2026-01-23

NEUQUÉN

Murió Sebastiana Barrera, madre del soldado Omar Carrasco

Sebastiana Barrera falleció en las últimas horas. Junto a su esposo, Francisco Carrasco, reclamó justicia durante años por el asesinato de su hijo, un caso que derivó en el fin del Servicio Militar Obligatorio en la Argentina.

Sebastiana Barrera, madre del soldado Omar Carrasco, asesinado en 1994 dentro del Grupo de Artillería de Zapala, en la provincia de Neuquén, murió en las últimas horas, según informaron familiares y allegados.

Con profundo dolor despedimos a Sebastiana Barrera. Hoy descansa en paz junto a sus hijos Claudia Estela Carrasco y Omar Octavio Carrasco. Su amor, su fortaleza y su recuerdo vivirán por siempre en nuestros corazones. Que brille para ella la luz eterna”, expresaron en el velatorio.

Junto a su esposo, Francisco Carrasco, Sebastiana encabezó durante años un incansable reclamo de justicia por el asesinato de su hijo, primero en Neuquén y luego a nivel nacional. La magnitud del caso y la red de encubrimiento que quedó al descubierto dentro del Ejército Argentino derivaron en la abolición del Servicio Militar Obligatorio en el país.

El crimen de Omar Carrasco

Omar Carrasco fue visto con vida por última vez el 6 de marzo de 1994, cuando dos soldados se lo llevaron para realizar un “baile”, una rutina física extrema habitual en el ámbito militar. El joven nunca regresó.

Dos semanas después, sus padres viajaron a Zapala para visitarlo y se encontraron con que no estaba en el regimiento. Desde la unidad militar les informaron que el soldado había desertado, una versión que Sebastiana y Francisco Carrasco nunca creyeron, por la personalidad y el comportamiento de su hijo, por lo que denunciaron su desaparición.

El 6 de abril de 1994, el cuerpo de Omar Carrasco apareció dentro del Grupo de Artillería 161 de Zapala, en un descampado cercano al Cerro Gaucho. El cadáver presentaba signos de momificación, la piel ennegrecida, un ojo en estado de putrefacción, y vestía un pantalón militar limpio y planchado, un dato que generó fuertes sospechas.

La investigación judicial

El cuerpo fue hallado por el entonces capitán Rodolfo Correa Belisle en un sector que ya había sido rastrillado días antes sin resultados. Ese mismo día, el comandante de la Sexta Brigada de Infantería de Montaña, Carlos Díaz, informó el hallazgo a la prensa antes de que concluyera el operativo.

Durante la investigación surgieron numerosas contradicciones. Inicialmente, el Ejército sostuvo que Carrasco había intentado escapar y murió por hipotermia, hipótesis que quedó descartada con las pericias forenses.

El médico legista Alberto Brailovsky, de la Policía Federal, determinó que el conscripto presentaba costillas fracturadas y que la causa de muerte fue una contusión pulmonar traumática, con una agonía prolongada por asfixia, además de atención médica deficiente e incluso la aplicación de una inyección cuando ya estaba muerto.

Por su parte, el perito oficial Enrique Prueger fue contundente: “A Carrasco lo mataron a patadas, no le dieron atención médica y lo dejaron morir”. Además, indicó que el cuerpo había sido movido, y que las condiciones climáticas explicaban la presencia de larvas halladas en el ojo, relacionadas con una letrina abandonada del regimiento, trayecto que también marcaron perros especializados.

Las condenas y el fin del servicio militar

El subteniente Ignacio Canevaro fue condenado a 15 años de prisión por el crimen, mientras que los soldados Cristian Suárez y Víctor Salazar recibieron penas de 10 años. El suboficial Carlos Sánchez fue condenado a tres años por encubrimiento.

Un segundo proceso judicial, conocido como Caso Carrasco II, que investigó el encubrimiento dentro del Ejército, finalmente se cayó y los siete militares imputados fueron sobreseídos.

El 31 de agosto de 1994, tras las condenas, el entonces presidente Carlos Menem dispuso el fin del Servicio Militar Obligatorio y su reemplazo por un sistema de voluntariado rentado, marcando un antes y un después en la historia institucional del país. (NA)

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