Así es la nueva Guardia del Hospital: más tecnología y atención rápida
A las 13:20 ingresó el primer paciente en la flamante Guardia del Hospital Ramón Carrillo, marcando un antes y un después en la historia sanitaria de Bariloche y la región andina. El acto inaugural reunió a trabajadores, autoridades y representantes del sistema de salud provincial.
Ubicada en la planta baja del moderno edificio hospitalario, esta nueva área triplica la superficie de la antigua guardia y fue diseñada bajo estándares internacionales que priorizan la eficiencia, la bioseguridad y la atención simultánea de emergencias de diversa complejidad.
El Ministro de Salud de Río Negro, Demetrio Thalasselis, destacó durante el acto:
“Esta nueva obra del hospital, junto a su invaluable historia, trae mejoras necesarias a nuestro presente y nos permite construir un mejor futuro para la salud pública y la sociedad de la región andina”.
El proyecto implicó una inversión superior a $342 millones en equipamiento médico, incorporando tecnología de última generación que permite una atención oportuna, segura y digitalizada. Cada box de atención está conectado al sistema de Historia de Salud Integrada (HSI), garantizando trazabilidad y acceso a información clínica en tiempo real.
Entre los equipos destacados se incluyen monitores multiparamétricos, respiradores, electrocardiógrafos, cardiodesfibriladores y un ecógrafo Doppler para monitoreo fetal, además de equipamiento específico para áreas de gineco-obstetricia, traumatología y emergencias respiratorias.
La nueva sala de radiología cuenta con un equipo digital directo, considerado el más moderno del mercado, lo que permite imágenes de alta precisión y transmisión inmediata al sistema informático del hospital.
Espacios pensados para cada paciente
El nuevo diseño funcional contempla ingresos diferenciados para niños y adultos, con salas de espera independientes y boxes adaptados según la complejidad de cada caso.
También dispone de un Shockroom con cinco camas para la estabilización de pacientes críticos, una sala de observación con monitoreo cardiológico y espacios de aislamiento con sistemas de recirculación de aire.
Además, siete sillones con paneles de oxígeno permiten la realización de terapias respiratorias y tratamientos ambulatorios. La infraestructura incorpora consultorios para víctimas de delitos, garantizando la privacidad y atención con perspectiva de género.
En total, la nueva Guardia puede atender hasta 30 pacientes graves en simultáneo, frente a las 6 u 8 que se resolvían anteriormente, lo que representa un salto exponencial en la capacidad de respuesta ante emergencias y situaciones de catástrofe.
Infraestructura moderna y sustentable
Cada sector cuenta con sistemas de ventilación y calefacción centralizada, iluminación LED natural y artificial, y suministro de gases medicinales (oxígeno, aire comprimido y aspiración central).
Las terminales informáticas están interconectadas con los servidores del hospital, optimizando la gestión digital y reduciendo tiempos administrativos.
El edificio también dispone de espacios para el personal médico y de enfermería, con áreas de descanso, vestuarios, oficinas, y un acceso exclusivo para ambulancias y proveedores que garantiza la operatividad continua las 24 horas.
Con esta ampliación, el hospital podrá responder con mayor eficiencia a las 220 a 300 consultas diarias que se reciben en la guardia.
El fortalecimiento del recurso humano acompañó la obra, incorporando nuevos profesionales, técnicos y auxiliares para garantizar la cobertura permanente.
“Es una guardia que combina tecnología, confort y funcionalidad, pero sobre todo, una mejora concreta en la calidad de atención para cada rionegrino que la necesite”, subrayó Thalasselis.