2025-04-30

EL BOLSÓN

Refugieros de El Bolsón piden la reapertura del ANPRALE a tres meses de los incendios

A casi tres meses del incendio forestal que afectó el Área Natural Protegida Río Azul – Lago Escondido, refugieros y trabajadores de El Bolsón siguen esperando respuestas oficiales sobre el cierre del área.

A casi tres meses del devastador incendio forestal que afectó el Área Natural Protegida Río Azul – Lago Escondido (ANPRALE), los trabajadores, refugieros y vecinos de El Bolsón siguen sin recibir respuestas oficiales sobre el cierre del área, anunciado de manera abrupta por las autoridades. Mariano Monasterio, refugiero con más de 30 años de experiencia, compartió su preocupación por el futuro de la actividad en la región, fundamental para la economía local.

Monasterio relató en el programa Ideas Circulares que, tras el incendio de febrero, el refugiero de Laguitos fue informado por un funcionario de áreas naturales protegidas que el ANPRALE permanecería cerrado durante cinco años.

Sin embargo, afirmó que este anuncio se hizo de manera "autoritaria y sin ninguna comunicación oficial". Posteriormente, surgieron nuevos trascendidos que indicaban que el cierre podría ser temporal, de solo un año, pero sin ninguna confirmación oficial.

“Lo que nos dicen es que el cierre es por la seguridad de los visitantes y para realizar estudios geológicos y antropológicos, pero estos son argumentos muy cuestionables”, señaló. El refugiero recordó que el ANPRALE fue creado en 1994 y aún no cuenta con un plan de manejo, lo que genera dudas sobre la "real intención detrás de la medida".

El refugiero advirtió que el cierre del área tendrá consecuencias graves para la comunidad de El Bolsón, especialmente para aquellos que dependen del turismo y de la actividad en los refugios.

“La actividad de los refugios es uno de los motores económicos más importantes de la región. No solo depende de los refugieros, sino también de todos los comercios y servicios que se ven beneficiados por el flujo de turistas que visitan la zona”, expresó.

Monasterio también destacó que muchos de los refugieros y trabajadores locales llevan más de 30 años en la zona, creando un vínculo profundo con la región. “La medida afecta directamente a todas las familias que dependemos de esta actividad. Es una cadena que involucra a muchos negocios locales, y sin los refugios, la situación económica se va a ver gravemente afectada”, agregó.

Monasterio afirmó que, ante la falta de respuestas oficiales, continuarán con su reclamo a través de notas, visibilización en redes sociales y otras acciones para que la comunidad se entere de lo que está sucediendo. “Queremos que se tome conciencia sobre lo que está pasando, porque esta medida afecta a mucha gente. Es arbitraria, no hubo consenso, y las decisiones se tomaron sin tener en cuenta las consecuencias para la comunidad local”.

En cuanto a la recuperación de las zonas afectadas por el incendio, explicó que, aunque algunos caminos fueron dañados, "los refugios han permanecido intactos gracias al trabajo conjunto de brigadistas, refugieros y voluntarios". Sin embargo, opinó que en lugar de aplicar un cierre tan drástico, sería más efectivo implementar medidas de reforestación y cooperación con entidades como el INTA y el Servicio Forestal Andino para restaurar la zona.

El área protegida Río Azul – Lago Escondido, ubicada en El Bolsón, es un espacio natural clave para el turismo y la actividad económica local. Desde su creación en 1994, se ha mantenido como uno de los mayores atractivos turísticos de la región.

(Bariloche Opina)

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