PODER JUDICIAL
Una adolescente cambió su apellido para cortar con un pasado doloroso
Desde los seis años, la vida de esta joven cambió de forma definitiva debido a una situación familiar que marcó su vínculo con su padre. Con el tiempo, su madre solicitó una restricción de acercamiento que el progenitor no respetó, lo que derivó en una condena judicial. Luego, la relación se rompió por completo.
Una década después, la adolescente decidió iniciar un proceso judicial para cambiar su apellido y adoptar el de su madre.
Presentó su caso ante los tribunales de Río Negro, con el patrocinio de la Defensa Pública, detallando sus motivos: afirmó que su padre nunca se hizo cargo de su crianza, mientras que su madre la sostuvo y protegió desde pequeña.
También expresó que portar el apellido paterno le generaba bronca y rechazo, y que en su vida diaria ya utilizaba de manera informal el apellido materno.
En el expediente se mencionó además una denuncia penal por abuso sexual agravado por el vínculo, presentada años atrás por su hermana, que motivó la apertura de un legajo penal contra el progenitor.
Durante el proceso, la joven participó de una audiencia, explicando con claridad sus razones. El equipo técnico interdisciplinario elaboró un informe psicológico que concluyó que comprendía plenamente el sentido de su pedido, considerándolo parte de su proceso de construcción de identidad. La Defensora de Menores respaldó la solicitud, mientras que el fiscal interviniente no presentó objeciones.
La jueza de Familia de Cipolletti analizó los testimonios, informes técnicos y el marco normativo, incluyendo el artículo 69 del Código Civil y Comercial y tratados internacionales que protegen el derecho al nombre y a la identidad.
Finalmente, el tribunal resolvió hacer lugar a la acción, ordenando la supresión del apellido paterno y la incorporación del materno, y dispuso que se actualice la documentación oficial e instruyó al Registro Civil para inscribir la sentencia.