PODER JUDICIAL
Condenan a Mi Bus por una colisión ocurrida durante una nevada en la ciudad
Una camioneta de reparto terminó fuera de servicio tras ser embestida por un colectivo urbano que descendía por una calle con pendiente, bajo condiciones climáticas adversas. El hecho ocurrió en el centro de la ciudad y derivó en una demanda civil que culminó con una sentencia indemnizatoria contra la empresa de transporte y su aseguradora.
El vehículo afectado, una Renault Kangoo identificada con el logo de una empresa de correo, estaba estacionado frente a un edificio sobre calle 20 de Febrero.
Un colectivo de la línea 50 bajaba por la misma arteria cuando perdió el control en la curva que conecta con Pasaje Gutiérrez y golpeó a varios rodados. Uno de ellos era el único medio de trabajo del demandante, que permaneció inutilizado durante más de una semana.
La firma demandada, Transporte Amancay S.R.L., negó toda participación, alegando que no existía reporte del incidente y que el chofer no había advertido ningún impacto. También sostuvo que el estado del colectivo no reflejaba signos de colisión.
Su aseguradora, Protección Mutual de Seguros del Transporte Público de Pasajeros, manifestó no haber recibido notificación alguna del hecho y desconoció los daños reclamados.
Durante el juicio, la reconstrucción del siniestro se basó en los propios registros de la empresa. El conductor admitió haber perdido el control de la unidad al llegar a la curva, debido a la combinación de nieve y pendiente. Un vecino declaró haber visto al colectivo bajar con velocidad y chocar contra los vehículos estacionados.
Una marca en el lateral derecho del colectivo, un raspón leve, coincidía con el punto de contacto señalado en la denuncia. La pericia técnica confirmó que los daños en la Kangoo eran compatibles con esa mecánica de impacto.
El magistrado también valoró la prueba sobre la actividad comercial del demandante. La camioneta prestaba servicio de reparto para la empresa Andreani y estuvo inutilizada durante nueve días. Desde la empresa se confirmó que el chofer era proveedor externo y realizaba entre 70 y 80 entregas diarias.
La sentencia hizo lugar al reclamo por lucro cesante y costos de reparación, aunque rechazó el pedido por desvalorización del rodado, al considerar que los daños eran totalmente reversibles.
El fallo ordenó a Transporte Amancay S.R.L. y a su aseguradora a pagar $12.853.292 en concepto de indemnización.
La sentencia de primera instancia no está firme, ya que puede ser apelada.