Las históricas figuras del reloj del Centro Cívico volvieron a funcionar
Luego de permanecer por un tiempo prolongado sin ver la luz de la plaza central del Centro Cívico, las históricas figuras de la torre del reloj recuperaron su rutina habitual, y volvieron a ser parte del paisaje característico del centro de la ciudad.
Esperadas por muchos residentes, pero especialmente por los cientos de turistas que diariamente retratan la arquitectura del Cívico, las esculturas volvieron a girar sobre su carrusel, hoy totalmente restaurado luego de un intenso trabajo.

Ernesto Losert, jefe del Departamento de Mayordomía del Municipio, y encargado del mantenimiento del reloj, habló con Bariloche Opina.
"Se trata de un trabajo bastante especializado, donde intervinieron distintos actores para arreglarlo, tanto conocedores de electrónica como de las partes del reloj mecánico antiguo", indicó.
Recordó que inicialmente, el reloj contaba con todos sus componentes originales, que estaban dispuestos según un criterio, pero con el correr de los años, el desgaste de varias piezas obligó a reemplazar mecanismos. Vale mencionar que estuvo alrededor de un año sin funcionar.

"Ahora está con un motor y sistemas que hacen que el reloj funcione de manera más liviana", explicó. "Eso también ayuda a que la reparación sea más sencilla, al contar con partes modernas".
Este ingenio fue colocado en una sola pieza. Solo se tuvo que cortar el eje principal y seccionarlo a fin de que tenga un movimiento y mantenimiento más adecuado.

También se instaló un sistema de seguridad que detiene la maquinaria por completo en caso de vientos fuertes, a fin de preservar el mecanismo y evitar roturas. Una vez concluido el peligro, se reacomoda el horario y se pone nuevamente en marcha el reloj.
Pero la modificación más importante que se realizó años atrás, es el mecanismo de carga de la cuerda que impulsa el sistema de engranajes.
Anteriormente, al igual que cualquier reloj de pulsera, de mesa o de pared antiguo, esto se tenía que hacer a mano todos los días. Ahora, un motor la carga cada 24 horas cada mediodía. "Es un cable de acero con peso, de unos cinco o seis metros, que sube todos los días, lo que antes debía ser subido manualmente", remarcó.

Otra sección que llama la atención a los vecinos y visitantes, son las cuatro figuras talladas en madera que, a las 12 y a las 18, salen a través de una ventanilla, a modo de reloj "cu cu", y acompañando a las campanadas.
"Son imágenes de un poblador originario, un sacerdote, un soldado y un labrador, junto al escudo de Bariloche", explicó. "Eso tuvo un desgaste, pero ahora funciona".
Losert dijo además, que se está reacondionando lo que fue el Paseo del Reloj. "Es muy importante recuperar estos paseos turísticos, pero además, poder volver a traer escuelas del país a nivel técnico".

La historia
El reloj de la torre del Palacio Municipal, en el Centro Cívico, fue instalado entre 1940 y 1941 por Gino Libano, con partes originales de origen alemán y danés que la maquinaria aún conserva al día de hoy.
Además del mecanismo de relojería, la instalación incluyó la colocación de una gran campana fundida en bronce que lleva impresa la marca Cronos, y las ya clásicas cuatro figuras talladas en madera que, dos veces por día, aparecen sucesivamente debajo del reloj al dar las 12 y las 18 hs.
Las esculturas fueron realizadas por el artista español Casals, que buscó simbolizar lo que en aquel momento histórico representaba las diversas identidades que componían la comunidad del Bariloche de comienzos del siglo XX: el habitante originario, el labrador, el misionero y el militar.
La torre del Centro Cívico también es un atractivo para conocer un poco cómo era el tipo de construcción de hace más de 80 años atrás.
"Es todo como sobredimensionado", dijo. "Los muros tienen unos 60 centímetros de espesor, con los problemas de una construcción ya muy añosa, y que hay que subsanar".
La Torre, de unos 15 metros, tendrá sus mejoras en los voladizos, los aleros, trabajos "que no son fáciles, ya que tienen mucha altura y con vientos fuertes que vienen desde el lago y la Cordillera". (Bariloche Opina)