GOBERNADOR
Weretilneck cuestionó el hostigamiento a legisladores tras la sesión por el IPROSS
El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, salió a cuestionar públicamente los episodios de tensión registrados durante y después de la sesión de la Legislatura provincial, donde se aprobó la reforma que habilita la libre elección de obra social para los trabajadores estatales.
“La patota y el escrache son inadmisibles en la Argentina de hoy”, expresó Weretilneck al referirse a los incidentes denunciados durante la jornada y al episodio protagonizado posteriormente por el legislador Juan Murillo Ongaro en Viedma.
Según informó el Gobierno provincial, durante la sesión se produjeron insultos y hostigamientos hacia legisladores, mientras dirigentes de UnTER manifestaban su rechazo al proyecto de modificación del régimen de afiliación al IPROSS. La presidenta del organismo, Ivana Porro, y parte de su equipo también estuvieron presentes durante el debate.
La iniciativa finalmente fue aprobada por 35 votos a favor y 9 en contra. La nueva norma permite a trabajadores estatales activos y pasivos optar por otra cobertura de salud, con determinadas condiciones para permanecer en la entidad elegida y eventualmente regresar al IPROSS.
El episodio que elevó todavía más la tensión ocurrió después de la sesión. Murillo Ongaro denunció que fue rodeado, insultado e increpado por personas vinculadas a UnTER cuando se encontraba en una estación de servicio de Viedma. El hecho fue registrado en video y difundido posteriormente en redes sociales.
“La representación gremial no da derecho a intimidar a nadie. Ninguna diferencia política o sindical justifica el apriete ni el hostigamiento a los representantes elegidos por los rionegrinos”, sostuvo Weretilneck.
El mandatario también cuestionó que este tipo de situaciones involucren a dirigentes de un sindicato docente. “La responsabilidad de enseñar también exige dar el ejemplo y respetar a quienes piensan distinto”, afirmó.
En ese marco, Weretilneck reivindicó la libertad de expresión, la libertad sindical y el funcionamiento de las instituciones democráticas, y sostuvo que los legisladores deben poder desarrollar su tarea sin intimidaciones. “El patoterismo no puede condicionar el debate público ni las decisiones de los representantes elegidos por los rionegrinos”, concluyó.
La jornada legislativa estuvo atravesada por una fuerte protesta gremial. UnTER había convocado a un paro de 48 horas y una movilización hacia la Legislatura en rechazo a la reforma del IPROSS, en el marco de sus reclamos al Gobierno provincial.