MODERNIZACIÓN
Carina Ondarcuhu: "El vertedero necesita un cambio profundo y estamos avanzando en soluciones concretas"
Bariloche enfrenta un vertedero al borde del colapso, con un alto volumen de residuos que requieren soluciones urgentes y sostenibles. La Secretaría de Modernización, a cargo de Carina Ondarcuhu, trabaja junto a cooperativas, vecinos y organizaciones locales para definir estrategias de reducción de residuos y recuperación de materiales reciclables.
"La idea es tratar de reducir la cantidad de residuos que llega al vertedero, involucrando a distintos actores, como cooperativas, universidades y entidades públicas y privadas", sostuvo la funcionaria en el programa Ideas Circulares.
Dijo que se apunta a que los grandes generadores "interactúen con estas instituciones para recuperar materiales y promover la economía circular".
En esta aspecto, informó que desde julio, se realizaron relevamientos, encuestas y mesas de trabajo con vecinos, juntas vecinales y fundaciones. La encuesta sobre residuos contó con 1.800 participantes, mostrando un alto nivel de compromiso ciudadano y destacando la participación de personas con formación universitaria.
"Nos dimos cuenta de que hay muchas personas que separan, hacen compost y hasta tienen huertas", explicó. "Es un cambio cultural que parte desde los hábitos cotidianos y que queremos potenciar".
La gestión apunta especialmente a los grandes generadores de residuos, como hoteles y restaurantes, a través de la modificación de normativa municipal que establezca responsabilidades, registros y controles. Esto permitirá que el material recuperable sea procesado y reutilizado de manera eficiente.
"Estamos trabajando en un borrador de ordenanza que regule el comportamiento de los grandes generadores, genere incentivos verdes y permita controlar el cumplimiento de estas normas", detalló Ondarcuhu.
El plan incluye la colaboración con la Cooperativa Jóvenes por Bariloche, fortaleciendo su capacidad de recuperación y generando productos vendibles a partir de materiales reciclables.
Además, se busca transparencia en el circuito del material, mostrando a la comunidad cómo se procesa y reutiliza cada residuo. "No solo buscamos que se recupere material, sino que también se pueda generar un modelo de negocio para estas instituciones, capacitarlas y sostener su actividad en el tiempo”, indicó.
El enfoque integral apunta a educación ambiental y hábitos sostenibles, promoviendo compost, huertas familiares y participación activa de la comunidad. El municipio también implementa contenedores móviles y trabaja con empresas para difundir buenas prácticas.
"No se trata solo de basura: es un cambio cultural que va desde nuestra alimentación hasta la manera en que consumimos y reciclamos. Queremos que la gente se sienta protagonista de este cambio", concluyó.
(Bariloche Opina)