CLUB ANDINO BARILOCHE
Andrés Lamuniere, el "Caballero de la Montaña", cumple 100 años
Desde el Club Andino Bariloche homenajearán a Andrés Lamuniere, quien cumplirá sus 100 años el próximo 14 de diciembre, Socio Honorario y vitalicio de la institución.
Tal como señalaron desde el CAB, hicieron "pública nuestra admiración y respeto a una persona que ha sido muy importante en esta Institución".
Andrés nació el 14 de diciembre del año 1922, a unos kilómetros de Bariloche camino a Llao Llao, cerca de la Escuela Cardenal Cagliero, por la península San Pedro.
Pero a poco de nacer, sus padres se mudaron a la tradicional dirección que lo conocimos siempre, en la calle 24 de Septiembre, en la primera cuadra, allí pasó sus primeros años, parte de su adolescencia, se casó, tuvo sus hijos y allí está hoy.
Actualmente la casa tiene un cerco vivo bien grande, un patio frondoso, la casa es de madera, con tejuelas.
Se encuentra a escasos metros del arroyo Sin Nombre, también llamado arroyo del Molino, "hoy mayormente entubado, allí jugaban, se bañaban, con los pocos vecinos que había, y ni hablar que tenían el bosque allí nomás, y las laderas del cerro Otto, solo para ellos…todas las frutillas para ellos, todo el campo de las margaritas y todo el paisaje. No había más casas, Bariloche tenía muy pocos habitantes, era una aldea".
Su primera lengua fue el Francés y, para poder ir al colegio primario, tuvo que aprender el español, pasó por el Colegio alemán, y fue uno de los primeros alumno de la Escuela Nro. 16.
Su relación con la montaña comenzó desde muy chico, con sólo 11 años, lo invitaron a subir al cerro Ñireco. Esta experiencia, más la vista desde su cumbre, lo marcaron para siempre, y esta actividad se volvió una de sus favoritas por muchos años.
Con 20 años, en mayo de 1943, Andrés se asoció al CAB, le dieron el número 595 de socio. El club recién tenía 12 años de vida.
Fue un activo participante de las salidas a la montaña, era la época donde se estaban haciendo las picadas, las tradicionales sendas por los cerros de la zona que hoy disfruta tanta gente.
En esa época muchas montañas no tenían nombre, todo estaba por hacerse y recién se empezaban a construir los primeros refugios.
Colaboró incansablemente en los anuarios del CAB, integró varias subcomisiones, y fue miembro de la Comisión Directiva por muchos años y en diferentes puestos.
Llegó a ser presidente del CAB y fue nombrado Socio Honorario.
Andrés ha visto toda la transformación de Bariloche. El cambio de la pequeña colonia agrícola, pasando por ser una aldea, hasta llegar a ser la importante ciudad turística que es hoy.
Y muchos acontecimientos mundiales y nacionales. Sólo en esta zona vio la llegada del tren, el inicio de Parques Nacionales, la crisis desde el 1929 hasta 1934, la llegada de la electricidad, de los primeros automóviles, el famoso aserradero de Capraro, la construcción del Centro Cívico, de la Iglesia Catedral, las escuelas, los primeros caminos, muelles, puertos, barcos, toda la actividad agrícola-ganadera y muchas cosas mas.
Y acontecimientos sociales, viendo pasar a muchos presidentes de Argentina, Gobernadores, Intendentes de nuestra ciudad, participando en decenas de votaciones, hasta no hace mucho.
Pero también, desde la fundación del Club Andino Bariloche, vivió activamente la construcción de muchos refugios de montaña, el Frey, el Jakob, el Otto Meiling, el Dormilón, la Laguna Negra, el Ñireco, el Neumeyer, todo el inicio y la transformación del Cerro Catedral hasta lo que es hoy: uno de los centros de esquí mas importantes de Sudamérica, los primeros pasos del esquí, las grandes nevadas, las expediciones a muchos cerros, con sus logros y derrotas, toda la época de oro del montañismo romántico, donde, para llegar solo a la base de alguna montaña de la Patagonia, era toda una aventura, todo un desafío, y aquí, se iba descubriendo muchos rincones de la zona, explorando, subiendo muchos cerros por primera vez.
Y conoció a tantos personajes de la montaña…por nombrar solo a algunos: don Emilio Frey, Otto Meiling, los Knapp, los Rosenkjer, el Negro Ezquerra, Antonio de Pellegrin, los Sonntag del cerro López, Enzo Mancioli, los Luhrs, los Enevoldsen, Manolo Puente, Carlos Oertle, Augusto Valtmijana, Vislao Arko, Emilio Hernandez, José María Iglesias, los Guthman, los Baratta, Carlos Bottazzi, los Frattini, Pedro Strukelj, Hugo Jung, Vicente Ojeda
Andrés fue uno de los primeros locutores que tuvo la ciudad, en la recordada LU8, que tuvo la Dulcería Lamuniere, un negocio familiar junto a su esposa Ellen, le gusta el brigde, el ajedrez, la lectura.