PODER JUDICIAL
Una mujer recibirá compensación económica tras abandonar su proyecto personal por la familia
La mujer conoció a su pareja y, tras un breve noviazgo, nació la hija que tienen en común. Convivieron un tiempo en Lamarque, pero luego decidieron mudarse a Choele Choel. Allí, ella dejó su trabajo y sus estudios para acompañar el proyecto laboral de su pareja, quien abrió un taller mecánico.
Para sostener el nuevo plan de vida, vendió su casa y compró un terreno junto al taller. Con los años, se dedicó a las tareas del hogar, al cuidado de su hija y a gestionar trámites del negocio familiar.
Sin embargo, la relación se rompió y no lograron retomar la convivencia. Sin trabajo estable y con el proyecto truncado, la mujer quedó en una situación de vulnerabilidad económica.
Ante esto, una jueza de Familia de Luis Beltrán hizo lugar a la demanda de compensación económica presentada por la mujer. El hombre deberá abonar una cuota mensual del salario mínimo, vital y móvil, equivalente al período que duró la unión convivencial.
La jueza destacó que la compensación económica tiene como fin corregir el desequilibrio patrimonial derivado de la convivencia y reconoce la importancia de las tareas del hogar y el cuidado de los hijos.
En este caso, se demostró la pérdida de oportunidades y la dificultad actual de la mujer para reinsertarse en el ámbito laboral, luego de dedicar tiempo y esfuerzo a la familia y al taller.
Además, la magistrada remarcó que la dinámica familiar se estructuró en torno a estereotipos patriarcales, por lo que correspondía fijar la compensación, teniendo en cuenta también su participación en el negocio y su apoyo a la actividad deportiva de su ex pareja.
La decisión se basó en pruebas, testimonios, informes oficiales y declaraciones de ambas partes, y se resolvió dentro de los plazos legales para realizar el reclamo.