es inevitable, pero que la ciudad debería discutir qué lugar ocupará el trabajo humano en los servicios turísticos de los próximos años.

Rasini vinculó la propuesta con la elección de convencionales prevista para el 1 de noviembre y señaló que el gremio pretende que la Carta Orgánica contemple el concepto de una “ciudad turística, turísticamente humana”.

“Nosotros vemos que el avance de la inteligencia artificial es algo que no se puede detener. Lo que queremos es que haya un marco regulatorio”, sostuvo.

Como ejemplo de los cambios que podrían producirse, mencionó algunas tareas que ya pueden comenzar a ser reemplazadas por sistemas automatizados.

“Si yo tengo un código QR donde pido una bebida, quizás ya no necesito al bartender”, planteó Rasini. También mencionó el desarrollo de vehículos autónomos y sistemas que podrían asumir funciones vinculadas con la atención y la información a los turistas.

Para el dirigente, la discusión no pasa solamente por la tecnología disponible, sino por cómo se incorporará esa tecnología a una ciudad cuya principal actividad económica está vinculada al turismo.

Zúñiga profundizó el planteo y sostuvo que la discusión sobre la Carta Orgánica tiene una importancia que excede el próximo período de gobierno.

“La Carta Orgánica es mucho más importante que una elección de intendente, porque estamos hablando de los próximos 20, 25 o 30 años”, afirmó.

En ese horizonte, definió el avance de la inteligencia artificial y la robótica como una nueva transformación industrial.

“Estamos ante una nueva revolución industrial. Pero esta revolución industrial tiene una característica que no tuvo la anterior: puede reemplazar al ser humano”, sostuvo.

Aclaró que, desde su perspectiva, el problema no se limita a los trabajadores de hotelería y gastronomía. “Esto no es solamente para los trabajadores de hotelería y gastronomía. Esto es para todos los trabajadores, para todas las familias y para las generaciones que vienen”, afirmó.

Entre los ejemplos que utilizó mencionó la incorporación de sistemas de autocobro en supermercados, donde algunas tareas que antes requerían trabajadores pasan a ser realizadas directamente por los clientes.

En el turismo, en cambio, sostuvo que la intención es preservar determinadas funciones humanas. “Nosotros queremos que en el turismo haya trabajadores. Que haya conductores humanos, que haya capitanes humanos en las embarcaciones, que haya guías humanos, que haya personas que informen al turista”, explicó.

Consultado por Bariloche Opina sobre si la propuesta buscaba que determinadas tareas turísticas quedaran reservadas a trabajadores, Zúñiga confirmó esa intención y volvió a plantear como ejemplos el transporte, las embarcaciones y la atención al visitante.

La discusión derivó entonces hacia una de las cuestiones centrales de la propuesta: qué debería establecer concretamente la Carta Orgánica y hasta dónde podría llegar una regulación de este tipo.

Ante el planteo de si esto podía entrar en tensión con la evolución tecnológica, Zúñiga cuestionó que el avance tecnológico deba ser considerado necesariamente como la única referencia.

“¿Quién dice que el mundo tiene razón? Preguntémosle a la gente si quiere trabajo o quiere un robot”, planteó.

Durante el intercambio también se le preguntó si el camino podía pasar por reorganizar la capacitación de los trabajadores para que las personas aprendan a trabajar junto con las nuevas herramientas en lugar de quedar desplazadas por ellas.

Zúñiga insistió en que el objetivo del gremio no es rechazar la tecnología. “No nos estamos resistiendo al progreso. Lo que no queremos es que el progreso deje al costado del camino al ser humano”, afirmó.

La discusión también alcanzó a la actividad privada. Se planteó si establecer determinadas condiciones mediante la Carta Orgánica podría entrar en conflicto con la libertad de una empresa que quisiera incorporar inteligencia artificial para desarrollar una tarea turística.

Zúñiga respondió que la cuestión debía analizarse a partir de las condiciones para prestar servicios turísticos en Bariloche, y volvió sobre los ejemplos planteados durante la conferencia: vehículos conducidos por personas, embarcaciones con capitán humano y personas encargadas de brindar información turística.

Otro de los interrogantes planteados durante la conferencia fue si la Carta Orgánica es efectivamente el instrumento adecuado para establecer este tipo de criterios o si algunas de estas cuestiones podrían resolverse mediante ordenanzas, resoluciones y mecanismos de fiscalización municipal.

Zúñiga defendió que la discusión llegue a la Carta Orgánica porque, según explicó, se trata de establecer una mirada de largo plazo.

“La inteligencia artificial y la robótica avanzan mucho más rápido que las regulaciones”, sostuvo, y advirtió sobre las consecuencias que podría tener el desplazamiento de trabajadores si la incorporación de tecnología no contempla ese impacto.

En ese sentido, habló incluso de la posibilidad de que aparezcan cada vez más “desocupados de cuello blanco”, en referencia a trabajadores que actualmente desarrollan tareas administrativas, profesionales o intelectuales y que también podrían verse afectados por la automatización.

(Bariloche Opina)

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